¿E.T.? No. ¿Arsénico? Sí, bueno, tal vez.

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Lago MonoLa noticia de la bacteria de la NASA dispara las críticas.

La noticia de que científicos de la NASA obligaron a un microbio a incorporar una forma de arsénico en sus células en lugar del fósforo, hizo un gran ruido el pasado 2 de diciembre, enviando olas mucho más allá de las costas del Lago Mono.

La especulación sobre los hallazgos ya empezó incluso antes de que el artículo saliera a la luz. Una críptica nota de prensa de la NASA, enviada unos días antes, afirmaba unos nuevos hallazgos que “tendrían impacto en la búsqueda de vida extraterrestre”.

Luego se publicó el artículo, en Science. Reveló que los investigadores habían encontrado un microbio en el Lago Mono de California, y lo cultivaron en el laboratorio. Allí dejaron a la criatura sin fosfato, un bloque básico químico que se encuentra en el ADN y también es una parte crucial del metabolismo de todos los seres vivos. En lugar de fosfato, el equipo forzó a la bacteria a alimentarse de una forma de arsénico. Distintas técnicas de detección y análisis sugirieron que la criatura empezó a usar arseniato como bloque básico en el lugar del fosfato.

A esto siguieron dos olas de discusión: Una de ellas arremetía contra la cobertura mediática, otra contra las propias conclusiones. El 3 de diciembre, la microbióloga Rosie Redfield de la Universidad de British Columbia desmontó en su blog el artículo de Science.

La detallada crítica de Redfield concluye: “En resumen: Mucho engaño, pero poca información fiable.… Hay una diferencia entre los controles realizados para poner realmente a prueba tu hipótesis, y aquellos que haces simplemente cuando quieres demostrar que tu hipótesis es cierta. Los autores han realizado varios de los últimos, pero no de los primeros”.

Otros científicos también se unieron. En We Beasties, el bloguero invitado Alex Bradley, científico de Harvard que estudia la evolución química y molecular de la vida, se hizo eco de preocupaciones similares a las de Redfield. Y el periodista científico Carl Zimmer, desde Slate, afirma que docenas de científicos se han puesto en contacto con él, “casi unánimemente, creen que los científicos de la NASA han fallado en este caso”.

Las principales críticas parten de la carencia de evidencias concluyentes sobre dónde termina realmente el arseniato que toman los microbios. Y el equipo de investigación no hizo (o no informó) de controles o experimentos que habrían hecho que los resultados fuesen más seguros.

No obstante, la mayor parte de los científicos no descartan la idea de que tal microbio pueda existir. Un informe de 2007 de la Academia Nacional de Ciencias solicita una investigación sobre la vida basada en el arsénico, una solicitud basada en estudios realizados mucho antes del actual trabajo.

Afortunadamente, la historia no acaba aquí. Como apunta un lector en el blog de Zimmer:

“Por esta razón es por lo que me encanta la ciencia (y por lo que trabajo como investigador). Cuando alguien publica un artículo (bueno, malo o algo entre ambas), otros científicos de todo el mundo lo leen y si no se creen todo el revuelo… se plantean reproducir el estudio.…”

Permanezcan atentos. Esos experimentos, y algunos nuevos, están al llegar.

Más información en Amazings.es


Autor: Rachel Ehrenberg
Fecha Original: 7 de diciembre de 2010
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