El misterio de los orígenes de los marsupiales australianos

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Monito del MonteTodos los marsupiales vivos australianos comparten un ancestro perdido hace tiempo procedente de Sudamérica, de acuerdo con una nueva investigación que usa marcadores genómicos para reconstruir el árbol familiar.

Los genomas de 20 marsupiales australianos y sudamericanos incluyendo el Walabí de Tammar y la zarigüeya sudamericana, fueron escaneados por un equipo liderado por Maria Nilsson de la Universidad de Muenster en Alemania buscando fragmentos repetitivos conocidos como retroposones.

La presencia de retroposones compartidos en distintas especies pueden usarse para rastrear relaciones y ancestros comunes. “Nuestro estudio fue el primero en aplicar este método a marsupiales”, dijo Nilsson.

“Y podemos resolver partes del árbol familiar de los marsupiales que se han debatido durante décadas”.

Rastreando los marsupiales hasta Sudamérica

Principalmente usados por los investigadores para determinar relaciones entre mamíferos placentarios – especialmente primates – los retroposones, o “genes saltarines”, son piezas de ADN no funcional que se copian de un ancestro a todos sus descendientes.

Como es improbable que surjan por casualidad, de forma independientemente, en distintas especies en la misma parte del genoma, los retroposones compartidos pueden usarse para determinar las relaciones y el linaje ancestral.

“Los genomas marsupiales constan de un 52% de retroposones, más que ningún otro grupo, y eso es una gran fuente donde encontrar retroposones compartidos”, dijo Nilsson sobre su investigación, publicada hoy en PLoS Biology.

“La mayor sorpresa en nuestros resultados llegó cuando encontramos apoyo para un único origen de todos los marsupiales australianos. Esto puede interpretarse como un único grupo de marsupiales que emigraron desde Sudamérica a través de la Antártida hacia Australia, dando origen a los marsupiales australianos”.

Una pequeña y peluda contradicción

Aunque esta investigación tiene su sede en Alemania, los investigadores australianos son críticos con las conclusiones. Mike Archer de la Universidad de Nueva Gales del Sur dijo a ABC Science que ignora los datos publicados anteriormente que sugieren que la migración de Sudamérica a Australia no fue “una autopista de sentido único, sino una de doble sentido”.

Las evidencias de Archer son el diminuto Dromiciops gliroides, un reservado marsupial conocido como monito del monte, que vive en los bosques de Chile y Argentina.

Se ha demostrado en anteriores estudios que es un pariente lejano de los primeros marsupiales conocidos de Australia, Djarthia murgonensis, y Archer defiende que el Dromiciops se originó en Australia y migró a Sudamérica.

“Los autores yerran al reconocer que Australia ha sido el centro de la evolución [marsupial]”, señala Archer.

El misterioso viaje del Dromiciops

Pero tal vez el viaje de los marsupiales entre continentes haya sido incluso más fluido, como sugiere Jenny Graves de la Universidad Nacional Australiana en Canberra. “El Dromiciops tiene exactamente el mismo aspecto que los marsupiales australianos, y tiene los mismos cromosomas, por lo que pensamos, ‘¿Qué está haciendo en Sudamérica?'”

“Tal vez llegó a Australia con el resto de ellos y luego fue de vuelta a Sudamérica. Pero, por otra parte, posiblemente fue dejado atrás”.

Katherine Thompson, también de la ANU, caracterizó originalmente cinco de las secuencias usadas en la investigación, incluyendo algunos marcadores del Walabí de Tammar, comenta Graves. “Es genial ver que se le da un buen uso a algunas de estas secuencias que conseguimos.


Autor: Becky Crew
Fecha Original: 29 de julio de 2010
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