Medicina alternativa y las leyes de la física

Toque terapeúticoLos mecanismos propuestos para confirmar la supuesta eficacia de métodos como el toque terapéutico, la curación psíquica y la homeopatía implican serias malinterpretaciones de la física moderna.

Las conocidas como terapias “alternativas”, mayormente derivadas de antiguas supersticiones y tradiciones curativas, tienen un fuerte atractivo para la gente que siente que se ha quedado atrás del explosivo crecimiento del conocimiento científico. Paradójicamente, sin embargo, su nostalgia de un tiempo cuando las cosas parecían más simples y naturales, se mezcla con el respeto al poder de la ciencia moderna (Toumey 1996). Quieren creer que las prácticas de curación “natural” pueden explicarse mediante la ciencia. Los proveedores de medicina alternativa han estado, por tanto, rápidos al invocar el lenguaje y símbolos de la ciencia. No es sorprendente, por tanto, que los mecanismos propuestos para confirmar la supuesta eficacia de métodos como el toque terapéutico, la curación psíquica, y la homeopatía, impliquen serias malinterpretaciones de la física moderna.

La medicina sin medicinas

La homeopatía, fundada por el médico alemán, Samuel Hahnemann (1755-1843), es una recién llegada, relativamente. La homeopatía se basa en la conocida como “Ley de los Similares” (similia similibus curantur), la cual afirma que las sustancias que producen un cierto conjunto de síntomas en una persona sana, pueden curar esos mismos síntomas en una persona enferma. Aunque hay ideas relacionadas en la medicina china, Hahnemann parece haber llegado a la idea de forma independiente. Hahnemann pasó gran parte de su vida probando sustancias naturales para descubrir cuáles eran los síntomas que producían y prescribirlos a la gente que mostraba esos síntomas. Aunque la evidencia puramente anecdótica en la que se basaron sus conclusiones no sería tomada en serio hoy, la homeopatía, tal y como se practica actualmente, aún depende casi por completo de la lista de Hahnemann de sustancias y sus indicaciones de uso.

Las sustancias naturales, por supuesto, son a menudo muy tóxicas. Debido a los problemas que causaban los efectos colaterales que a menudo acompañaban a sus medicinas, Hahnemann intentó diluirlas. Tras cada disolución, sometía a la solución a un vigoroso agitado, o “sucusión”. Realizó el notable descubrimiento de que, aunque la disolución eliminaba los efectos secundarios, no disminuía la efectividad del medicamento. Esto se conoce con el grandilocuente nombre de “La Ley de los Inifinitesimales”.

Hahnemann hizo un tercer “descubrimiento”, que no continuaron mencionando sus seguidores. “La única verdad y causa fundamental que produce todas las incontables formas de enfermedad”, escribe en su Organon, “es la psora”. Psora es conocida comúnmente como “picor”. Este principio no parece implicar ninguna ley de la física y es, en cualquier caso, ignorado por los seguidores modernos de Hahnemann.

A través de sucesivas disoluciones, pueden lograrse soluciones extremadamente diluidas con bastante facilidad. El límite de disolución se alcanza cuando el volumen de solvente es improbable que contenga alguna molécula del soluto. Hahnemann no podía saber que en sus preparaciones, de hecho, estaba superando el límite de disolución. Aunque era contemporáneo del físico Amadeo Avogadro (1776-1856), el Organon der Rationellen Heilkunde de Hahnemann se publicó en 1810, un año antes de que Avogrado presentase su famosa hipótesis, y muchos años antes de que otros físicos realmente determinaran el número de Avogadro. (Avogadro demostró que hay un número enorme pero finito de átomos o moléculas en un mol de sustancia, específicamente 6,022 x 1023. Un mol es el peso molecular de una sustancia expresada en gramos. Por tanto, un mol de agua, H2O, tiene un peso molecular de 2 + 16 = 18 gramos. Por lo que hay 6,022 x 1023 moléculas de agua en 18 gramos de agua).

Los seguidores modernos de Hahnemann, no obstante, son perfectamente conscientes del número de Avogadro. Sin embargo, habitualmente exceden el límite de disolución – a menudo hasta un extremo asombroso. Recientemente examiné las disoluciones de las etiquetas de docenas de remedios homeopáticos estándar vendidos en los mostradores de tiendas naturistas, y cada vez más en farmacias, como remedios para todo, desde el nerviosismo al resfriado. Estos remedios normalmente vienen en forma de tabletas de lactosa en las que se ha incluido una única gota de la medicación “diluida”. El “solvente” normalmente es una mezcla de agua/alcohol. La menor disolución que encontré en cualquiera de estas botellas era de 6X, pero la mayor parte eran de 30X o incluso, en el caso del oscillococcinum, un sorprendente 200C. (El oscillococcinum, que se deriva del hígado de pato, es el remedio homepático estándar para el resfriado. Su extendido uso supone una amenaza para la población de patos).

¿Qué significan estas notaciones? La notación 6X indica que la sustancia activa está diluida 1:10 en una mezcla de agua/alcohol y se le hace una sucusión. Este procedimiento (disolución y sucusión) se repite secuencialmente seis veces. La concentración de sustancia activa es entonces de una parte en diez elevado a la sexta potencia (106), o una parte por millón. Un análisis de las píldoras esperaría encontrar numerosas impurezas en el nivel de partes por millón.

La notación 30X significa que la disolución y sucusión 1:10, se repite treinta veces. Esto da como resultado una parte en 1030, o un 1 seguido de treinta ceros. No sé que nombre tiene este número, pero déjame explicarlo de esta forma: Tendrías que tomarte aproximadamente dos mil millones de píldoras, un total de aproximadamente mil toneladas de lactosa, para esperar conseguir una molécula de la medicación. En otras palabras, las píldoras no contienen nada más que lactosa y las inevitables impurezas. Esto, literalmente, es medicina sin medicinas.

¿Y qué hay de la 200C? Esto significa que la sustancia es secuencialmente diluida 1:100 y agitada, doscientas veces. Eso te dejaría sólo una molécula de sustancia activa por cada 100 elevado a la potencia 200 moléculas de solvente, o un 1 seguido de cuatrocientos ceros (10400). Pero el número total de átomos en todo el universo se estima que es de aproximadamente un gúgol, que es un 1 seguido de apenas 100 ceros.

Éste es el punto en el que se supone que todos nos damos cuenta de lo ridículo que es, y compartimos una buena risa. Pero los homeópatas no se ríen. Han hecho los mismos cálculos. Y aunque están de acuerdo en que no hay ni una sola molécula de sustancia activa, defienden que eso no importa, la mezcla de agua/alcohol, de alguna forma, recuerda que la sustancia estuvo alguna vez allí. El proceso de sucusión se presume que carga todo el volumen de líquido con la misma memoria. ¿Hay alguna evidencia de tal memoria?

¿Agua inteligente?

Los homeópatas han estado administrando este tipo de medicina sin medicamentos desde hace dos siglos. La mayor parte de los científicos, sin embargo, fueron conscientes por primera vez de sus extraordinarias afirmaciones cuando Nature publicó un artículo del epidemiólogo/homeópata francés Jacques Benveniste y varios de sus colegas, en el que informaban de una solución de anticuerpos que seguía recordando una respuesta biológica incluso aunque fuese diluida 30X — mucho más allá del límite de disolución (Davenas et al. 1988). Benveniste interpretó esto como una prueba de que el agua, de alguna manera, “recordaba” el anticuerpo.

Al alcanzar tal conclusión, Benveniste dio un vuelco de cabeza a la lógica científica convencional. Una gran parte de la ciencia experimental consiste en idear pruebas para asegurar que la salida experimental no es el resultado de un sutil artefacto de la persona que lo lleva a cabo o del diseño del experimento. La “disolución infinita” es uno de tales procedimientos usados por los químicos. El efecto de algún reactivo, por ejemplo, está dibujado como una función de la concentración. Si a unas bajas concentraciones, el gráfico no se extrapola a través del origen, se toma como prueba de que el efecto observado se debe a otra cosa distinta al reactivo. En la lógica de Benveniste, esto es prueba de que el reactivo deja algún tipo de huella en la solución que continúa generando el efecto.

Se puso atención sobre el artículo de Benveniste gracias al editor de Nature, John Maddox, quien señaló en un editorial que Benveniste tenía que estar equivocado (Maddox 1988). Dado que el revisor no pudo señalar ningún error, Nature acordó publicar el artículo en aras de fomentar el espíritu de intercambio científico abierto. Los revisores, por supuesto, no tenían forma de saber si el autor informa con fidelidad de los resultados de las medidas, o si los instrumentos empleados tienen fallos. No obstante, la existencia de este artículo publicado en una revista de prestigio ha sido ampliamente defendida por la comunidad homeopática como prueba de que la homeopatía tiene una base científica legítima.

El editorial de Maddox animaba a otros científicos a repetir los experimentos de Benveniste. Un intento de replicar el trabajo con toda la precisión posible, fue la de Foreman y sus colegas, publicada en Nature en 1993 (Foreman et. al. 1993). Los autores encontraron que “ningún aspecto de los datos es consistente con las afirmaciones [de Benveniste]“. No conozco ningún trabajo que replicase los hallazgos de Benveniste. ¿Por qué el agua de Foreman era más estúpida que la de Benveniste? Volveremos sobre esta cuestión.

Aparte del tema de cómo recuerda la mezcla de agua/alcohol, hay cuestiones obvias que claramente deberían responderse: 1) ¿Por qué la mezcla de agua/alcohol recuerda los poderes curativos de la sustancia activa, pero olvida sus efectos secundarios? 2) ¿Qué sucede cuando la gota de disolución se evapora, como así sucede, en la tableta de lactosa? Se transfiere la memoria a la lactosa? 3) ¿El agua también recuerda otras sustancias? Dependiendo de su historia, el agua podría haber estado en contacto con un enorme número de sustancias distintas.

Se han propuesto una serie de mecanismos para tener en cuenta esta milagrosa memoria del agua. Estos mecanismos se discuten por parte de Wayne Jonas en su reciente libro, Healing with Homeopathy, cuya coautora es Jennifer Jacobs (Jonas y Jacobs 1996). Jonas es el director de la Oficina de Medicina Alternativa de los Institutos Nacionales de Salud, y está identificado en la pasta del libro como uno de los “uno de los principales investigadores de Estados Unidos en medicina homeopática”. Jonas parece, en el mismo inicio, reconocer la posibilidad de que el efecto de la medicina homeopática puede “resultar ser sólo un efecto placebo”. Pero, como veremos, en los círculos de la medicina alternativa, el efecto placebo puede ser la explicación más extravagante de todas.

Si no es el efecto placebo, dice Jonas, la “información” de la sustancia activa debe quedar almacenada de alguna forma en la solución de agua/alcohol, tal vez en la estructura de la mezcla líquida. Ha habido abundante especulación sobre qué tipo de “estructura” podría ser: cúmulos de moléculas de agua ordenados en patrones específicos (Anagnostatos 1994); ordenaciones de isótopos tales como deuterio u oxígeno-18 (Berezin 1990); o una “vibración coherente” de las moléculas de agua (Rubik 1990). No pude encontrar ni pizca de pruebas que apoyen cualquiera de estas especulaciones, y hay sólidas razones científicas para rechazar cada una de ellas. Jonas se refiere a estudios estructurales que muestran regiones de orden local en líquidos. Una “instantánea” de la estructura de la mezcla de agua/alcohol mostrará, desde luego, regiones de orden local, pero son transitorias; no persisten más allá del tiempo de relajación más breve dependiendo de la temperatura. Que ni siquiera el orden local puede persistir, es la definición de líquido. El problema, por supuesto, es la entropía. La segunda ley de la termodinámica es la ley natural más firmemente establecida, pero incluso si pudieras evitar de algún modo la segunda ley, te enfrentarías a la cuestión de cómo esta información almacenada puede comunicarse con el cuerpo.

El ilusorio biofotón

Una posibilidad, de acuerdo con Jonas, es que la información se transfiere mediante una “energía bioelectromagnética”. Aquí cita estudios, como “algunos de los más cuidadosamente ejecutados en su área”, sobre el efecto de disoluciones serialmente agitadas de tiroxina de sapos, sobre sapos de las tierras altas que están en la etapa de escalada de la metamorfosis (Endler et al. 1994). Se informó de que la tiroxina incrementó la proporción de escalada de los sapos — y la respuesta continúa incluso después de que las disoluciones de tiroxina estén mucho más allá del límite de disolución. En otras palabras, cuando está claro que no hay tiroxina.

Esto parecería dar una prueba clara de que algo distinto a la tiroxina es responsable de la estimulación de los sapos. En este caso, por ejemplo, podría ser el alcohol lo que produce la respuesta de escalada , o alguna otra impureza, o que los sapos podrían verse estimulados por el acto de administrársele la medicación, o podría ser un sesgo inconsciente por parte del experimentador el decidir si los sapos están estimulados o no. De nuevo, se da un vuelco a la lógica científica; los resultados son interpretados como evidencias de que se ha dejado una huella de tiroxina en el agua.

Pero incluso si el agua contiene información sobre la tiroxina, ¿cómo se comunica esta información a los sapos? En lugar de administarse una solución de agua/alcohol directamente al sapo, los investigadores lo intentaron colocando la solución en una pipeta de vidrio sellada y poniéndola en el agua con los sapos. Aún así, los sapos respondían. ¿Por qué no me sorprende?

¿A qué conclusión llegaron los investigadores? Concluyeron que la información que en un tiempo residió en la estructura molecular de la sustancia activa, y que fue luego transferida al agua agitada, debe haber sido transmitida a los sapos a través de un efecto “radiante”, tal vez un ilusorio “biofotón”. No se ha informado de pruebas de tal radiación. Benveniste, sin embargo, afirma ahora que un campo magnético de 50Hz puede eliminar la memoria de su disolución de anticuerpos (Benveniste 1993), lo que podría explicar por qué otros investigadores no encontraron dicha memoria. Este vínculo electromagnético llevó a Benveniste al posterior descubrimiento de que puede “potenciar” tu agua a través de una línea telefónica.

Una posibilidad, de acuerdo con Jonas, es que la información no pasa de la disolución al sapo – o de un medicamento a un paciente humano – sino que hay otra forma. El estado enfermo del paciente podría ser “liberado a través del remedio”. “Tales teorías especulativas”, admite Jonas, “necesitan de más trabajo experimental para confirmarlas o descartarlas”.

El caso contra las mariposas

Jonas también especula que la Teoría del Caos podría ofrecer una visión del efecto de los remedios homeopáticos en los mecanismos de auto-curación del cuerpo: Una idea de la Teoría del Caos es que cambios muy pequeños en una variable, pueden causar que el sistema salte a un patrón de actividad muy diferente, de la misma forma que un pequeño cambio en la dirección del viento afecta drásticamente a los patrones climáticos de temperatura y precipitación. Bajo esta forma de pensamiento, el remedio homeopático puede verse como una pequeña variable que altera el patrón de síntomas de una enfermedad. (Jonas y Jacobs 1996, 89)

Esta horrible jerga delata una total falta de comprensión de lo que es el caos. “Caos” se refiere a sistemas complejos que son tan sensibles a las condiciones iniciales que no es posible predecir cómo se comportarán. Por tanto, aunque el aleteo de una mariposa podría disparar un huracán, matar a todas las mariposas es improbable que reduzca la incidencia de huracanes. Para los remedios homeopáticos que superan el límite de disolución, una mejor analogía podría ser el aleteo de un gusano.

Curación psíquica

Pero si ninguno de estos mecanismos funciona, dice Jonas, “puede que sean necesarias explicaciones altamente especulativas e imaginarias (sic) ”. Lo que tiene en mente es el efecto placebo. “Creer en una terapia”, explica Jonas, “puede ser un factor importante en la curación”. ¿Quién podría estar en desacuerdo? Si hay un efecto placebo funcionando en la homeopatía, todas las trampas pseudocientíficas del similia similibus curantur y la ley de los infinitesimales sirven simplemente como sostenes para llevar a creer a la gente que las píldoras de azúcar son una medicina. Pero el “efecto placebo”, como es usado por Jonas y otros defensores de la medicina alternativa, resulta ser la bestia más extraña de todas. Está envuelta con la idea New Age de una consciencia universal. El efecto placebo se convierte en curación psíquica. De nuevo de Jonas:

Algunos teóricos sugieren que intencionalidad y consciencia deben llevar a alguna explicación de cómo los potenciales cuánticos no específicos y no locales podrían “colapsar” en los conocidos como patrones de coherencia informacional (moléculas), los cuales tienen efectos específicos. Una vez estos patrones de coherencia, anteriormente inestables y no localizables, (tales como ideas y creencias) mandan a los efectos potenciales a la existencia (por una intención de curar por parte de la persona o practicante), se ven entonces por parte del cuerpo como estructuras “moleculares” estables y de actuación local, que pueden producir señales biológicas específicas y tienen efectos predecibles en la persona. (Jonas y Jacobs 1996, 90)

Todo esto suena muy parecido a Deepak Chopra (1989 y 1993), quien afirma que: “Creencias, ideas, y emociones crean reacciones químicas que se mantienen la vida de cada célula”. La idea de que mediante sólo el pensamiento pueden crearse los medicamentos necesarios para curar una enfermedad procede del Ayurveda, la medicina religiosa tradicional de la India, que data de hace miles de año. Chopra ha creado, en cualquier caso, una vasta cantidad de dinero invocando a la “curación cuántica” en un libro tras otro. Sus libros no dan ninguna pista de que tenga alguna idea sobre mecánica cuántica.

No obstante hay místicos cuánticos, incluyendo algunos físicos, que interpretan las funciones de onda como algún tipo de vibración de un éter holístico que impregna el universo. El colapso de la función de onda, creen, sucede a través de todo el universo instantáneamente como resultado de una consciencia cósmica. Esto, por supuesto, violaría la causalidad en el sentido relativista, y también violaría la teoría de campo cuántico (Eberhard y Ross 1989).

Terapia de Biocampo (Toque terapéutico)

La medicina alternativa consta de un amplio espectro de tratamientos no relacionados, variando desde los apenas plausibles a los totalmente ridículos. En el extremo ridículo, coloco aquellas terapias que no tienen consecuencias físicas directas de ningún tipo, tales como la homeopatía y la curación psíquica. También se debería incluir la “terapia de biocampo” o “toque terapéutico”, aunque, de hecho, sería más preciso llamarlo como “No toque terapéutico”, dado que las manos de los practicantes en realidad no entran en contacto con el paciente. En lugar de esto, se afirma que el “campo de energía”, “qi”, o “aura” del paciente es “suavizado” por las manos del terapeuta, o desplazado de un lado a otro para lograr un equilibrio. El campo de energía se dice que se extiende a varios centímetros fuera del cuerpo, y que el campo del paciente interactúa con el del practicante.

La naturaleza de este supuesto campo de energía es oscura, pero los defensores a menudo lo vinculan de alguna manera con la relatividad y la equivalencia entre materia y energía. También se ha sugerido que el campo de energía del cuerpo es electromagnético. La mecánica cuántica, a pesar de su popularidad en muchos círculos de la medicina alternativa, raramente parece ser invocada en el toque terapéutico. Es más, B. Brennan, autor de Hands of Light (1987), escribe: “Soy incapaz de explicar estas experiencias sin usar otro marco de trabajo quee la física clásica”. Confieso que la física clásica no me hace más fácil la explicación. Los practicantes afirman ser capaces de “sentir” el campo de energía y a menudo emplean péndulos de mano para localizar los “chakras”, o vórtices, del campo que deben ser suavizados para promover la curación. Parecería un tema simple examinar un campo que puede sentirse al tacto, o que afecta a los movimientos de un péndulo, pero hasta el momento nadie ha afirmado detectar el campo de energía con ningún instrumento que no se sostenga en una mano. Esto es bastante notable dado que se dice que hay decenas de miles en los Estados Unidos que han sido instruidos en alguna forma de esta terapia. En el Reino Unido hay 8500 terapeutas registrados (Benor 1993).

El público está gastando miles de millones de dólares anualmente en píldoras de azúcar para curar sus resfriados, movimientos de manos para acelerar la recuperación de las operaciones, y buenos pensamientos para guardarse de cualquier mal, todo con el seguro de que está basado en la ciencia. La sociedad ha sido predispuesta a este desplume, en parte, por la cobertura sensacionalista de los medios sobre ciencia moderna. Las discusiones populares sobre relatividad, mecánica cuántica y caos, a menudo dejan a la gente con la impresión de que no pueden fiarse del sentido común – cualquier cosa es posible. Los propios científicos, a menudo, alimentan el apetito del público por esta “extrañeza” de la ciencia moderna en un esfuerzo por estimular el interés – o simplemente, debido a que los científicos, también, pueden quedar cautivados por el misterio.


Referencias:
* Anagnostatos, G. S. 1994. In Ultra High Dilution: Physiology and Physics, edited by J. Schulte and P. C. Endler. Dordrecht: Kluwer.
* Benor, D. J. Frontier Perspectives 3: 33.
* Benveniste, J. 1993. Frontier Perspectives 3: 13.
* Berezin, A. A. 1990. Medical Hypothesis 31: 43.
* Brennan, B. 1987. Hands of Light. New York: Bantam.
* Chopra, D. 1989. Quantum Healing. New York: Bantam.
* —. 1993. Ageless Body, Timeless Mind: The Quantum Alternative to Growing Old. New York: Random House.
* Davenas, E., et al. 1988. Nature 333: 816. The “Benveniste” paper.
* Eberhard, P. H., and R. R. Ross. 1989. Foundations of Physics Letters 2: 127.
* Endler, P. C., et al. 1994. FASEB Journal 8: 2313.
* Foreman, J. C., et al. 1993. Nature 336: 525.
* Jonas, W. B., and J. Jacobs. 1996. Healing with Homeopathy. Warner.
* Maddox J. 1988. Nature 333: 287.
* Rubik, B. 1990. Berlin Journal of Research in Homeopathy 1: 27.
* Toumey, C. P. 1996. Conjuring Science. New Brunswick, N.J.: Rutgers.

Autor: Robert L. Park
Fecha Original: octubre de 1997
Enlace Original

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Comments (47)

  1. “¿Qué sucede cuando la gota de disolución se evapora, como así sucede, en la tableta de lactosa? Se transfiere la memoria a la lactosa?”

    Zas!!!! Ahí has dado duro, pero que muy duro.

    Excelente artículo, y mira que he leído muchísimimo ya sobre homeopatía y empiezo a cansarme. Bueno, aunque nos canse, no hay que bajar la guardia. Nunca

    Gracias, Kanijo

  2. Juanchi

    Muy buen artículo. Aunque ya me empieza a molestar tanto bombo a la homeopatía.
    Cuánto tiempo, talento, y dinero perdidos por culpa de estos charlatanes!

    • lehendakarinho

      totalmente de acuerdo, deberíamos responder a estos adoradores de la ignorancia a su gusto: ignorándolos.

  3. Cresques

    Hola kanijo, muy interesante tu post, como siempre, y muy ameno.
    A vueltas con el agua y sus ‘capacidades misteriosas’, después de ver un documental en la noche temática me enteré de la existencia del ‘agua vitalizada’, de Grander. Planteamiento muy, muy sospechoso, pero en el mismo documental había varios casos de éxito (en forma de testimonio), un estudio científico por parte de un instituto universitario, e incluso un uso en España de lo más ¿curioso?: La desalinizadora de Jávea tiene instalados dos de estos ‘revitalizadores’.
    Sería interesante saber si hay algo real (conocido o desconocido) en ese agua, o estamos ante un fraude.
    También, con respecto al ‘qi’, antes que la imposición de manos está el reiki, con su curación a distancia. ¿no hay ni siquiera un intento de estudio científico que evalue el reiki, para poner en cuestión su validez?
    Gracias por tu espectacular blog.

  4. Esta bastante claro que detrás de todo esto esta el efecto placebo. Y también está claro que los “místicos” han encontrado en el efecto placebo un filón de oro:
    el poder de la mente actuando sobre el organismo para curar enfermedades. Sin embargo, hace tiempo que se conoce que el sistema inmunológico y el sistema nervioso están afectados por el estado “anímico o psicológico” de la persona en cuestión. Las personas emocionalmente estables, positivas o con alta autoestima tienen menor riesgo de padecer ciertas enfermedades leves mientras que las personas pesimistas, hipocondriacas o con problemas de autoestima siempre están con resfriados, gripes o dolores de cabeza o espalda. Desde este punto de vista no parece tan raro que las personas que realmente creen que lo que están tomando les va a curar tengan más posibilidades de curarse (siempre hablando de enfermedades leves naturalmente). No hay nada metafísico en esto, sencillamente el cerebro controla muchísimas funciones del organismo. Los monjes budistas por ejemplo parecen controlar mediante la meditación su ritmo cardiaco y pueden permanecer a 10 bajo cero casi sin sentir frío durante horas. La medicina debe seguir investigando estas complejas relaciones entre el cerebro y el organismo (estamos hablando del órgano más complejo del universo conocido por lo que está claro que la dificultad es máxima), sin embargo, está claro que este fenómeno (como todos los demás) no tiene nada de metafísico aunque los divinos, defensores de “energias ocultas” y demás especies se empeñen en ello.
    Un saludo

  5. Muy buena entrada, enhorabuena. Sin embargo, da la impresión de que incluyes el efecto placebo como uno más dentro de este saco de «alternativas médicas», cuando en realidad resulta ser mucho más que la influencia del estado de ánimo del paciente. Se ha demostrado que el efecto placebo no sólo puede modular la respuesta a un fármaco o una terapia, sino incluso ayudar a la creación de nuevas conexiones nerviosas en zonas determinadas del cerebro en distintas patologías, como ciertos trastornos de ansiedad, depresión o dolor.

    Si me permites el comentario, creo que la entrada mejoraría sustancialmente si añadieras este tipo de información =).

    Un saludo

  6. Lucilio

    Mis sincera enhorabuena por este artículo. Al verlo me pareció un poco largo pero es increiblemente fácil de leer. No se hace nada pesado.

    Respecto al tema, cosas como la homeopatía son dificiles de erradicar pues se basan en la ignorancia. En cuanto alguien quiere indagar un poco las bases científicas se encuentra con la gerga pseudocientífica que usa esta gente. Eso supera con mucho los conociemientos medios y, como no entienden, lo dan por bueno.

    El otro día me quedé a cuadros al ver en una peluquería “equilibrado de chakras mediante diapasones”. Estuve a punto de entrar a preguntar, pero me contuve.

  7. moosc

    Buena entrada.
    Iba a enviarla a unos cuantos amigos “magufos”, pero voy a desistir.
    Al principio me gusto mucho, pero mitad del post se vuelve demasiado denso y entra mucho en unos detalles que la gente que no esta acostumbrada a leer cosas de ciencia hará que abandone la lectura.

  8. Josep

    Yo siempre les digo a los homeopatas que si echo una gota de preparado de oscillococcinum al mar, a partir de entonces todo el mar se convierte en un remedio para el resfriado. Y como el agua tiene memoria, cuando se complete un ciclo del agua, toda ésta habrá estado en contacto alguna vez con el preparado por lo que nunca habran más resfriados en el mundo.

  9. Silvestre

    A la homeopatía debo dos cosas: el mayor catarro veraniego de mi vida y el dolor del dedo anular de mi mano izquierda, que me machaqué en el gimnasio y que el monitor dijo que me curaría con un medicamento, “por supuesto, homeopático”. El medicamento me costó un h**** y no me hizo nada; llevo quince años más o menos con las secuelas. Si hubiese ido al ambulatorio, que estaba muy cerca, me habrían sacado la sangre con una simple jeringa. Todas estas fantasmadas de la homeopatía son mentira, a pesar que hay médicos que las creen. Otro dato: tengo una amiga que se gastó una fortuna en medicinas “naturales” para curarse el bocio y acabó, como era de esperar, operándose…Y se quedó mucho más guapa. Conclusión: los naturópatas, homeópatas, etc. son realmente charlatanes, pero con la vuelta a la edad media y a la nigromancia que estamos sufriendo, la gente desconfía de la ciencia y estos tíos (y tías) se están forrando.

  10. Muy buen artículo Kanijo. Con tu permiso lo incluyo en mi blog.
    Un saludo

  11. OzzyBulla

    Queda por explicar por que tantos miles o millones de personas creen absolutamente es todo este arsenal esotérico. Para mi, pasa por usar experiencias que todos tenemos y que tienen que ver con nuestras emociones como base para una argumentación pseudo científica.
    Lo que quiero decir es que todos nos sentimos mejor con una caricia, con un olor a pinos o con que simplemente alguien nos entregue su tiempo y su comprensión sobre nuestros dolores. De ahí, es fácil comprar lo que sigue: las transferencias de energías positivas o negativas de quien nos toca.
    Ahora, creo que a todos estos charlatanes se les liquidará el dia en que todos los médicos muestren algo de empatía, que comprendan la importancia de una mirada, de una sonrisa, de un abrazo.

  12. Sara

    Yo respeto las creencias de cada uno, y estoy segura que hay mucha gente aprovechándose de las desgracias y enfermedades para llenarse los bolsillos usando remedios terapéuticos. No obstante eso no pasa únicamente con la medicina alternativa, pasa con toda la medicina en general…
    Tu iras a tu ambulatorio y te curaran, o aran lo posible para ayudarte (en la mayoría de los casos, pues hay mucha incompetencia en la seguridad social, si tu quieres una buena atención tienes que ir pagando (eso tampoco es del todo justo pues no todo el mundo puede permitírselo, así que ganar dinero a costa de la gente es el pan de todas las medicinas), pero luego inventaran que existe una gripe… A B C D… da igual, y a base del terror y el miedo, aran que pagues medicinas que posiblemente sean innecesarias y que causan también diversos efectos secundarios.
    Mi conclusión de esto es que vendemotos los hay de todos tipos y en todas partes… Y gente honrada también.
    Yo he estudiado reiki, y creo que ayuda a las personas, nunca he ganado un misero euro intentando ayudar a nadie, ni he vendido mentiras ni curaciones milagrosas… Simplemente aplico lo que sé, he intento ayudar a quien creo que puedo ayudar. La energía es algo real y existente, todo tiene energía y es algo demostrable, así que el reiki trabaja sobre la base energética.
    Estoy de acuerdo con que hay mucho falso que vende curas miraculosas sin remordimiento alguno, y sin importar los sentimientos de personas terminales que se aferran a la vida y creen en cualquier esperanza que puedan darles, pero efectivamente esto pasa en todos los tipos de medicina, y del mismo modo, también hay quien intenta ayudar a los demás sin ánimo de lucro, aportando sus aprendizajes sin mentiras, sin engaños, y procurando lo mejor para la persona que lo requiere, tanto en medicina normal como en medicina alternativa, así que dejando de lado las creencias de cada persona, la gente que pone sus aprendizajes y su bondad para ayudar, se merece un respeto.

    • La energía es algo real y existente, todo tiene energía y es algo demostrable, así que el reiki trabaja sobre la base energética.

      Léase el artículo, por favor.

      El día que alguien sufra una grave consecuencia por ponerse en sus manos en lugar de un médico, ya me contará donde queda su buena voluntad.

      • eldeaca

        También se sufren graves consecuencias POR ponerse en las manos de un médico ¿o no?

        • Los médicos salvan vidas, aún no conozco a nadie salvado por un brujo.

          • eldeaca

            Jamás dije que en todos los casos la alopatía sea negativa, si tengo un ataque cardíaco (por ejemplo), no iría a mi homeópata, iría a una sala de emergencias, lo que digo es que hay muchos casos de mala praxis que llevan a los pacientes a padecimientos evitables e incluso a perder la vida, creo que negar esto se asemeja bastante al pensamiento mágico tan denostado por estos lados.
            Nada es tan bueno, nada es tan malo, no me siento en condiciones de juzgar a priori como brujería lo que no comprendo, no me considero tan ignorante

      • Sara

        Hablo de reiki como podría hablar de acupuntura, que también trabaja sobre la base energética y que ademas es una carrera universitaria, hoy en día aquí en España.
        Si alguien sufre una grave consecuencia por no saber elegir en que manos ponerse, es simplemente porque no tiene consciencia de su cuerpo, o porque se encontró con un terapeuta que supo engañarlo demasiado bien. La gente cuando tiene un problema serio acude al hospital, no a su homeópata, y si acuden al homeópata y este es decente le dirá que acuda al hospital.
        Un terapeuta decente, jamás dirá que puede curar un cáncer, una apendicitis, un infarto, etc… Yo estoy de acuerdo contigo pues sé que hay muchos estafadores, que solo piensan en ganar dinero, pero de estos también hay que son médicos, farmacéuticos, científicos etc… Hay que mirar siempre de los dos lados, Yo no pido que cambien su opinión, pero me parece injusto que quieran meter a todos en un mismo saco, pues lógicamente ni todos son iguales, ni todos tienen los mismos fines.

        • En resumen, si tienes algo que se cura por sí mismo, o no tienes nada pero tú crees que sí, págale a un charlatán. Si tienes algo serio, mejor vete a un médico.

          • Sara

            Manuel, la parálisis facial es algo que no se cura por si misma; una familiar mía tubo hace mucho tiempo una parálisis facial, fue al medico, y los médicos dijeron que no se podría recuperar, que le matarían el nervio para que no le doliera, pero una mitad de la cara nunca mas podría moverse, siempre tendría ese lado de la misma manera.
            Ella se desespero y fue a un medico de pago, que le dijo lo mismo, pero a su vez le aconsejo que antes de tomar ninguna decisión probara otros medios.
            Así que se informo, y decidió probar con acupuntura. Mi tía ahora tiene un 80% de movilidad en ese lado de la cara, cuando las soluciones medicas eran matarle el nervio y dejarle la parálisis en media cara.
            Un año después otro familiar mio tuvo una parálisis facial, y directamente fue a hacerse acupuntura, no tiene ninguna secuela, y el movimiento en su cara es normal.
            A parte de la incompetencia que hay en los dos lados de la medicina, seguramente si se juntaran la medicina tradicional y la alternativa, seria un gran avance… Cosa que ya está pasando… Pues como ya dije la acupuntura es universitaria.
            Y sigo diciendo que por supuesto yo no estoy a favor de charlatanes y falsos que venden curas milagrosas inexistentes, pero ni en medicina alternativa, ni en medicina tradicional.
            Si quieres te mando fotos, para que compruebes que lo que te he explicado es verdad.
            Un saludo

            • Las anécdotas no pasan de ser eso, anécdotas.

              • Sara

                Las anécdotas no son solo anécdotas, son experiencias de personas, reales, en momentos reales, y con resultados reales… Que quieras creértelas o no, no cambia la importancia de esos sucesos.
                Hay cosas que ni científicamente pueden demostrarse, hay vacíos inmensos, que nadie sabe… que se están estudiando, que no tienen respuesta (por el momento).
                Pues entonces si por el momento nadie tiene una explicación y una respuesta para todo, como puedes concluir rotundamente un echo que desconoces?
                Puedes opinar, puedes pensar, evaluar, pero no puedes darlo todo por echo, porque por el momento, que yo sepa, no hay nadie poseedor de la verdad absoluta.
                Un saludo.

                • No es cuestión de creerlas o no, sino que no tienen un peso significativo ni quieren decir nada. Para eso se realizan estudios controlados con doble ciego, grupos de control, placebo etc. para saber si realmente funciona o no. Y, lo lamento, pero ningún estudio demuestra que esas “terapias” curen más de lo que cura el agua de Lourdes.

          • eldeaca

            ¿Hablas de los médicos que hace unas décadas recomendaban tal marca de cigarrillos? ¿o de los aun reniegan de la influencia de la psique sobre el sistema inmunológico o endocrino? ¿conoces el significado de la palabra iatrogenia y las consecuencias nefastas que se producen diariamente por médicos matriculados inescrupulosos o ineptos que responden a farmacéuticas cuyo único fin es maximizar ganancias?Si deseas conversar en términos cuasi-religiosos, hasta aquí llego yo. Como dije no todo es blanco o negto, afortunadamente en la vida hay tonos de grises. No hay un solo criterio ni aún en alopatía, 10 médicos posiblemente te den 10 diagnósticos y/o tratamientos distintos, no somos máquinas biológicas, somos mucho más, en la medida que la alopatía no lo comprenda seguirá perdiendo clientes, no ignorantes, sino gente pensante, informada, con criterio y LIBRE

            • Lo dicho, la medicina tiene sus problemas pero salva vidas, no he visto a ningún brujo salvar a nadie. Cuando llegue un charlatán de estos y demuestre que hace algo más que pases mágicos y dar agua con azúcar, hablamos.

              • eldeaca

                Sigue con tu “religión”, yo seguiré con mi apertura y mi libertad. Sigue pensando que un “remedio” SIEMPRE puede más que una mirada, que una palabra, que el contacto de una mano, yo seguiré pensando, sintiendo, experimentando, que A VECES esas cosa cosas pueden sanar.
                Repetir ad infinitum “brujo”, “charlatán”, “magia”, no hacen más sólidos tus argumentos

                • Muy bien ejemplificado lo que es el efecto placebo. Yo no lo habría hecho mejor.

                  • Sara

                    Lo antes dicho, englobas un todo, como si de lo mismo se tratara, y no es así… No todo funciona con efecto placebo.
                    Donde esta el efecto placebo en la acupuntura? y en la reflexologia podal? o en la facioterapia? o la herbodietetica?
                    No puedes declarar que medicinas tradicionales chinas desarrolladas hace miles de años, son “efecto placebo” Creo que no hay nadie que pueda declarar algo así, me repito de nuevo, pues de momento, nadie es poseedor de la verdad absoluta, ni del conocimiento absoluto ni del cuerpo humano, ni del todo.
                    Eso no significa que yo esté de acuerdo con gentuza que vende falsas curaciones milagrosas, ni de fanáticos surrealistas, que venderían a su madre por ganar dinero fácil.

                    • http://www.cienciakanija.com/2009/01/21/la-acupuntura-funcionaigual-que-el-placebo/

                      Y como ése, un saco. Hasta ahora, ninguna de esas técnicas ha superado los efectos esperados por un placebo, y es lo que hay. Cuando alguien demuestre que hay más, pues se estudia y se aplica si es el caso.

                      Lo que me resulta gracioso es, que si estas milenarias y ancestrales técnicas son tan geniales, ¿por qué la esperanza de vida no ha aumentado drásticamente hasta la llegada de la medicina moderna? Recuerda, que sea antiguo sólo significa eso, que es antiguo, no que sea bueno.

                  • eldeaca

                    Veo que una vez más has decidido tener la última palabra, no defendiendo argumentos, no exponiendo razones, simplemente para ganar, allá tu. Si esa es tu forma de gritar, grita tranquilo, es mi último réplica en esta noticia

    • carolus

      No es cierto, la medicina se preocupa cada vez mas de dar un tratamiento informando al paciente al máximo, incluso legalmente el consentimiento informado en las operaciones quirúrgicas y en algunos tratamientos es obligatorio. Se procura utilizar lo menos agresivo y hay equipos multidisciplinares (psicologos, trabajadores sociales, médicos…) que tratan a los pacientes cuando es necesario. Además tener una seguridad social como la que hay en España es como un lujo, los tratamientos son de lo mejor, aunque la medicina ambulatoria, la de todos los días, tenga sus fallos y aunque haya listas de espera. Aquí nadie se muere de apendicitis, por ejemplo, y no te la trates con reiki que te mueres.

      • eldeaca

        Es cierto, están muy preocupados por hacer legalmente responsables a los pacientes por las consecuencias de procedimientos que esos pacientes desconocen absolutamente.

      • Sara

        Es cierto que aquí tenemos una seguridad social mejor que en otros países, aun así sigue siendo vergonzosa.
        Tu quizás hayas tenido mucha suerte con la seguridad social, pero el planteamiento no es “morirse” el simple echo de que tengan que operarte y te tengan un año esperando, cuando tu llevas toda la vida pagando la seguridad social, es vergonzoso, no morirás si tienen que operarte de la rodilla, pero el daño psicológico que creas a una persona teniéndola un año sentada e incapacitada no se refleja en ningún expediente. Alomejor aunque sea triste el médico primero tendría que ser un paciente maltratado, para poder entender que las personas no son piezas en una cadena de montaje.

  13. Totbox

    Un articulo muy completo.
    Aquí dejo un enlace interesante sobre
    la relación entre el cerebro y su capacidad
    para modular la respuesta inmunitaria.

    http://www.uam.es/departamentos/medicina/psiquiatria/psicomed/psicologia/nuevoprog/sistemainmuneypsiquismo.htm

  14. [...] artículo traducido posteado en Ciencia Kanija, el original se publicó en Skeptical Inquirer, su autor es Robert L. Park. [...]

  15. Lucilio

    La mayoría de los enlaces que vienen en ese artículos que comenta Totbox están mal, con lo cual de poco sirve.

    Uno de los primeros alude al estudio sobre 16 pacientes, una cantidad que me parece poco representativa.

  16. eldeaca

    ¡Cuantas palabras para convencer a los que ya estaban convencidos!

  17. Ignacio

    Veo que en el fondo de todo hay buena intención por parte de las personas que postean aquí. Es lamentable que profesen la religión sectarista de la ciencia oficial, y lamentable que también sean sectarios con respecto a la medicina alopática.
    Hay actitudes ciegas en todos los lados, pero eso se soluciona con información y sobre todo con mucho proceso interior de “soltar”. No olviden lo que le ha pasado a las ideas petrificadas que estaban del “lado oficial”. Con el tiempo se ha vuelto evidente la dureza de sus mentes y sus creencias, siempre ciegos.
    Si no tienen conocimiento del funcionamiento de la energías, pueden aprenderlo, nunca es tarde, y no dejen de hacerse las preguntas fundamentales, esas que derriban muchas teorías científicas que ya cumplen el papel de dogma.
    Los que creen tanto en la relatividad y la mecánica cuántica (que no es que estén mal del todo), ¿se han puesto a analizar los vacíos insoportables que tienen esas teorías?, ¿han buscado la información de aquellos que sí tienen la respuesta?… por ejemplo Nassim Haramein, búsquenlo.

    Con respecto a los terapeutas, alguien dijo en un post de más arriba, que tal vez deberían ignorarlos. Eso seguro que sería lo mejor para ellos, pero para ustedes lo mejor es aprender a entender. Hay algo muy fundamental que no están viendo, y que cuando lo descubran les va a dar mucha paz.

    Un saludo a todos.

  18. xarls

    Hola cientifuga !!!

    http://lunarbase.rutgers.edu/files/Abstract_Book.pdf

    PRATIP BANERJI

    que cosas !!!

  19. jurl

    El artículo del mes, sin duda :D

    Curaciones milagrosas. Bien, por supuesto que las hay, y van más allá de parálisis faciales (para nada estoy haciendo siquiera mofa de ese hecho puntual. Al contrario). En muchos museos de arqueología se guardan exvotos, placas, lápidas, de todo, como agradecimiento por ejemplo al dios Apolo (el de Delfos) por curaciones milagrosas. Ninguna de las personas así curadas ni sus allegados pienso que tengan ninguna razón para mentir, como mucho engañarse, pero no mentir, personas de profunda religiosidad que mostraban -que siguen mostrándolo, hablándonos desde otra cultura a través del tiempo- su tan humano agradecimiento. Antes de existir la homeopatía, el cristianismo, el islam, el dios Apolo que dudo mucho que le queden muchos creyentes, ya hacía curaciones relevantes.

    Como bien señala Kanijo, la cosa es si son estadísticamente relevantes. Por demás, creo que nadie siquiera considerará relevante la hipótesis de que el dios Apolo es realmente una entidad existente y con voluntad, y que a través de esta y sus poderes asociados se efectúan sus curaciones. Supongo.

    Un “remedio” que funciona sobre el 0,05% de los pacientes cuando se aplica ni siquiera merece el calificativo de placebo. A Lourdes, como al Ganges, van literalmente miles de personas, “curaciones” suceden alguna de vez en cuando. Como último cartucho de desesperación no se lo negaría a nadie que así lo quisiese (yo no iría). Creo que también convendremos que dotar a la Seguridad Social con un servicio para enviar a Lourdes (o al Ganges) a enfermos sin curación sería visto como un mal chiste por la práctica totalidad de la ciudadanía (y la puta gracia que tiene esto, para nada estoy haciendo un chiste), pero sería mal visto precisamente porque prácticamente nadie cree que eso funcione. De hecho, los que lo justifican, ya hablan expresamente de milagros, y los milagros para suceder, suceden en cualquier parte. ¿No?

    Aunque no lo parezca, estoy hablando de la homeopatía.

    Cambiemos al registro de whiskería.

    No me gusta nada la palabra “medicina alopática”, porque la homeopatía ya en el mejor de los casos -que estaría en mundos imaginarios inconsistentes- ni medicina es (a lo sumo cabría ver si cabe en la farmacéutica, la meten como medicina porque viene del concepto de medicina del siglo XVIII). También flaco favor le hacen los defensores de la acupuntura (tema que no se debate en este artículo) metiéndola en el mismo saco que la homeopatía. Como bien apuntan en otro comentario, nunca pensé que la talasoterapia (por la que sangran que se caga la perra) tuviera sus bases empíricas en la homeopatía.

    Soy la mosca cojonera nº1 a la hora de pedir método método y método en remedo del plasta de Anguita. La homeopatía se limpia el culo con el método, lleva haciéndolo 200 años, que ya está bien. No habla de entidades extrañas, en una escala totalmente fuera del ser humano, de fenómenos lejanos en el espacio y en el tiempo, no: habla de cosas que podemos tocar, medir directamente y observar bajo simples microscopios ópticos. Se engaña quien quiere.

    Soy partidario del buen rollito, pero que esto es una tomadura de pelo. Que quien no sabe nada me dé sus razones, sin duda, todos somos ignorantes, pero que personas que tienen un conocimiento básico de las leyes de la química me intenten colar la mitología escandinava como cosmología, por favor, ya me llega con la oficial, si me apuran, es casi más vistosa que las vacas que cagan mundos de los vikingos. La homeopatía sería la repolla en el siglo XVIII, hoy en día es una soberana chorrada, y si quieren ejercer de curaciones milagrosas, que lo hagan. Yo también cuando veo una peli me la creo, pero me la creo mientras estoy en el cine porque forma parte de las reglas de juego (salvo cuando la peli es tan infumable que resulta imposible), no cuando estoy de vuelta en el mundo real.

    El señor Haraseim. Si en sus teologías cósmicas me emplea objetos que a día de hoy, rigurosamente siguen sin salir de meras hipótesis, yo ya no sigo leyendo. Quien no tiene la prudencia de tomarse la molestia en prever escenarios donde algo podría no existir (que es un jodido piscinero, vamos) no me merece respeto, porque ha habido muchos científicos a lo largo de la historia que sí se han tomado, precisamente, esas molestias, que han tardado *años* -que se dice pronto- antes de abrir la boca para estar todo lo razonablemente seguros que podían de lo que iban a decir. A esas personas nos debemos. Parir chorradas, en función de nuestra capacidad y nuestro conocimiento, está al alcance de cualquiera. ¿Cómo era aquel anuncio? “La potencia sin control no sirve de nada”. Que se lo digan a Tomás de Aquino.

  20. dieta dunkan…

    [...]Ciencia Kanija » Medicina alternativa y las leyes de la física[...]…

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