El sistema inmune puede tener la clave de un desorden psicológico

Trastorno compulsivoUn tipo de células que se sabe que protegen al cerebro contra las infecciones podrían estar implicadas en una forma de desorden psicológico, según revela un nuevo estudio. Es más, restaurar las poblaciones normales de estas células mediante un trasplante puede curar en ratones el comportamiento anormal.

Las microglías son células inmunes con múltiples bifurcaciones que constantemente se mueven y hurgan en el cerebro buscando desechos y patógenos. Los investigadores han demostrado ahora que un defecto genético que reduce el número de estas células causa un exceso de acicalado en los ratones. El comportamiento es similar al observado en la tricotilomanía en los humanos – un desorden del espectro obsesivo-compulsivo que empuja a las personas a arracancarse el cabello. “No se había encontrado nunca una conexión entre las microglías y el comportamiento”, dice Mario Capecchi de la Universidad de Utah en Salt Lake City, cuyo equipo publica sus hallazgos hoy en la revista Cell1.

Los científicos habían supuesto que el comportamiento anormal se generaba a partir de una función neuronal o desarrollo del cerebro anormales, dice Christopher Pittenger, que estudia las bases neuronales de las condiciones psiquiátricas en la Universidad de Yale en New Haven, Connecticut. “Encontrar que esto tiene que ver con las microglías es una gran sorpresa”, dice Pittenger, quien no estuvo implicado en el estudio.

Trasplantes de comportamiento

Las mutaciones de un gen que regula la formación de las células sanguíneas provoca que los ratones pasen el doble de tiempo del normal eliminando su pelo, lo que lleva a calvas y profundas heridas en la piel2. El gen, conocido como Hoxb8, procede de una familia de genes que establecen el plan del cuerpo en el embrión en desarrollo y regulan la formación de órganos y tejidos.

Capecchi y su equipo encontraron que Hoxb8 se expresaba a través del cerebro, pero sólo en las microglías. Además, los animales con mutaciones Hoxb8 tenían menos microglías que los ratones normales. Los investigadores fijaron el origen de las microglías en el tuétano – el tejido blando que se encuentra en los huesos. El gen era expresado en las células madre del tuétano, el cual produce muchos tipos distintos de células sanguíneas, incluyendo una que puede convertirse en microglía en el cerebro.

Los investigadores encontraron que la mayor parte de los animales con mutaciones Hoxb8 que recibieron trasplantes de tuétano sano dejaron su excesivo acicalado en cuatro meses. Su pelo empezó a crecer en las zonas calvas y sus heridas empezaron a curar. Por contra, una fracción de los ratones normales que recibieron un trasplante de tuétano procedente de los animales con Hoxb8 mutante empezaron a acicalarse más de los usual y desarrollaron zonas sin pelo.

“La idea de que puedas trasplantar una compulsión a un animal normal es todo un cambio de paradigma”, dice Frank Burton, neurobiológo de la Universidad de Minnesota en Twin Cities.

¿Rutina o preocupación?

Muchas condiciones psiquiátricas han sido asociadas con respuestas inmunes anormales, pero este estudio es único debido a que demuestra un vínculo causal directo, dice Capecchi. Especula que las microglías alteradas pueden causar un excesivo acicalado a través de sus efectos en la actividad neuronal. Pero el estudio no ha descartado el papel de otras células inmunes o vasos sanguíneos.

También es cuestionable si el modelo de ratones replicará características de desórdenes obsesivo-compulsivos en humanos. Los investigadores no han realizado los experimentos clave para demostrar que el comportamiento está relacionado con la ansiedad, dice Francis Lee de la Facultad de Medicina de Weill Cornell en Nueva York cuyo equipo informó el mes pasado de un modelo distinto de ratones de comportamiento obsesivo-compulsivo<sup>3</sup>. El equipo de Capecchi debería también probar si los tratamientos con medicinas para el desorden obsesivo-compulsivo alivian los síntomas en su modelo de ratones, comenta.

Aunque no está claro cómo una disfunción en el sistema inmune provoca que los circuitos neuronales deriven en desórdenes psiquiátricos, los científicos proporcionan un valioso modelo para explorar estas cuestiones, dice Pittenger. “No creo que estos ratones tengan un desorden obsesivo-compulsivo, pero creo que es fascinante e importante, y podrían en último término arrojar algo de luz sobre el desorden u otras condiciones”, añade.


Referencias:
1. Chen, S.-K. et al. Cell 141, 775-785 (2010).
2. Greer, J. M. & Capecchi, M. R. Neuron 33, 23-34 (2002).
3. Shmelkov, S. V. et al. Nature Med. 16, 598-602 (2010).
Autor: Janelle Weaver
Fecha Original: 27 de mayo de 2010
Enlace Original

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Comments (5)

  1. [...] mediante un trasplante puede curar en ratones el comportamiento anormal. Fuente en español: cienciakanija.com/2010/06/16/el-sistema-inmune-puede-tener-la-clave-de/ sin comentarios en: cultura, ciencia karma: 17 etiquetas: sistema inmunológico, desorden [...]

  2. Una gran cantidad de cosas que se han curado en ratones y no han funcionado en humanos nos sugieren un poco de cautela.

  3. [...] Ciencia Kanija » El sistema inmune puede tener la clave de un desorden psicológico [...]

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