Explosiones de supernovas asimétricas

Como bien muestra el Sol, las estrellas son esferas casi perfectas hechas de gas incandescente. Cabría esperar que una estrella conservara esta forma incluso en los trances más espectaculares que puedan suceder a lo largo de su vida. Por eso se solía admitir que presentarían simetría esférica tanto los lentos y sostenidos vientos estelares que emiten las estrellas masivas, como las explosions cataclísmicas llamadas supernovas y que marcan el fin de algunos astros. En ambos casos se suponía que se producirían nubes casi esféricas formadas por materia expulsada por la estrella.

Sin embargo, avances recientes en la observación de supernovas están aportando cada vez más indicios que muestran que la explosión de una estrella casi esférica puede dar como resultado una bola de fuego muy deformada.

SN2010jl


Supernovas de varios tipos

Las explosiones estelares más potentes reciben el nombre de supernovas. Alcanzan luminosidades tan sobrecogedoras que se tornan visibles a través de distancias intergalácticas enormes. Algunas supernovas son el resultado de la interacción de ciertas estrellas peculiares, las enanas blancas, con otras estrellas situadas en sus cercanías. Se trata de las supernovas termonucleares. Otras explosiones, las supernovas de colapso del núcleo o supernovas gravitatorias, se producen cuando mueren estrellas muy masivas. Estas estrellas agotan el combustible que las hace brillar, la fuente de energía que sostiene sus estructuras internas frente a la tendencia hacia la contracción y, en consecuencia, se colapsan debido a la atracción gravitatoria. Sufren una crisis de energía que conduce a un colapso extremadamente violento, seguido por una explosión de intensidad apocalíptica.

En este caso nos interesa un sub-tipo específico de supernovas gravitatorias, las etiquetadas como “supernovas de tipo IIn (dos-ene)”. Hasta ahora han sido solo tres las observadas con técnicas capaces de aportar información acerca de la forma de las explosiones. Pero resulta interesante constatar que en los tres casos han aparecido indicios sólidos de que las bolas de fuego no son redondas. El más reciente de estos estudios lo ha efectuado un equipo internacional de astrónomos encabezado por F. Patat (ESO, Garching, Alemania), que observó la supernova 2010jl en noviembre de 2010 por medio de los telescopios e instrumentos de Calar Alto.

La supernova 2010jl bajo estudio

La supernova 2010jl apareció en la constelación de Leo en los primeros días de noviembre de 2010. Su galaxia huésped fue UGC 5189A, un espécimen de forma muy extraña y que ofrece un buen ejemplo de galaxia en interacción gravitatoria intensa con otras galaxias vecinas. Este tipo de interacciones suele inducir episodios intensos de formación de estrellas, las más pesadas de las cuales estallan después como supernovas gravitatorias. La distancia a UGC 5189A se estima en unos 160 millones de años-luz (49 megapársecs). Esto significa que, aunque el suceso se detectara en noviembre de 2010, la explosión sucedió realmente hace 160 millones de años.

El equipo de Patat observó la explosión por medio de una técnica específica llamada espectropolarimetría, que permite deducir información acerca de la forma de un objeto a pesar de que se muestre como un simple punto de luz minúsculo cuando se observa al telescopio. Emplearon el instrumento CAFOS acoplado al telescopio reflector Zeiss de 2,2 m de Calar Alto. En el curso de estas observaciones, los científicos analizaron en detalle las excelentes prestaciones de este instrumento que les permitió deducir detalles muy interesantes sobre el proceso de la explosión estelar.

La luz se propaga por el espacio como una onda, una vibración del campo electromagnético que se puede comparar a las ondas que se producen cuando se deja caer una piedra sobre la superficie del agua. Pero las ondas del agua implican solo movimientos verticales de la superficie (arriba y abajo), en tanto que la luz natural oscila en todos los planos posibles: arriba-abajo, izquierda-derecha y todas las combinaciones intermedias, sin que ninguna de ellas tenga preferencia sobre las otras. Pero hay varios mecanismos físicos que pueden conducir a la emisión de luz en la que predomine alguna de las direcciones de oscilación. En esos casos se habla de luz polarizada. Todos los procesos que inducen polarización implican la existencia de direcciones privilegiadas en el cuerpo emisión, es decir, un cierto grado de asimetría. Las observaciones de SN 2010jl muestran, en palabras de los investigadores, que la luz de la supernova «aparece polarizada en un nivel muy significativo a lo largo de todo el rango espectral; […] el nivel de polarización medido en SN 2010jl (~2%) indica una falta de esfericidad sustancial, con relación axial ≤0,7».

¿De dónde procede la asimetría?

Las supernovas gravitatorias se producen en estrellas masivas. En el caso de SN 2010jl, se estima que la estrella progenitora tenía una masa en torno a treinta veces la del Sol, sino mayor. Las estrellas así de masivas siguen vidas desenfrenadas, en las que consumen los recursos con voracidad, lo que hace que brillen tan solo durante unos pocos millones de años (lo que es bien poco, si se compara con el periodo de vida total estimado para el Sol, que ronda los diez mil millones de años). Esta enorme producción de energía arranca material de la superficie de la estrella. Así, la estrella se encuentra emitiendo todo el tiempo no solo energía, sino también un flujo de partículas atómicas y subatómicas que constituyen el viento estelar y que forman una envoltura alrededor del astro. Cuando llega la hora final y la estrella explota como supernova, la bola de fuego en expansión choca con esta envoltura y emite luz debido tanto a los procesos que ocurren en el interior del gas caliente como a los que se producen en la superficie de contacto entre el gas caliente y la envoltura.

En SN 2010jl, los procesos responsables de la polarización de la luz se deben a la interacción con la envoltura. Por tanto, surge la incógnita siguiente: ¿se debe la asimetría observada a una explosión intrínsecamente asimétrica, o estamos ante una bola de fuego más bien simétrica pero en interacción con una envoltura alargada? En cualquiera de los dos casos, tanto la explosión como la envoltura proceden de una misma estrella casi esférica. La rotación y los campos magnéticos están involucrados, sin duda, en la generación de la asimetría, pero se necesitan más estudios para esclarecer este punto. Los telescopios y los instrumentos de Calar Alto estarán preparados para colaborar en este esfuerzo.


Fecha Original: 25 de febrero de 2011
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio
This page is wiki editable click here to edit this page.

Like This Post? Share It

Comments (9)

  1. jurl

    Bueno, preguntas en voz alta xD. Primero, hay bastantes estrellas que *no* son esféticas, son oblongas, terriblemente achatadas por su velocidad descomunal de rotación. Lo digo por si alguien pensase que la esfericidad fuese universal: pues no. Para el razonamiento del artículo, en principio podría ser irrelevante, porque seguirían presentando básicamente una simetría similar.

    Sin embargo, tengo en falta precisamente eso: la velocidad de rotación. ¿No influye en absoluto en la modelación de la onda de choque? Por otro lado, y según creo los modelos predicen que antes de la explosión se produce un colapso muy rápido (literalmente: lo que crearía por conservación del momento angular un verdadero numerito), la distribución interna que será homogénea globalmente, pero no isótropa localmente, también debería tener algo que aportar. Aparte los demás datos sugeridos por el artículo.

    Vamos, lo que quiero decir una vez más es que precisamente lo que no esperaría yo es una bola perfectamente simétrica, como supongo que me estoy perdiendo por el camino si alguien me lo aclara agradecido que le quedo…

  2. edgar

    Estoy de acuerdo con jurl, hay muchos factores en la estrella que pueden dar como resultado a una explosion No simetrica.
    Ahora, en estas observaciones se basan por la luz polarizada ¿acaso en otras novas “esfericas” no se presento esto?

  3. reneco

    Bueno es cosa de mirar las hermosas imágenes que nos entrega el Hubble sobre las huellas que dejan las supernovas (remanente de supernova), que casi nunca son esféricas

  4. edgar

    Pero las Supernovas que a fotografiado el hubble telescope, son de hace millones de años, ya a pasado mucho tiempo como para que la estructura gaseosa se deforme,Aquí la cuestión esta en la Novas recién producidas, (!claro! cuando nos llega su luz, evento ya diferido XD].

    • reneco

      Las supernovas históricas tienen solo algunos miles de años desde su explosión y tampoco son muy esféricos sus remanentes, en miles de años no hay muchas deformaciones a nivel estelar

  5. helena gomez

    Creo que Vega tiene una bonita cola, lo vi en una revista pero no lo he vuelto a encontrar.

  6. helena gomez

    Muchas estrellas tiene una o más compañeras, a veces muy dificiles de detectar, por ejemplo Alfa Centauri es una cuàdruple. Además es facil que en una explosión de supernova se produzcan turbulencias derivadas de los distintos elementos que, según las teorias de la relatividad, dan origen a la gravitación: masa, presión, y energía. En concreto los efectos de la presión tengo claro que se ponen de manifiesto en una explosión de supernova, pero supongo que la abundancia y distribución de los elementos, así como su momento angular tambien pueden dar origen a diferencias en la presión, la energía, tanto en la distribución de la energía, como en su generación o absorción, y por ende a asimetrías en la explosión.

    • jurl

      Esto de señalar cosas inadecuadas siempre es… chungo. α Centauri en principio es doble (A y B), como mucho triple si Próxima forma parte del sistema (seguramente sí). De hecho, α Centauri C es otro nombre para Próxima (lo que da por hecho que forma parte del sistema cuando es una hipótesis, muy probable pero no probada). Pero el razonamiento que apuntas también es correcto, un sistema doble (múltiple) naturalmente que tiene que cepillarse cualquier simetría. Es más, al estallar la estrella principal y “caer” el campo gravitatorio de ésta, la/s compañera/s debería/n reajustar su/s órbita/s -o escapar-, alterando tanto el pozo gravitatorio resultante (lo que moldea también la nube en expansión) como produciendo turbulencias físicas (dinámicas).

      La cosa está en que supongo que las cifras que barajan sobre energía liberada son tan… astronómicas xD, que no sabe uno de qué forma pueden influir unos u otros aspectos.

  7. kike

    Según se explica en el artículo, el hecho de que la luz se polarice es debida a la previa creación de una envoltura exterior en la estrella, formada por los vientos y partículas solares; entonces, dependiendo de como fuera el grosor de esa envoltura, pregunto, ¿No podría pasar algo parecido a lo que ocurre con el estallido de un simple globo de goma?.

    Si llenamos un globo de aire y cualquier producto que sea visible (humo), cuando ya no cabe más gas, el globo explota; pero debido a que no explota completamente sino solo por una pequeña parte, parte por donde sale todo el aire contenido en este, la envoltura del globo se desplaza violentamente, y el aire expelido forma una figura cambiante, nunca esférica, que proviene más del desplazamiento del globo que del aire expulsado en si mismo, aunque está claro que es la misma fuerza.

    Seguramente que no tendrá nada que ver, pero se me ocurre que pudiera tener alguna analogía…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *