Lo locura de las masas

ComparteTweet about this on TwitterShare on FacebookEmail this to someoneShare on Google+Share on RedditShare on LinkedInPin on PinterestShare on TumblrPrint this page

Los animales lunares de John HerschelEngaños masivos y brotes histéricos han ocurrido a lo largo de la historia, y no hay ninguna razón para creer que no volverán a suceder de nuevo.

Antes del siglo XX, la mayoría de estos casos – conocidos por sociólogos y psicólogos como enfermedades masivas sociogénicas – implicaban a personas expuestas a una estricta disciplina por un periodo largo tiempo.

Entre los siglos XV y XIX, la creencia popular en brujas y demonios, junto con el crecimiento del rigor en algunos conventos europeos, disparó docenas de brotes histéricos entre las monjas.

Esto no es sorprendente. Las chicas jóvenes eran normalmente coaccionadas para adherirse a órdenes religiosas aisladas, en régimen de clausura, practicando una disciplina rígida y viviendo sólo con mujeres.

Junto con los votos de castidad y pobreza, muchos seguían dietas casi hasta la hambruna, repetidos rituales de oración y ayunos prolongados. Los castigos físicos y el encarcelamiento eran el resultado de incluso pequeñas transgresiones. Cuando la histeria surgía, podía durar meses; o crecer y decrecer durante años.

Aunque los conventos europeos podrían haber sido el caldo de cultivo perfecto para engaños e histeria masivos, no son los únicos lugares. Y aunque mucho se ha escrito sobre la histeria individual, poca atención se ha dirigido hacia engaños o brotes de histeria en grupos. A pesar de haber muchas evidencias.

EDAD MEDIA

MONJAS QUE MAULLAN

Durante la edad media, docenas de brotes histéricos fueron documentados entre monjas recluidas en conventos europeos cristianos de clausura. En aquella época se creía que algunos animales, como los lobos, podían poseer a las personas y en Francia los gatos eran despreciados y asociados al diablo.

En el libro “Epidemias de la Edad Media”, J.F.C. Hecker describe cómo una monja, en un gran convento en Francia, comenzó a maullar como un gato; poco después otras monjas la siguieron. Al cabo de cierto tiempo, todas las monjas maullaban juntas en ciertos momentos del día, a veces, durante horas.

Esto causó problemas a la comunidad cristiana de los alrededores, que finalmente llamaron a una compañía de soldados, para que estuvieran a la entrada del convento, armados con barras. Se dijo a las monjas que serían golpeadas hasta que prometiesen no maullar más.

SIGLO XV

EPIDEMIA DE MORDISCOS

Una monja en un convento alemán empezó a morder a sus compañeras. Poco después, todas las monjas comenzaron a morderse mutuamente. Las noticias de este suceso entre las monjas pronto corrieron, y entonces, comenzó a suceder en otros conventos sucesivamente, a lo largo de toda Alemania, principalmente en Sajonia y Brandemburgo. La manía de morder entonces se extendió a Holanda, e incluso a Roma.

1630

ENVENENAMIENTOS POR EL DIABLO

El miedo por envenenamiento aterrorizó a Milán, Italia, en 1630, coincidiendo con la peste y otras plagas, y con la predicción de que el diablo envenenaría el suministro de agua de la ciudad. Una mañana de abril, la gente se levantó y se atemorizó al ver “que todas las puertas en las calles principales de la ciudad estaban marcadas con una marca curiosa, una mancha”, escribió Charles Mackay en su libro “Extraordinary Popular Delusions and the Madness of Crowds”, publicado en 1841.

Enseguida hubo alarma de que el signo del esperado envenenamiento estaba al caer, y se extendió la creencia de que el maíz y la fruta habían sido también envenenados. Muchas personas fueron ejecutadas. Un anciano fue visto limpiando un taburete antes de sentarse en él, y fue acusado de envenenar el asiento. Fue capturado por una multitud de mujeres enfurecidas y llevado por los pelos a un juez, pero murió por el camino.

En otro caso, un farmacólogo y cirujano-barbero llamado Mora fue encontrado con varias preparaciones que contenían pociones desconocidas y fue acusado de estar confabulado con el diablo para envenenar la ciudad. Finalmente, el hombre confesó después de ser torturado en el potro, admitiendo cooperar con el diablo y los extranjeros para envenenar la ciudad y señalar las puertas.

Bajo coacción nombró varios cómplices que fueron finalmente arrestados y torturados. Fueron declarados culpables y ejecutados. “El número de personas que confesaron que fueron empleadas por el diablo para distribuir veneno es increíble”, dice Mackay. “Día tras día se ofrecían personas para autoacusarse”.

1639

DUENDES SATÁNICOS

Mackay también informó de que en 1639, en una escuela de chicas en Lille, Francia, 50 alumnas fueron convencidas por su maestra de que estaban bajo la influencia de Satán. Antoinette Bourignon hacía creer a los niños que tenían pequeños ángeles negros volando alrededor de sus cabezas, y que estos estaban por todos lados.

Pronto, cada una de las estudiantes confesó actos de brujería, de volar sobre escobas e incluso de comer carne de bebés. Las estudiantes estuvieron cerca de ser quemadas en la hoguera pero se salvaron cuando la culpa recayó sobre su maestra, que escapo en el último minuto. El episodio ocurrió casi al final de la caza de brujas en la europa continental que se dio entre 1400 y 1650, cuando al menos 200.000 personas fueron ejecutadas por acusaciones de brujería.

1691-1693

LAS BRUJAS DE SALEM

Probablemente el caso más famoso de engaño masivo sucedió en el pueblo de Salem (ahora Danvers, Massachusetts). En 1692, el pueblo fue escena de un pánico moral que llevó a juicios, torturas, encarcelamientos y ejecuciones. Algunas murieron en la cárcel o durante las torturas, y al menos 20 residentes perdieron sus vidas. La paranoia fue tal que dos perros fueron incluso acusados y ejecutados. Todas las condenas se basaron en evidencias ambiguas.

La caza contra las brujas comenzó en diciembre de 1691, cuando ocho chicas que vivían en las cercanías de Salem exhibían comportamientos extraños como desórdenes del habla, movimientos convulsivos, y conductas extravagantes. Las explicaciones de estos fenómenos fueron desde la falsedad absoluta a la histeria o al envenenamiento por hongos en la comida. Enseguida, cientos de residentes fueron acusadas de brujería, y los juicios contra brujas comenzaron a llevarse a cabo. La locura terminó en mayo de 1693, cuando el gobernador William Phips ordenó liberar a todas las sospechosas.

1761

PÁNICO EN LONDRES

El 8 de febrero de 1761 un pequeño terremoto sacudió Londres. Otro temblor acaeció en marzo, y la coincidencia se volvió sujeto de una amplia discusión. Un hombre llamado William Bell entonces predijo que Londres sería destruida en un tercer terremoto el 5 de abril. “A medida que el horrible día se acercaba, la excitación crecía, y un gran número de personas crédulas de todos los pueblos en un radio de 30 kilómetros esperaban la condena de Londres”, escribió Mackay sobre la histeria. La gente pagó cantidades desorbitadas para embarcar en Londres o acampar en los campos. Cuando llegó la fecha señalada, nada pasó.

1806

EL FINAL DEL MUNDO

En 1806 el pánico se extendió a través de Leeds y en las comunidades de alrededor, donde la gente creía que el final del mundo se acercaba. Comenzó cuando una gallina de un pueblo cercano empezó a poner huevos inscritos con el mensaje “Cristo viene”. Numerosas personas acudieron en masa al lugar para examinar los huevos y ver el “milagro” de primera mano. Muchos se convencieron de que el final estaba cerca y se volvieron devotos religiosos. Mackay describe cómo la excitación rápidamente se tornó en decepción cuando un hombre “cogió a la pobre gallina en el acto de poner uno de sus huevos milagrosos” y se dio cuenta “que el huevo había sido inscrito con tinta corrosiva, y cruelmente introducido de nuevo en el interior del animal”.

1835

HOMBRES-MURCIÉLAGO EN LA LUNA

Durante la semana final de agosto de 1835, un largo artículo apareció en la primera página del New York Sun. Llevaba el titular “Grandes descubrimientos astronómicos recientemente hechos por Sir John Herschel, en el Cabo de Buena Esperanza”.

Una serie de seis reportajes causaron sensación en todo el mundo. Atribuidos al periodista Richard Adams Locke, el artículo afirmaba que el astrónomo Sir John Herschel había perfeccionado el telescopio más poderoso del mundo en un observatorio sudafricano y había descubierto varias formas de vida en la Luna: un castor de dos piernas, un oso con trompa, cebras miniatura y pájaros de colores entre ellas. Su más asombrosa observación, sin embargo, fue la observación de formas humanas voladoras en la Luna, con alas de murciélago. Estas criaturas recibieron el nombre de Vespertilio-homo, u hombres murciélago.

Los seres eran descritos con inocencia angelical, en coexistencia pacífica con el resto de criaturas en un entorno aparentemente ausente de carnívoros. Una gran excitación prevaleció en Nueva York y se extendió a lo largo del mundo; la mayoría de los periódicos habían sido engañados, incluyendo el “The New York Times“. Locke publicó los artículos en un panfleto y vendió 60.000 copias en un mes. El diario neoyorquino “Journal of Commerce” finalmente desenmascaró el bulo. Sólo mucho más tarde Herschel oyó de esas observaciones que supuestamente había realizado.

1937

LOS CAZADORES NOCTURNOS DE CABEZAS

Durante marzo de 1937, Sutan Sjahrir, el primer ministro de Indonesia, estaba viviendo en la isla moluca de Banda cuando describió el pánico que barría el pueblo. Coincidió con rumores de que un “tjoelik” (uno que colecciona cabezas humanas para el gobierno) estaba actuando en la zona y buscando una cabeza para ponerla cerca de un muelle local que había sido reconstruido.

De acuerdo con la tradición, los proyectos de construcción gubernamentales irían a pique sin tal ofrenda. Sjahrir escribió que “la gente ha estado viviendo en el miedo” y estaban “hablando y murmurando sobre ello en todos los lados”, y después de la oscuridad las calles quedaron desiertas, y hubo muchos informes de extraños ruidos y visiones. “Cada mañana hay nuevas historias, generalmente sobre pasos o voces o una casa que ha sido apedreada, o un ataque a alguien por un tjoelik con un lazo. Naturalmente, la persona que era atacada escapaba del tjoelik justo a tiempo”, Sjahrir escribió, describiendo el miedo como “psicosis masiva”.

1938

INVASIÓN DE LA TIERRA

En la noche de Halloween de 1938, un drama ficticio radiofónico – basado en el libro “La guerra de los mundos” de H.G. Wells – fue adaptado a un escenario americano y emitido en gran parte de los Estados Unidos por la CBS, y en el “Teatro Mercury”, en vivo. Contaba la historia de la invasión de los marcianos que habían aterrizado en Grovers Mill, Nueva Jersey, y pronto comenzaron a atacar con rayos térmicos y gas venenoso.

En 1940, el psicólogo de la universidad de Princeton Hadley Cantril concluyo que aproximadamente 1,2 millones de oyentes se asustaron, excitaron, o quedaron perturbados. Posteriores revisiones en la década de 1980 concluyeron que había pocas evidencias de pánico generalizado – algunos pocos ejemplos de movilizaciones armadas o huídas de pueblos. Más bien se trataba de un engaño colectivo.

1944

GASEADOR LOCO DE MATTOON

Durante las dos primeras semanas de septiembre de 1944, los residentes de Mattoon, en Illinois fueron lanzados a los medios después de una serie de ataques imaginarios por un “anestesista fantasma”.

El 1 de septiembre, la policía de Matton recibió una llamada telefónica de una mujer y su hija que se encontraban con náuseas y mareadas después de ser rociadas con un gas de olor suave por una figura misteriosa que acechaba cerca de la ventana de su dormitorio. La mujer también dijo que había experimentado una leve dificultad temporal para andar. A pesar de las circunstancias ambiguas y de la falta de evidencias, el incidente tuvo una gran repercusión en el “Mattoon Daily Journal-Gazette“: “merodeador anestésico anda suelto”. Después de conocer la historia, otras dos familias de Mattoon contaron a la policía ataques con gas similares en sus casas justo antes del incidente.

Antes de que los informes de casos parasen, la policía registró más de dos docenas de llamadas con un total de al menos 29 víctimas, la mayor parte de ellas eran femeninas. Sus síntomas incluían náuseas, vómitos, boca seca, palpitaciones, dificultad para andar, y en un caso una sensación de quemadura en la boca. El psicólogo de la  universidad de Illinois, Donald Johnson investigó el episodio, concluyendo que fue un caso de histeria en masa.

Dado el influyente papel de los medios en las noticias de Mattoon, puede ser que las víctimas estuvieran redefiniendo síntomas comunes tales como un ataque de pánico, olor a agentes químicos, pinchazos y agujetas en sus miembros y las consecuencias de la ansiedad como las náuseas, insomnio, disminución de la respiración, temblores, boca seca y mareo, como relacionados con el gaseador.

1947

PLATILLOS VOLANTES

El 24 de junio de 1947, Kenneth Arnold estaba volando en su avión privado en el estado de Washington cuando vio lo que parecían ser objetos voladores brillantes en formación escalonada. Estuvo viéndolos durante tres minutos, antes de perderlos de vista.

Preocupado porque igual eran misiles guiados de una potencia extranjera, Arnold voló a Pendleton, Oregon, y visitó allí la oficina del FBI. Al verla cerrada, se acercó hasta el periódico “East Oregonian“.

Después de escuchar la historia de Arnold, el periodista Bill Bequette archivó un informe para Associated Press, que finalmente  apareció en más de 150 periódicos. Arnold describió los objetos con forma de medialuna, refiriéndose a su movimiento como si “un platillo se moviera al hacerlo saltar sobre el agua”. Fueron los escritores de titulares en diferentes periódicos los que acuñaron el término “platillo volante”.

Hay algunas observaciones dispersas a lo largo de la historia de avistamientos de objetos discoidales, pero no hay un patrón consistente hasta 1947. Es probable que la corriente global de informes de “platillos volantes”  que siguieron al avistamiento de Arnold se inspiraran en el motivo del platillo del caso de Arnold.

1953

VIRGEN MARÍA EN PUERTO RICO

A las 11:00 am del 25 de mayo de 1953, unas 150 000 personas se reunieron en un valle de la comunidad de Sábana Grande, Puerto Rico, para esperar la aparición de la Virgen María, predicha por siete niños de la zona.

Durante las seis horas siguientes, un equipo de sociólogos liderado por Melvin Tumin y Arnold Feldman se mezclaron con la multitud y entrevistaron a algunas de las personas allí reunidas. Durante este periodo, alguna gente dijo haber visto anillos coloreados rodeando al sol, y una silueta de la virgen en las nubes, mientras que otros habían experimentado sanaciones, y una sensación generalizada de bienestar. Otros no habían visto ni experimentado nada extraordinario.

Un frenesí en los medios precedió el evento, y un alcalde local organizó entusiasmadamente a los visionarios para liderar una multitud de peregrinos en rezos masivos y procesiones. Tumin y Feldman encontraron que la mayoría de los peregrinos creían en la autenticidad del mensaje de los niños, y estuvieron buscando curas para lo que los médicos consideraban incurable.

1954

EPIDEMIA DE PARABRISAS DAÑADOS

El 23 de marzo de 1954, aparecieron en periódicos de Seattle informes de parabrisas dañados en coches al norte de Seattle. Los informes se extendieron durante las siguientes semanas, llegando a alcanzar Seattle, en el anochecer del 14 de abril.  Al final del día siguiente, los policías cansados finalmente, habían respondido 242 llamadas telefónicas de residentes preocupados, informando de pequeñas marcas en cerca de 3000 vehículos. En algunos casos, dijeron que habían sido afectados aparcamientos enteros. Enseguida, las informaciones rápidamente descendieron y pararon: el 16 de abril la policía había registrado 46 llamadas, seguidas de otras diez y después no hubo más, de acuerdo con un estudio de la universidad de Washington.

La gente dijo que las pequeñas marcas y abolladuras se convirtieron en burbujas dentro del cristal del tamaño de monedas; éstas fueron atribuidas al resultado de pruebas con bombas de hidrógeno que se habían llevado a cabo recientemente en el pacífico y que habían saturado los medios de comunicación. En el momento de mayor intensidad del incidente el alcalde de Seattle llegó a pedir asistencia por emergencia a la Casa Blanca.

Análisis posteriores de los parabrisas realizados por la Universidad de Washington encontraron que contenían pequeñas partículas producidas por la combustión incompleta de carbón bituminoso, que era común en la vida diaria en Seattle y no podía agujerear o penetrar los parabrisas.

1956

CORTADOR FANTASMA DE TAIWAN

Durante dos semanas en 1956, los residentes cercanos a Taipei, en Taiwan, vivieron con miedo a ser la próxima víctima de un villano loco que merodeaba la ciudad y cortaba con una cuchilla a gente al azar. Hubo al menos 21 víctimas, la mayoría mujeres con bajos ingresos y niños. En el libro “El cortador fantasma de Taipei: histeria colectiva en una sociedad no occidental”, publicado en 1965, Norman Jacobs – quien había estado enseñando en aquel tiempo en Taipei – llevó a cabo un estudio de la cobertura de la prensa local, y concluyó que los rumores locales, amplificados por la cobertura sensacionalista de la prensa, fomentaron el miedo.

En un caso, un hombre le dijo a la policía cómo había sido cortado por un hombre que llevaba una misteriosa bolsa negra; pero cuando el doctor determinó que la herida había sido hecha por un objeto sin punta, el hombre admitió que no podía recordar exactamente cómo había sido herido, pero asumió que había sido cortado “por todo lo que se hablaba alrededor”.

La policía finalmente concluyó que los “cortes” venían de contactos del día a día que pasaron inadvertidos. De los 21 casos de cortes examinados, “cinco fueron falsos, siete fueron cortes auto-infligidos, ocho fueron debidos a cortes no hechos por cuchillas, y uno era una completa fantasía”.

1968-1971

APARICIONES DE LA VIRGEN MARÍA

Desde abril de 1968 a mayo de 1971, más de 100 000 personas dijeron haber visto a la Virgen María sobre una iglesia copta ortodoxa en Zeitún, Egipto.

Las descripciones de los testigos eran de dos tipos: pequeña, brillante, luces de poca duración llamadas “doves”; y zonas de luz difusa y brillante más duraderas y menos intensas.

El neuropsicólogo Michael Persinger de la Universidad Laurentiana y su colega estadounidense John Derr analizaron la actividad sísmica en la región desde 1958 a 1979, y encontraron un pico en el número de terremotos durante 1969, y evidencias de actividad microsísmica entre las apariciones.

Atribuyeron los “doves” a luces producidas por los terremotos: fenómenos luminosos aéreos que normalmente suceden cerca de áreas con actividad sísmica o erupciones volcánicas, pero para los que no hay una explicación establecida – las teorías varían de una forma de descarga eléctrica de un gas hasta una ruptura local de la ionosfera terrestre. Los científicos concluyeron que aquellos que habían informado de visiones, estaban predispuestos por su fe religiosa a interpretar las luces como apariciones de la Virgen María.

1975-1996

EL CHUPACABRA

Entre febrero y marzo de 1975, circularon informaciones cerca de Moca, en Puerto Rico, de una misteriosa criatura que atacaba a animales de granja, chupándoles la sangre y quitándoles partes de carne, y residentes informaron de oír chillidos agudos o el batido de alas coincidiendo con los ataques. Los académicos y la policía examinaron los restos, y achacaron los ataques a cualquier criatura, desde humanos hasta serpientes y murciélagos vampiro; se le llamó “el vampiro de Moca”.

En noviembre de 1995, se informó de ataques similares en el área, atribuidos entonces al chupacabra, un animal mítico de la tradición española. Estos eran descritos como una “rata de ojos abultados, con pelo erizado, y con las patas traseras de un canguro, capaz de escapar después de sus crímenes, a gran velocidad”, dejando un hedor a azufre. En el momento cumbre, un oficinista de un servicio de emergencias de una pequeña ciudad pasó “la mitad de su tiempo respondiendo llamadas relacionadas con el chupacabra”.

Una página de internet especialista en chupacabras extendió la historia, y en mayo de 1996, la página fue situada en el “top 5” de todos los sitios de internet. Hubo informes de ataques a lo largo del Caribe, desde Argentina y Chile, hasta E.E.U.U. El asunto del chupacabra terminó abruptamente a mediados de 1996, y desde entonces, no ha habido casi informes de nuevos ataques.

1990

GENITALES QUE DESAPARECEN

Durante 1990, un episodio de desaparición de genitales provocó un miedo extendido en Nigeria. Las acusaciones eran disparadas usualmente por contacto corporal casual con extrañas en lugares públicos, después de lo cual, el hombre “víctima” tenía sensaciones extrañas en el escroto, y se tocaba los genitales para confirmar que todavía estaban ahí. Entonces, se encontraba de nuevo con la persona entre la multitud, y la acusaba de ser una “ladrona de genitales”, antes de desnudarse para convencer a los transeúntes de que su pene había desaparecido.

Muchas “víctimas” dijeron que sus penes habían regresado una vez que habían dado la voz de alarma, o que aunque el pene había vuelto, “había disminuido y probablemente no era el correcto, o se trataba del fantasma de un pene”. Las acusadas fueron amenazadas o golpeadas hasta que el pene había sido completamente restaurado, y en algunos casos, las acusadas fueron golpeadas hasta la muerte.

El psiquiatra Sunny Ilechukwu describió la escena en una ciudad: “lo hombres podían ser vistos en las calles de Lagos agarrándose los genitales abierta o discretamente con sus manos en los bolsillos. Las mujeres también eran vistas agarrándose sus pechos directamente o con los brazos cruzados a lo largo del pecho. Se pensaba que la falta de atención y una voluntad débil facilitaban “la captura” de penes o pechos. Se pensaba que la vigilancia y la agresión anticipada eran buenas medidas contra los ataques”.

La creencia en la desaparición de genitales no era sólo plausible sino que fué institucionalizada; muchos nigerianos influyentes expresaban su indignación cuando la policía liberaba a sospechosos de ladrones de genitales. Un sacerdote cristiano dijo incluso que un pasaje de la biblia donde Jesús preguntaba “¿Quién me ha tocado?” porque “el poder se le ha ido”, se refería a un ladrón de genitales.


Autor: Robert Bartholomew / Erich Goode
Fecha Original: agosto de 2009
Enlace Original

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *