El planeta enano Eris puede ser más pequeño que Plutón

ErisEl planeta enano Eris (considerado como el mayor cuerpo del Sistema Solar más allá de la órbita de Neptuno) puede ser en realidad más pequeño que Plutón, según sugieren las nuevas observaciones.

Tres equipos de astrónomos observaron a través de telescopios cómo el helado Eris cruzó por delante de una estrella distante este fin de semana. La duración de la ocultación (como se llama al evento) mostró que Eris es probablemente menor de 2340 kilómetros de ancho, informó la revista Sky & Telescope.

Esto haría a Eris una pizca más pequeño que Plutón, que mide unos 2342 km de ancho.

Los astrónomos siguen pensando que Eris es sobre un 25 por ciento más masivo que Plutón. Así que si Plutón es un poco más grande, o más o menos del mismo tamaño, Eris debe ser mucho más denso. Debe tener diferente composición, lo que es una gran sorpresa para algunos astrónomos.

“El hecho de que sus densidades sean tan diferentes es totalmente inesperado”, dijo Mike Brown de Caltech, quien descubrió Eris en 2005. Brown no estuvo involucrado en las medidas de la ocultación. “Eris ya no es un gemelo de Plutón. Es un objeto totalmente diferente”.

La revisión de tamaño permitiría a Plutón recuperar su estatus como el mayor cuerpo del Cinturón de Kuiper, el anillo helado de los objetos que orbitan el Sol más allá de Neptuno. Plutón podría tomarse una pequeña venganza, desde que fue degradado de noveno planeta a planeta enano debido en parte al descubrimiento de Eris (y posteriormente de Dysnomia, la luna de Eris) en 2006.

Los esfuerzos para la nueva observación, que involucró a decenas de astrónomos de todo el mundo, fueron coordinadas por Bruno Sicardy del Observatorio de París.

Duelo de planetas enanos

Eris tiene una luna conocida y una órbita altamente elíptica, orbitando a 14,6 miles de millones de kilómetros del Sol en su punto más alejado, haciéndolo dos veces más distante que Plutón.

Las mediciones iniciales de su tamaño por Brown y otros astrónomos sugirieron que Eris era ligeramente más grande que Plutón.

Las observaciones de los telescopios espaciales Hubble y Spitzer, por ejemplo, fijaron el ancho de Eris en más o menos 2400 km.  Un equipo de investigación usando un radiotelescopio español calculó que Eris sería aún mayor, de alrededor de 3000 km de ancho.

El descubrimiento de un “décimo planeta” más grande que Plutón (y la perspectiva de encontrar un undécimo planeta y un duodécimo y así sucesivamente) llevó a los astrónomos a reconsiderar el estatus de Plutón como planeta de pleno derecho.

En 2006, la Unión Astronómica Internacional designó oficialmente a Eris y Plutón “planetas enanos”, basada en el hecho de que no habían despejado sus órbitas de otros objetos rocosos.

La decisión introdujo una nueva categoría de cuerpos y redujo oficialmente el número de planetas del Sistema Solar a ocho. También desató una polémica que aún hoy hierve a fuego lento, algunos astrónomos están de acuerdo con el cambio, mientras que otros consideran a Plutón como un planeta de pleno derecho.

Redimensionando a Eris

Las nuevas observaciones podrían aliviar un poco el escozor por la degradación de Plutón.

En un esfuerzo internacional liderado por Sicardy, decenas de astrónomos de todo el mundo apuntaron sus telescopios hacia Eris el sábado (06 de noviembre). Debido a que el planeta enano es tan pequeño y tan lejano, no era seguro poder ser testigo de la ocultación. Sólo sería visible desde ciertos puntos de la superficie de la Tierra.

Sin embargo, tres equipos de astrónomos, utilizando telescopios diferentes a lo largo de los Andes chilenos, tuvieron éxito. Vieron a Eris pasar por delante de una estrella lejana de la constelación de Cetus y midieron cuánto tiempo bloqueaba Eris la luz de la estrella.

Esta información, si se registra en varios lugares, puede revelar con gran precisión el ancho de un objeto esférico. (Los astrónomos creen que tanto Eris como Plutón son esféricos). Los cálculos del tamaño hechos ese fin de semana puede ser más fiables que las cifras anteriores, según Brown.

“La mayoría de las maneras que tenemos de medir el tamaño de los objetos del Sistema Solar exterior está plagada de dificultades”, escribió Brown en su blog el domingo (07 de noviembre). “Pero ocultaciones sincronizadas con precisión como éstas, tienen el potencial de dar respuestas muy precisas”.

Replanteando el Sistema Solar exterior

Si las nuevas mediciones son exactas, constituyen un buen fundamento de que Eris y Plutón son objetos muy diferentes.

Mientras que los dos planetas enanos parecen tener superficies muy similares, sus interiores son probablemente bastante dispares. Dado que Eris es aparentemente mucho más denso, es probable que contenga más rocas y menos hielo que Plutón, dijo Brown.

¿Por qué estos dos cuerpos lejanos están hechos de distintos materiales? Una posibilidad, según Brown, es que Eris se formara mucho más cerca del Sol que Plutón, tal vez en el cinturón de asteroides, y fue arrojado a los límites exteriores del Sistema Solar más tarde.

Brown considera que esto es poco probable, sin embargo, porque Eris contiene más masa que todo el cinturón de asteroides al completo.

“No creo que ésta sea la respuesta, pero hay que pensar en ello”, dijo a SPACE.com.

Otra posibilidad es que Eris y Plutón hayan tenido historias muy diferentes, con Eris siendo golpeado por más colisiones cósmicas. No hay ninguna razón obvia de porqué esto debería ser el caso, dijo Brown, pero hay que tenerlo en cuenta.

No obstante Plutón y Eris llegaron a ser tan diferentes, los astrónomos tienen una gran cantidad de nueva información para reflexionar.

“Mi punto de vista del Sistema Solar exterior es ahora diferente de lo que lo era hace una semana”, dijo Brown.


Autor: Mike Wall
Fecha Original: 9 de noviembre de 2010
Enlace Original

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Comments (26)

  1. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: El planeta enano Eris (considerado como el mayor cuerpo del Sistema Solar más allá de la órbita de Neptuno) puede ser en realidad más pequeño que Plutón, según sugieren las nuevas observaciones. Tres equipos de astrónomos obs…..

  2. Apodemus

    Creo que la polémica sobre la categoría de Plutón, planeta enano o simplemente planeta, es algo que se da mucho en la Ciencia, y se seguirá dando, y es que en el fondo lo que subyace es el vano intento de clasificar absolutamente todo lo que hay en la naturaleza; y en muchas ocesiones la naturaleza se resiste a nuestras artificiales clasificaciones, porque los criterios que utilizamos no se ajustan siempre a las características del mundo natural.

    • Aparte de lo comentado, el problema subyace a una definición vaga, que hasta ahora nos era válida, pero con los nuevos instrumentos de detección nos permite abordar sus límites, y cómo no, al intento de muchos investigadores de ver sus hallazgos clasificados en la categoría de planeta. Todo el mundo recuerda (y paga bien) a los descubridores de esos importantes cuerpos, los cuales aprendemos de memoria desde la infancia. ¿Quién recuerda a los descubridores de asteroides, trans-neptunianos, o planetas enanos?

  3. Ingº Leancy Clemente Lobo

    Por fin en que quedamos?
    Podria alguien decirme cuantos planetas tiene el sistema solar????
    8, 9 o 10

    • Actualmente, según la nueva definición de la UAI, hay 8, desde Mercurio a Neptuno. Algunos, como Plutón o Eris pasaron a la categoría de planetas enanos. Dado que es un debate abierto, esperaría que esto siguiera cambiando en los próximos años.

  4. jurl

    Planeta en griego es “errante”, y antiguamente lo eran el Sol y la Luna. El Sol “perdió” esta categoría con la revolución copernicana (en realidad, sería un Aristarco de Samos reloaded, y esto sólo si hacemos referencia a la protoastronomía occidental), la Luna a raíz de lo mismo (puesto que no gira alrededor del sol, aunque en cierto modo sí). Así que la definición de planeta se trastocó -eran los cuerpos que se movían en el cielo, simplemente, frente a las estrellas que parecían estar fijas. Quien haya visto la esfera celeste por la noche, que en estos tiempos de tecnología agresiva y demencial es un lujo impagable, verá un espectáculo portentoso, bastan pocas horas (dos bastan) para tener la sensación de que, efectivamente, es una especie de telón fijo que se mueve… de no ser por los planetas (y el Sol y la Luna), que van a su bola. Y naturalmente, la posición de determinadas estrellas en el cielo coincide con cambios en la naturaleza, de forma muy regular. Antiguamente (no hace tanto, hasta la revolución francesa, se pensaba que “el cielo” donde iba la gente al morir estaba “detrás” de una esfera de estrellas fijas, que era la séptima y última esfera cristalina).

    Por inercia, se continuó llamando planetas a los cuerpos que giraban alrededor del Sol, al tiempo que iba creciendo el censo de lunas en órbita a otros planetas. Cuando a principios del siglo XIX se descubrieron los asteroides, se les llamó planetas (llegó a haber 12 en lista), por alguna razón también se les desposeyó de este “título” cuando quedó claro que había una miríada de ellos, supuestamente porque no hubiese “cientos” de planetas en órbita alrededor del sol.

    Lo mismo ha venido a pasar con Plutón. Al ir aumentando el censo de cuerpos similares nos vemos en la tesitura de aceptar, muy probablemente, cientos de planetas en el sistema solar, o volver a definir la categoría planeta. Por otro lado, tanto los asteroides (la casi totalidad) como todos los cuerpos transneptunianos son invisibles al ojo humano, por tanto son ya cuerpos detectados fruto del instrumental de nuestra técnica, es decir, descripciones de “andar por casa” ya no van a servir para nada.

    Atendiendo a su mecánica orbital, la actual definición es bastante válida, diferenciando los “verdaderos” planetas (aquellos que tienen la casi totalidad de la masa de su resonancia orbital propia, o que “han limpiado su vecindario”), de lo que han dado en llamar “planetas enanos”, aquellos que ocupan “plazas orbitales” entre varios, que no han constituido un cuerpo con masa preponderante (que “no han limpiado su vecindario”). Esto probablemente apunta al mecanismo mismo de formación, y esa cosa llamada ley de Titius-Bode que no sabemos muy bien qué pensar de ella (científicamente por ahora, no es nada relevante más allá de una curiosidad). Por cierto, es una analogía muy llamativa el hecho de que los asteroides ocupen la “órbita” anterior al planeta más masivo del sistema, invita a pensar que los transneptunianos son el preaviso de algo similar (y no simplemente que los efectos gravitatorios del Sol son ya débiles).

    Atendiendo a su composición, tenemos planetas telúricos (los que tienen una superficie sólida en alguna parte), planetas gaseosos (los que carecen de algo equivalente, son gigantes de gas donde a partir de determinadas profundidades las materia adopta estados extremos debido a la presión). Dentro de cada categoría hay subcategorías claras: la tierra presenta tectónica de placas, Mercurio, Venus y Marte parece que no, muchas lunas parecen tener capas fluidas (y ser así cojinetes gigantes), los objetos transneptunianos parecen pertenecer a tres categorías diferentes, etc.etc. Por otro lado, el sistema Tierra-Luna en sí mismo es sumamente llamativo (y único), etc.

    Por tanto, el zoo de cuerpos girando alrededor de nuestra y otras estrellas es espectacular. La definición de planeta ha durado 25 siglos (o más), pero es probable que más que cambiarse, haya que reconstruirla por completo, y más pronto que tarde. A fin de cuentas, quién le iba a decir a los griegos que las esponjas son animales, cuando algunos de sus “sabios” decían que los delfines eran peces xD

    • kike

      Comentas: “Por cierto, es una analogía muy llamativa el hecho de que los asteroides ocupen la “órbita” anterior al planeta más masivo del sistema, invita a pensar que los transneptunianos son el preaviso de algo similar (y no simplemente que los efectos gravitatorios del Sol son ya débiles).”

      Interesante observación (De la que por cierto no me había percatado); lo del preaviso supongo que se referirá a la posible existencia de un cuerpo mayor tras la Nube de Oort, como pueda ser el desconocido pero famoso Némesis, aunque existan otros posibles factores en relación a la Nube de Oort, como pueda ser el periódico cruce con el disco galáctico o la influencia de estrellas cercanas; además todas estas teorías están algo relacionadas con las extinciones periódicas habidas en nuestro planeta.

      Hay sin embargo un detalle que no entiendo: ¿Cual será el motivo de que todas esas concentraciones se produzcan en la parte interior de los planetas y en cambio en la exterior no?; si el motivo de su concentración es la gravedad y la fuerza de marea supongo que afecta lo mismo a las dos partes, pero la externa está libre de asteroides.

      Saludos.

      • jurl

        De lo que sabemos de la precesión bien podría ser cierto que un objeto muy masivo, hablaríamos de una masa significativa respecto al propio Sol, pudiera orbitar a una gran distancia (se habla sobre medio o un año-luz, pero podría ser menos). Eso querría decir que nuestras ideas sobre la precesión podrían ser erróneas, siendo atribuíble una gran parte de los movimientos citados al movimiento del baricentro del sistema solar (que sería diferente del que pensamos), y no exclusivamente del eje de rotación terrestre. Si alguna de las sondas que se mandaron a la superficie de la Luna o de Marte hubieran llevado equipos para medir la precesión, ahora podríamos descartar definitivamente si los movimientos -aparentes, en ese caso- del eje terrestre tienen alguna componente exógena (para esto, se necesita acumular datos observacionales durante mucho tiempo). Y no hubiera sido un equipo muy pesado ni costoso.

        Resumiendo: existen estudios que dejan margen a pensar que la precesión de los equinoccios no se debe sólo a los movimientos del eje terrestre, en ese caso es que el sistema solar (y la Tierra con él) se está moviendo de forma no correctamente descrita, y sólo un objeto de masa considerable y a distancia relativamente próxima -y naturalmente en órbita alrededor del Sol- podría inducir desplazamientos del baricentro de períodos del orden de milenios (la precesión es de 24 milenios, aprox., que por cierto coincide curiosamente con la órbita de Sedna -dos T-, aunque debe ser casual, parte del efecto tiene que ser producido por la nutación sin duda, o todo él).

        A mayores, la órbita de varios TNO es chocante. Por ejemplo, la citada órbita de Sedna probablemente no es estable en el tiempo, y no tiene sentido. Una forma de explicar esto sería la existencia de un cuerpo tan masivo que la estabiliza por resonancia. Personalmente, no creo que la teoría de Némesis tenga base científica de momento (relación señal-ruído bajísima), pero que exista una compañera del Sol sí es algo factible. Además, esto afectaría a todos los cálculos de paralaje que tenemos, que no es cosa de coña. En la idea que describo, precisamente una compañera muy masiva actuaría más bien de estabilizador del sistema solar que de desestabilizador, es decir, descartaría ese efecto Némesis.

        La cosa es que un objeto de tan gran masa (mínimo enana marrón, probablemente enana roja) o bien es casi invisible por alguna razón (y aun así debería ser detectada por el James Webb, si es que el WISE no lo descarta definitivamente), o bien ya está detectada pero el paralaje es erróneo (es decir, alguna estrella catalogada como a unos pocos años luz está más próxima), o, naturalmente, no existe.

        La analogía que hago es que el único ejemplo de región orbital “de escombros” -por llamarle de alguna manera- que conocemos bastante bien, el cinturón de asteroides, sabemos que está causado por el planeta Júpiter fundamentalmente, podría ser que lo mismo que les pasa a los cuerpos transneptunianos se debiera a una compañera mucho más masiva. Pero esto es una analogía simplemente, rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

        Esto tampoco tiene nada que ver con el hecho de que algún TNO pueda ser tan grande como la Tierra o más, esta idea se basa en estadística pura (censo de cuerpos detectados hasta la fecha), que indica que estamos detectando especímenes dentro de la parte principal de la campana (de Gauss) y tiene que haber cuerpos en los extremos. Estos objetos, aunque de volumen considerable, no tendrían en absoluto la masa necesaria para provocar los efectos requeridos en un escenario como el que describo, aunque sí levantarían un problema para la definición de “planeta” (la actual).

        La pregunta que planteas no la entiendo bien. No sé si te refieres a que en la teoría de Némesis, que se supone desestabiliza la nube de Oort y envía periódicamente lluvias de cometas sobre el sistema solar interno, esas lluvias afectan al sistema solar por igual, es sólo que la parte interna ofrece más blancos en un volumen más reducido, no me veo capaz de calcular la probabilidad de impactos xD, pero además es que aunque cayesen con más frecuencia en Júpiter que en la Tierra, no veo tampoco cómo podríamos obtener datos relevantes al respecto… por ahora.

        La página a mí me carga rápido y bien.

        • jurl

          He ido a mirar a la página de WISE pero no hay novedades. Tienes este artículo en astrobio, son algo sensacionalistas (la publicidad…) pero rigurosos:

          http://www.astrobio.net/exclusive/3427/getting-wise-about-nemesis

          El Matese citado:
          http://www.ucs.louisiana.edu/~jjm9638/acm2002/acm2002_05_06.pdf

          Dice por ejemplo que sería una enana marrón de 3-5 masas jovianas (realmente, sería un planeta, sin más, no es bastante para enana marrón), a 25 kUA, un tercio de año-luz. WISE debería verlo.

        • kike

          Que el Wise u otros no hayan detectado aún ningún planeta o enana marrón tras la Nube de Oort no nos debiera convencer de que efectivamente no existan; pese a que los detectores infrarrojos seguramente lo detectarian pese a su mínimo nulo brillo, la ignorancia de la ubicación exacta y la órbita supongo que hará el trabajo difícil y lento.

          Quizás una enana marrón, pese a su reducido tamaño tenga una densidad mucho más elevada que cualquier planeta y pueda afectar por ende bastante más que por ejemplo Júpiter, aun siendo más pequeña.

          Todo es posible, pero cada vez salen más indicios de la posible existencia en los exteriores de nuestro sistema de algo que modifica cíclicamente ciertos comportamientos de asteorides; al fin y al cabo sabemos que la norma general en el Universo es que las estrellas sean binarias.

          En mi pregunta me refería a que en tu comentario afirmas que los grupos de asteroides se encuentran siempre en la parte interna de los planetas, la más cercana al Sol, y en cambio no existen en la externa, lo que considero raro ya que la gravedad, fuerzas de marea y resonacia orbital deben ser las mismas en ambos casos(No sé si lo he entendido bien)

          • jurl

            No sé qué barbaridad habré escrito, la verdad xD

            No sé si será esto, tan mal redactado como todo lo mío, lo que te estará liando:
            «Por cierto, es una analogía muy llamativa el hecho de que los asteroides ocupen la “órbita” anterior al planeta más masivo del sistema, invita a pensar que los transneptunianos son el preaviso de algo similar (y no simplemente que los efectos gravitatorios del Sol son ya débiles).»

            Pésimamente explicado por mi parte.

            Me he dejado llevar por la idea que subyace a la ley de Titius-Bode (que no es ley ni es ná, al menos de momento). La tal “ley”, propiamente hablando una mera regla, de Titius-Bode es una regla que clava bastante bien las distancias de las órbitas circulares equivalentes a las reales elípticas de los planetas en UA, y que funciona con asombrosa exactitud para todos los planetas y para lo que sería un promedio de órbitas (en función de la masa) de los asteroides, con la notable excepción de Neptuno, donde falla estrepitosamente, y Plutón, que no hace al caso a la luz de los conocimientos actuales. Una regla similar puede ser construida para por ejemplo los satélites galileanos de Júpiter, etc.

            No recuerdo ahora en qué revista académica no aceptan ya trabajos al respecto de la regla. Se piensa que se trata más de un accidente matemático que otra cosa, a fin de cuentas las órbitas de los planetas se acaban estabilizando por resonancia, así que es normal poder construir algún tipo de regla. En general, siguen un ajuste logarítmico. Pero esto no es una ley (ni siquiera una regla, que requiere derivarse de una ley), es simplemente una curiosidad que al no tener valor explicativo ni predictivo carece de utilidad.

            Así que se ha colado en el subconsciente (al menos el mío) que más o menos en la órbita de Ceres “debería haber habido” un planeta que no pudo formarse “por culpa” de la gravedad de Júpiter, que evitó que todos los asteroides acabasen coalesciendo en un único cuerpo. Esto no es así, estoy atribuyendo intencionalidades donde no las hay, es precisamente al revés: la gravedad combinada de Júpiter, etc., ha creado una zona con múltiples cuerpos que además presentan regiones orbitales vacías (los huecos de Kirkwood, creo que eran). Al escribir ese párrafo tan mal posiblemente lo hayas interpretado como que los asteroides se forman como dices, no era eso lo que quise decir. Naturalmente, los asteroides se han formado entre Júpiter y el Sol porque están en el medio, eso es todo. Si Júpiter se hubiera venido más hacia “dentro”, pues en vez de cuatro planetas habría una escombrera, y si se hubiera ido un poco más lejos, tal vez habría un planeta más (o dos, o cinco).

            Si ni WISE ni otro ven tal cuerpo, hombre, por poder podría seguir estando ahí, no se ha demostrado que no pueda ser, pero la teoría habría perdido el 99% de sus posibilidades, no siendo que haya cuerpos más exóticos (con lo que serían dos descubrimientos, no uno xD). La única agarradera que quedaría sería demostrar que la precesión de los equinoccios *no* se debe exclusivamente (o en un porcentaje tal mínimo, claro) al eje de rotación terrestre, o vamos, lo contrario (que se debe exclusivamente al eje) falsaría defintinivamente la hipótesis. Acumular datos forzosamente durante años para esto es mucho más trabajoso y menos probable que hacer sondeos de espacio profundo. Si no se le ve ópticamente, esto se va a hacerle compañía al planeta Vulcano.

  5. Carlux

    Yo creo que no son planetas, sinó las futuras lunas de venus y marte, tal que induzcan la rotación de sus nucleos respecto al sol, para así generar sendos campos magnéticos que les devuelvan a la vida.
    Imaginación al poder, que también alimenta a la ciencia.

  6. sharkoma

    si son redondos son planetas, si no, pues no, el nobel para mi…

  7. sharkoma

    y si no queda nobel lm está bien

  8. Bueno, y entonces que son esos astros, porque alguna definiciòn hay que agregarle, observan un comportamiento tan disimil que resulta un poco dificil catalogarlos.

  9. Apodemus

    Esta observación no tiene nada que ver con este tema de Plutón y Eris. Se trata de que últimamente esta página va muy lenta, tanto en su apertura como al navegar dentro de ella. ¿Le pasa esto mismo a alguien más? Y en ese caso ¿cuál es la causa?
    Gracias

  10. paco

    ¿Se puede decir entonces que Eris está 100 veces más lejos que la Tierra del Sol?
    15000 millones de km por 150 milones de km.

    • jurl

      Cuando está en el afelio, sí, está 98 veces más lejos del Sol que la Tierra, pero cuando está en el perihelio está “sólo” 38 veces más lejos.

      Una circunferencia (círculo es la superficie encerrada dentro) es un conjunto de puntos que tienen en común la propiedad de que están todos a la misma distancia de otro que se llama centro. Si las órbitas fuesen circulares, lo que dices sería cierto. Pero las órbitas, aunque algunas son casi circulares, son siempre elipses (circunferencias, elipses, parábolas e hipérbolas se les llama cónicas, porque si agarras un cono, gorrito de payaso, y le haces cortes con digamos una katana, obtienes esas figuras, por ejemplo la circunferencia es practicándole un corte paralelo a la base, la elipse es un corte levemente inclinado respecto a la base).

      Si la circunferencia de dibuja con su radio, la elipse tiene “dos” radios, porque tiene dos centros llamados focos. Si sumas las dos distancias de un punto cualquiera de la elipse a ambos focos -distancia al foco 1 y distancia al foco 2- da siempre constante.

      Se visualiza de la siguiente manera: si fueses una persona del neolítico y quisieras trazar una circunferencia (para construir algo con esa planta, por ejemplo), te bastaría plantar una estaca, tensar una cuerda, y sin dejar que ésta se destensara, correr en torno a la estaca. Para dibujar una elipse, plantarías dos estacas, las atarías con una cuerda que no estuviese tensa entre ellas, y tensarías la cuerda haciendo una V (los palos de la V serían los radios vectores). Girando como antes dibujarías una elipse, sólo que tendrías un problema en la línea imaginaria que une ambas estacas (el eje mayor).

      Vale, las órbitas son elipses, en uno de los focos está el Sol, en el otro no hay nada. La órbita de la Tierra es por supuesto una elipse, está más cerca del Sol en invierno (en el hemisferio norte) que en invierno (en el hemisferio sur, o sea, verano en el norte xD).

      La excentricidad de una elipse te da su “elipsicidad”. Si es cero, valor mínimo, la elipse es exactamente una circunferencia (los dos focos son el mismo: el centro), a medida que tiende a 1 va tomando una forma cada vez más alargada. La excentricidad de la órbita de Eris es 0,44, la de la Tierra es 0,017.

      Como el Sol está en uno de los focos, el punto de la órbita más próximo al Sol se llama perihelio, el más alejado el afelio. En el perihelio, la velocidad de la órbita es máxima, en el afelio, mínima. Si la órbita fuese perfectamente circular la velocidad sería constante e idéntica en todos los puntos (caso ideal sin interferencias de otros cuerpos, etc.), como es una elipse, no es así. Por tanto, está más tiempo más lejos y menos tiempo más cerca, y calcular una distancia circular equivalente a efectos de comparación, dependerá de lo que interese resaltar, puesto que es toda comparación de esta índole es subjetiva.

  11. Eso es lo que me gusta de estos compañeros internautas, antes de que uno pueda pensar las preguntas realizadas, las respuestas vienen dadas con mucha propiedad.

  12. ¿A que se deberà el cambio de la direcciòn de polo norte en la tierra?, ya que se tiene entendido que este cambio se realiza en un lapso de tiempo (si mal no recuerdo) de aproximadamente 26,000 años, puedo imaginarme que èste pueda situarse en la zona tropical, o que pueda ocupar una amplia zona que comprenda el desierto de Sahara y asì llevar a cabo toda la estrategìa para la protecciòn de esos lugares. Bueno, pero como esto no se reralizarìa de la noche a la mañana, hay tiempo màs que suficiente para que el hombre haga los preparativos de lugar.

    • jurl

      Sí, serían cambios lentísimos incluso para la escala histórica xD. Ya han sucedido, el deshielo del Würminense convirtió a Gran Bretaña en una isla, al deshelarse los glaciares y subir una barbaridad el nivel del mar. Bajo las aguas tiene que haber infinidad de restos arqueológicos a punta de pala, hay que tener en cuenta que la línea de costa hace 20.000 años está actualmente sumergida en todo el mundo. Todos los asentamientos humanos costeros de esa época estarían sumergidos ahora mismo (y enterrados en sedimentos, claro).

      Las razones de la precesión se basan en último término, claro, en las fuerzas de gravedad, como las mareas -y dado que la Tierra ni es una esfera homogénea ni tiene una distribución de masa simétrica-, hacen “bambolearse” el eje de rotación. La física del giróscopo no es una cosa tan simple, en cualquier caso. La precesión completa está calculada en 25.800 años, efectivamente, es decir, un bamboleo completo más o menos cada 9,5 millones de rotaciones.

      Se discute el factor estabilizador de la Luna en esto. Hay simulaciones que indican que si la Tierra no tuviese Luna, su eje de rotación se movería salvajemente (se pondría patas arriba, tumbada como Urano, todo esto a lo largo de escalas geológicas, claro). Hay hipótesis de que esto le ha pasado y le sigue pasando a Marte, por ejemplo.

  13. Esoooooooo es, es la precesiòn que mueve o inclina el eje de la tierra como si fuera el fiel de una balanza y a lo lartgo de todo ese tiempo va tomando la posiciòn indicada, produciendo los acontecimientos hidrometeorològicos mencionados, sumergiendo valles y cañadas, descubriendo otras, dàndose un proceso interesantìsimo.
    En esto pudièramos decir como que el planeta tiene vida, como que va renovàndose asì mismo. Esto fascina enormemente.
    Gracias Jurl por tu intervenciòn.

  14. Que el Wise u otros no hayan detectado aún ningún planeta o enana marrón tras la Nube de Oort no nos debiera convencer de que efectivamente no existan; pese a que los detectores infrarrojos seguramente lo detectarian pese a su mínimo nulo brillo, la ignorancia de la ubicación exacta y la órbita supongo que hará el trabajo difícil y lento.

    Quizás una enana marrón, pese a su reducido tamaño tenga una densidad mucho más elevada que cualquier planeta y pueda afectar por ende bastante más que por ejemplo Júpiter, aun siendo más pequeña.

    Todo es posible, pero cada vez salen más indicios de la posible existencia en los exteriores de nuestro sistema de algo que modifica cíclicamente ciertos comportamientos de asteorides; al fin y al cabo sabemos que la norma general en el Universo es que las estrellas sean binarias.

    En mi pregunta me refería a que en tu comentario afirmas que los grupos de asteroides se encuentran siempre en la parte interna de los planetas, la más cercana al Sol, y en cambio no existen en la externa, lo que considero raro ya que la gravedad, fuerzas de marea y resonacia orbital deben ser las mismas en ambos casos(No sé si lo he entendido bien)

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