Se vincula la acidificación de los océanos con las extinciones masivas prehistóricas

ComparteTweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someoneShare on Google+Share on RedditShare on LinkedInPin on PinterestShare on TumblrPrint this page

Geólogos estudian muestrasLa Tierra experimentó su mayor extinción masiva hace unos 250 millones de años. Nuevas pruebas de investigadores de la Universidad de Stanford, que observan los isótopos de calcio, sugieren que las erupciones volcánicas masivas fueron las culpables de la acidificación de los océanos que aniquilaron al 90 por ciento de la biodiversidad marina. El resultado puede tener paralelismos con el cambio climático y la acidificación oceánica actual.

Las nuevas evidencias obtenidas al analizar en calcio incrustado en la caliza sugieren que los volcanes, que expulsaron masivas cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera durante un millón de años, provocaron la extinción masiva en la Tierra.

En un artículo publicado el 26 de abril en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, un equipo de investigadores liderados por un geólogo de Stanford dijo que cuando el gas de dióxido de carbono se disolvió en los océanos, aumentó la acidez del agua marina.

El equipo dijo que fue una combinación letal – dióxido de carbono en la atmósfera y una mayor acidez oceánica – lo que finalmente acabó con el 90 por ciento de las especies marinas y aproximadamente tres cuartos de las especies terrestres, en un cataclísmico evento hace 250 millones de años, conocido como la extinción de final del Pérmico”.

Entonces, el océano estaba repleto de corales, algas, almejas y caracoles. Poco después, no obstante, hubo un abrupto cambio a una gruesa capa de bacterias y caliza, un “mundo de cieno” dominado por las bacterias.

El autor principal, Jonathan Payne, profesor ayudante de Ciencias Geológicas y Ambientales en la Universidad de Stanford, dijo que el calcio encontrado en la caliza de la Provincia de Guizhou en el sureste de China, ayuda a responder a una pregunta que los científicos se han estado haciendo desde hace décadas: ¿Qué causó la extinción masiva?

Los científicos han propuesto muchas posibles razones para la extinción, incluyendo asteroides, volcanes y bajos niveles de oxígeno en el agua marina. Payne y sus colegas pensaron anteriormente que las pruebas de los isótopos de carbono apuntaban a los volcanes, pero no podían distinguir definitivamente entre esas otras posibilidades.

Hace dos años, se dieron cuenta de que el calcio en la caliza podría tener la respuesta, debido a que los tipos de calcio presentes en las antiguas rocas, serían diferentes para cada escenario de extinción.

Observando cambios en la proporción de isótopos de calcio pesados a ligeros en fósiles de distintos periodos de tiempo y determinando su “firma del calcio”, el equipo pudo deducir los cambios químicos – y su origen – que tuvieron lugar en el entorno.

Los científicos trituraron los depósitos de caliza, que se extendían a lo largo de periodos pre y post extinción, y los analizaron para determinar la presencia relativa de isótopos de calcio. Encontraron que los cambios en la proporción encajaban con la señal predicha para la acidificación de los océanos, y que la señal de dióxido de carbono apuntaba a la liberación del carbono mediante erupciones volcánicas.

“Nuestra mejor idea apoyada geológicamente es que la liberación del dióxido de carbono está relacionado con los volcanes de las Trampas Siberianas”, dice Payne.

Payne calculó que las erupciones, que duraron por encima de un millón de años, liberaron entre 13 000 y 43 000 gigatoneladas (1 gigatonelada es igual a 1000 millones de toneladas) de carbono a la atmósfera. En comparación, los científicos estiman que nosotros estaríamos liberando una cantidad estimada de 5000 gigatoneladas de carbono si usarámos todos los combustibles fósiles de la Tierra.

Durante las erupciones, enormes cantidades de dióxido de carbono y roca fundida estallaron a través de la corteza de la Tierra, atravesando el carbón y la caliza, y liberando el dióxido de carbono a la atmósfera. Esto hizo que los océanos y la lluvia fuesen más ácidos, y disolvieran más calcio de las rocas hacia el océano.

Payne dice que los humanos puede que no liberemos finalmente tanto carbono como las Trampas Siberianas, pero tal vez lo estemos haciendo a un ritmo más rápido. La extinción de finales del Pérmico podría verse como un “escenario del peor caso” para lo que podríamos enfrentarnos si seguimos quemando combustibles fósiles y se incrementa la acidez oceánica, señala.

“No necesariamente terminaremos con un mundo tan malo como el que tuvo lugar tras la extinción de final del Pérmico, pero tal evento destaca el hecho de que las cosas pueden ir realmente mal”, señala Payne.

El Consejo de Recursos Nacionales informó recientemente de que la química de los océanos está cambiando más rápido de lo que lo ha hecho en cientos de miles de años, debido al dióxido de carbono liberado a la atmósfera y que se absorbe en los océanos. Los estudios han mostrado que una mayor acidez en los océanos reduce la fotosíntesis, la absorción de nutrientes, el crecimiento y la reproducción de los organismos marinos.

Dijo que el siguiente paso conforme avance la investigación es observar los depósitos de roca en otras localizaciones del mismo periodo para asegurarse de que las muestras que usan representan un evento global, y no uno local. El equipo ya ha empezado a analizar depósitos al sur de Turquía central, el sureste de Japón y China Oriental.


Autor: Gwyneth Dickey
Fecha Original: 27 de abril de 2010
Enlace Original

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *