¿Cómo quemó Arquímedes a la flota romana: Espejos o cañones de vapor?

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Ataque romano sobre SiracusaÉsta es la situación: Observas una flota de ataque romana que se dirige hacia tus costas. ¿Ordenas a tus tropas que preparen los cañones? ¿O – en un movimiento a lo MacGyver – usas un espejo parabólico, enfocando los rayos del Sol para incendiar los barcos? Aunque lo segundo parece claramente más elegante, una reciente investigación ha demostrado que la leyenda del 212 a.C sobre la defensa de Arquímedes usando espejos es improbable: En lugar de esto, posiblemente tiró de las armas pesadas.

Cesare Rossi, Ingeniero Mecánico de la Universidad de Nápoles en Italia, realizó los cálculos. Un cañón de vapor como los que dibujó Leonardo da Vinci en el siglo XV podrían usan menos de una décima parte de un vaso de agua para disparar una bola de arcilla a más de 200 kilómetros por ahora, para impactar en un objetivo a 150 metros de distancia. En comparación, un cañón Howitzer de la Guerra Civil Americana de 1854 podía disparar una bola aproximadamente diez veces más lejos – algo menos de una milla (1,6 kilómetros).

Rossi presentó su investigación en la Conferencia Mundial Internacional en Siracusa, Italia (el lugar donde tuvo lugar el histórico ataque romano sobre la colonia griega) a principios de este mes. Comentó a LiveScience que tras mirar en ambas referencias históricas de la batalla y la factibilidad de usar espejos sobre barcos móviles, los cañones eran “mucho más razonables que el uso de espejos para quemar”. Las bolas de arcilla hueca usadas en el cañón podrían haberse rellenado con una mezcla de compuestos químicos incendiarios que habrían hecho arder los barcos en el impacto, sugiere Rossi.

En 2005, estudiantes del MIT recrearon la defensa mediante espejos y lograron incendiar un “barco” de madera. En el jardín de un aparcamiento de Cambridge, chamuscaron el barco, pero su prueba requería de unas condiciones climáticas ideales y de un objetivo estacionario. Rossi espera unirse a otros investigadores para crear su propia recreación usando cañones de vapor.

Con cañones o espejos, Arquímedes no pudo salvar a Siracusam y el éxito romano significó el final de Arquímedes.


Autor: Joseph Calamia
Fecha Original: 28 de junio de 2010
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