¿El fósil de Homo Sapiens más antiguo? Venta de humo periodística

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Dientes de QesemMe he quedado impresionado por al expansión de una no-historia a lo largo de los últimos dos días, sobre el supuesto descubrimiento del fósil más antiguo de nuestra especie, duplicando la edad de 200 mil a 400 mil años y dando un vuelco a la idea generalmente aceptada de que el Homo sapiens evolucionó en África.

Aquí tienes un informe típico de Associated Press:

Investigadores: Restos humanos antiguos hallazgos en Israel

Arqueólogos israelíes dijeron el pasado lunes que pueden haber encontrado las pruebas más antiguas de la existencia de humanos modernos, y de ser así, podría dar un vuelco a las teorías sobre el origen de los humanos.

¿Lo pillas?

El gancho de esta historia es la publicación de un artículo en American Journal of Physical Anthropology. ¿Los periodistas que lanzaron esta exageración realmente echaron un vistazo al propio artículo? Lo dudo.

Déjame citar unos extractos del mismo. Dime dónde dicen los científicos que hayan identificado un fósil de 400 000 años de Homo sapiens.

Aquí está el resumen (abstract) (Definiré algunos términos y daré contexto más tarde):

Este estudio presenta una descripción y análisis comparativo de dientes deciduales y permanentes del Pleistoceno Medio procedentes de la Cueva Qesem (Israel). Todos los fósiles humanos están asignados al Complejo Cultura Acheulo-Yabrudiano (AYCC) de finales del Paleolítico Inferior. La era del Pleistoceno Medio de los dientes de Qesem (400–200 ka) los coloca cronológicamente antes que la mayor parte de especímenes de homínidos anteriormente conocidos en el suroeste de Asia. Se encontraron tres dientes mandibulares permanentes (C1-P4) cerca de la parte baja de la secuencia estratigráfica. Las pequeñas dimensiones métricas de las coronas indican un considerable grado de reducción dental, aunque las raíces son largas y robustas. Por contra, tres dientes aislados permanentes maxilares (I2, C1, y M3) y dos dientes aislados deciduales que se encontraron dentro de la parte superior de la secuencia, son mucho más grandes y muestran rasgos plesiomorfos similares a los estudiados en los especímenes de Skhul/Qafzeh. Aunque ninguno de los dientes de Qesem muestra un conjunto de características Neandertales, algunos rasgos sugieren cierta afinidad con miembros de la línea evolutiva Neandertal. No obstante, el equilibrio de las pruebas sugiere una similitud más cercana con el material dental de Skhul/Qafzeh, aunque muchas de estas similitudes probablemente representan características plesiomorfas.

Estos dientes están en una excavación que tiene entre 400 mil y 200 mil años de antigüedad, en un lugar de Israel conocido como Cueva Qesem. Los arqueólogos han estado trabajando en el lugar desde hace años, extrayendo herramientas que algún tipo de homínido usaba para cortar carne. Ahora los investigadores han encontrado unos pocos dientes en el lugar, en las capas más viejas.

Los homínidos – es decir, especies más cercanas a nosotros que los chimpancés – dejaron fósiles durante este periodo de tiempo por todo el Viejo Mundo, desde Sudáfrica a Inglaterra y Java. Todos ellos pertenecen claramente a nuestro género, el Homo. Comparten un número de rasgos clave, incluyendo grandes cerebros, pequeños dientes y muchos otros rasgos más sutiles pero de mejor diagnóstico. Pero, ¿a qué especie de Homo pertenecen? Aquí es donde las cosas se ponen difíciles. Una gran cantidad de fósiles de Oriente Medio son bastante similares a otros que son considerados especies, el Homo erectus. Pero algunos fósiles procedentes de China de esta era no caen tan netamente en este grupo. ¿Son otra especie? ¿Son simplemente una rara subespecie de H. erectus? Es difícil dar una respuesta sólida.

En Europa, los homínidos llegaron por primera vez hace 1,2 millones de años. Hace 400 000 años, el registro fósil de Europa ya incluye a especies conocidas como Homo heidelbergensis. Entre otras cosas, es la primera especie conocida en hacer lanzas de madera. Algunos fósiles de Asia y África también recuerdan al H. heidelbergensis.

Ahora, vamos a avanzar en el tiempo en cada continente…

En Europa, los fósiles de H. heidelbergensis empiezan a parecerse mucho a los Neandertales. Para hace 200 000 años, el registro fósil de Europa contiene Neandertales completamente desarrollados.

En Asia, el H. erectus se asentó hace 200 000 años, aunque hay otros fósiles que podría parecer que pertenecen a H. heidelbergensis.

En África, H. heidelbergensis y otros homínidos dieron paso a los primeros fósiles de Homo sapiens propiamente dicho. Estos son fósiles que tienen un número de rasgos distintivos que los vinculan claramente con nosotros, y los distinguen de otros homínidos. (Aquí hay detalles de dos importantes: Omo e Idaltu).

Probablemente hubo otros linajes de homínidos viviendo en la misma época – como los Denisovanos de Oriente Medio.

¿Qué hay de la región alrededor de Israel, de donde proceden los nuevos dientes?

El registro fósil ofrece una descripción de los homínidos evolucionando en África, y pulsos de nuevos linajes extendiéndose por Israel y las regiones vecinas, y luego pasando a Europa y Asia. Hace unos 1,4 millones de años, por ejemplo, una especie de Homo antiguo dejó fósiles en Israel en un lugar llamado Ubeidiya. En distintos lugares dentro y alrededor de Israel, los paleoantropólogos han encontrado fósiles y herramientas que databan de 400 000 a 200 000 años – el mismo periodo de tiempo que el yacimiento de Qesem. Desafortunadamente, los fósiles son mayormente fragmentos que podrían pertenecer a un número de especies distintas. Las herramientas son igualmente ambiguas.

Luego sucedió algo realmente interesante el Israel, hace entre 130 000 y 50 000 años. Parece que el Homo sapiens, habiendo evolucionado en África, se expandió provisionalmente hacia el Oriente Próximo por primera vez. Aparecen fósiles de Homo sapiens altos y esbeltos en un lugar llamado Skhul/Qafzeh. Pero entonces, se desvanecieron, siendo reemplazados por Neandertales durante decenas de miles de años. Sólo más tarde el Homo sapiens se expandió fuera de África, y esta vez no retrocedió. En lugar de esto, fueron los Neandertales los que desaparecieron del Oriente Próximo, retirándose a refugios tales como España antes de extinguirse.

El nuevo artículo documenta los problemas de los científicos para descubrir a quién pertenecen los dientes de Qesem. En cierta forma, parecen más dientes de Neandertal. En otras tiene más un aspecto de dientes de Homo sapiens, como los representados por los fósiles de Skhul/Qafzeh. Los autores se inclinan hacia una relación con Homo sapiens, pero mayormente debido a que son “plesiomorfos”. Este término se refiere a un rasgo que ya estaba presente antes del origen de un grupo de especies. No se refiere a un rasgo que vincule estrechamente a todos los individuos que lo tengan en un único linaje.

Aquí tienes un simple ejemplo de lo que esto significa. Digamos que encuentras un fósil en un lugar donde ya habías encontrado perros y pájaros. El nuevo fósil tiene cuatro patas, parece más un perro que un pájaro.

Pero no tendría sentido concluir que el fósil es de un perro. El ancestro común de perros y pájaros tenía cuatro patas, y los pájaros evolucionaron hacia animales bípedos. Pero los caimanes tienen también cuatro patas, y están más cerca de los pájaros que de los perros. Las cuatro patas lo que realmente te dicen es que el fósil no es un pájaro.

Los dientes de Qesem – en cierto aspecto – carecen de características distintivas de Neandertal. Tal vez son humanos. O tal vez pertenecen a otro homínido, como el Denisovano.

Así es como los científicos concluyen su artículo:

Hay tres escenarios que podrían tener en cuenta los detalles morfológicos en los dientes de Qesem. El primero es una población Homo arcaica que ocupase en suroeste de Asia durante el Pleistoceno Medio, a las que se atribuiría los especímenes de Qesem. Tal vez, relevante a este respecto, los ensamblados líticos de Qesem estudiados hasta la fecha, indican un origen local, sin evidencias de afinidades culturales africanas o europeas (Barkai et al., 2005; Gopher et al., 2005; Barkai et al., 2009). A pesar de la carencia de otros dientes de diagnóstico del suroeste asiático en el Pleistoceno Medio, considerando las pruebas globalmente, creemos que este “paquete” de Qesem es más similar a Skhul/Qafzeh, incluso si algunas de sus características son plesiomorfas.

El segundo escenario es una evolución in situ a largo plazo de los Neandertales en el suroeste de Asia. La presencia de dientes afilados y un tubérculo lingual en el diente maxilar más joven estratigráficamente puede indicar el surgimiento del patrón morfológico durante el Pleistoceno Medio en el suroeste de Asia. Esto sería paralelo a la situación documentada en Europa, donde el linaje evolutivo del Neandertal se ha demostrado que tiene raíces que se extienden profundamente en el Pleistoceno Medio (Arsuaga et al., 1997; Stringer and Hublin, 1999; Bischoff et al., 2007). Bajo este escenario, el suroeste de Asia representaría una sub-población regional dentro del rango geográfico más amplio del linaje Neandertal. Sin embargo, las grandes y bien fechadas muestras de fósiles humanos procedentes de Skhul/Qafzeh que son posteriores a los especímenes de Qesem, pero depredaron a la mayor parte de especímenes Neandertales de la región, no demuestran una acentuación de las características Neandertales.

El tercer escenario es que está representado más de un taxón humano en el Pleistoceno en las muestras dentales de Qesem. Los dientes mandibulares son estratigráficamente más profundos (más viejos) pero son menores y carecen de características plesiomorfas identificadas en los especímenes cronológicamente posteriores. Las diferencias entre estas muestras cronológicamente dispares pueden reflejar una población o una distinción de nivel de especies, y puede implicar un reemplazo de la población a escala local.

La resolución de estos escenarios alternativos debe esperar a posteriores descubrimientos o a restos adicionales y más completos del Pleistoceno Medio procedentes del suroeste de Asia. Sin embargo, los especímenes de Qesem representan una importante contribución a la creciente muestra de fósiles humanos en el Pleistoceno procedentes de esta región circum-Mediterránea del Viejo Mundo.

En ningún lugar de esta conclusión, los autores dicen que esos dientes pertenezcan a Homo sapiens. En ningún lugar dicen que hayan duplicado la edad de nuestra especie. En ningún lugar dicen que nuestra especie evolucionara en el Oriente Próximo en lugar de en África. Sólo hay algunas vagas indicaciones sobre que los dientes podrían ser similares a los de Skhul/Qafzeh”. O podrían ser cualquier otra cosa.

Aunque el propio artículo no cierra sus conclusiones, contiene una gran cantidad de buenos detalles sobre los dientes, lo cual es por lo que probablemente fue aceptado por American Journal of Anthropology. Quién sabe cómo algún periodista tuvo la idea de que los científicos habían descubierto los fósiles de Homo sapiens más antiguos. Parece que alguno de los autores ha estado jugando con los periodistas, ofreciendo alguna jugosa cita.

“Es muy emocionante llegar a esta conclusión”, dice el arqueólogo Avi Gopher, cuyo equipo examinó los dientes con rayos-X y escáners CT y los fechó de acuerdo con las capas de tierra donde habían sido hallados.

Hizo hincapié en que se necesita más investigación para dar solidez a la afirmación. De ser así, comenta, “esto cambiaría toda la descripción de la evolución”.

Lo más lógico que haría entonces un periodista es preguntar: “¿Cómo de emocionante es esta conclusión, cuando ni siquiera aparece realmente en el artículo?”

Lo ilógico es declarar que estos dientes podrían “re-escribir la historia evolutiva de nuestra especie”.


Autor: Carl Zimmer
Fecha Original: 29 de diciembre de 2010
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