Fuera de la estructura

Artículo publicado por Tom Siegfried el 23 de abril de 2011 en Science News

¿El espacio y el tiempo son fundamentales?

De todos los misterios de la vida y el universo, ninguno se resiste más obstinadamente a los mejores ojos de los sabuesos de la ciencia, que la naturaleza final del espacio y el tiempo.

Cada varios siglos aproximadamente, tienen lugar profundas visiones, inmortalizando los nombres de los investigadores que las lograron: Euclides (que catalogó las visiones que le precedieron), Galileo, Newton, Einstein. Aunque cada avance deja cuestiones más profundas sin resolver. Y ahora, los mejores cerebros del siglo XXI, aún no pueden decir con seguridad si el espacio y el tiempo son bloques básicos de la existencia natural, o si ellos mismos están construidos a partir de ingredientes más primordiales, hasta el momento, imperceptibles.

Espacio-tiempo


Newton simplemente declaró el espacio y el tiempo como absolutos y constantes, proporcionando una arena adecuada para el funcionamiento de sus leyes de movimiento y gravedad. Einstein vio, y demostró, que el espacio y el tiempo en realidad cambian de forma o velocidad conforme se desarrollan los acontecimientos; la masa y el movimiento curvan el espacio y alteran el flujo del tiempo.

Para solventar estos inconvenientes se requería de una fusión, espacio y tiempo se convirtieron en espacio-tiempo. De esa fusión surgió un bonus: Un modelo para la evolución del cosmos, desde una mota inicial de materia y energía a una gigantesca red multigaláctica.

Actualmente, sin embargo, la capacidad del espacio-tiempo para acomodar los fenómenos naturales ha empezado a apagarse, conforme los físicos llevan sus sondas hasta los límites de distancia y duración. Por debajo de cierta minúscula distancia, la dimensión de la longitud no puede explorarse más allá, ni siquiera definirse. El tiempo se enfrenta a un límite similar cuando la duración se aproxima a lo muy breve.

Las teorías principales actuales para responder estas grandes cuestiones cósmicas, sugieren que ni el espacio ni el tiempo parecen la receta final de la realidad. En algún punto entre la estufa y la mesa, surgen el espacio y el tiempo, cocinadas a partir de un conjunto de ecuaciones subyacentes a una existencia sin reglas de medir ni relojes. Al menos ésta es “la creencia actual más extendida”, dice el físico Joe Polchinski del Instituto Kavli para Física Teórica en la Universidad de California en Santa Bárbara.

El espacio como sociedad

Para ilustrar esto, Fotini Markopoulou del Instituto Perimeter de Física Teórica en Waterloo, Canadá, compara el espacio con la sociedad. El espacio, como la sociedad, tiene características que pueden describirse – los libros de texto de geometría catalogan las propiedades del espacio y sus implicaciones. Pero el espacio, tal y como se refleja en geometría, no necesitaba estar presente al inicio. Podría haber surgido a partir de interacciones de materia y fuerzas, de la misma forma que la sociedad se materializa a partir de las interacciones entre personas.

“Tenemos sociedades capitalistas, agrícolas, totalitarias”, escribe Markopoulou en un artículo de 2008 (arXiv.org/abs/0909.1861). Nadie queda confundido por frases tales como “nuestra sociedad es adicta al crédito”. Pero eso ni significa que la sociedad sea una característica fundamental de la existencia.

“Una sociedad no existe de manera independiente a sus miembros”, señala Markopoulou. “Podemos ver la geometría del espacio-tiempo como el análogo de la sociedad, con el papel de individuos desempeñado por la materia y su dinámica”.

Como señala Polchinski, especificar el estatus del espacio-tiempo en relación con la materia es parte de la búsqueda de una teoría de la gravedad cuántica – las matemáticas que unificarían la teoría de la relatividad de Einstein, que describe el espacio-tiempo a gran escala, con la física cuántica que gobierna el micromundo. Una pista clave en esta búsqueda es una correspondencia entre la superficie de un agujero negro, un pozo sin fondo gravitatorio del que nada escapa, y el espacio en su interior. Resulta que una descripción matemática del límite exterior del agujero negro (el punto de no retorno para los objetos que caen en él) contiene toda la información necesaria para especificar las tres dimensiones del interior. En esencia, esto significa que el espacio 3-D dentro de algo emerge a partir de la física de la superficie 2-D.

El tiempo materializado

Generalizar las peculiaridades de los agujeros negros al espacio y tiempo común sigue siendo un desafío investigador para los físicos que trabajan con gravedad cuántica. Pero la mayor parte están de acuerdo en que antes o después el espacio y el tiempo tendrán que marcharse. La Teoría de Cuerdas – la aproximación más estudiada a la gravedad cuántica – ofrece varios ejemplos de cómo el espacio, en lugar de ser fundamental, surge a la existencia, como esbozó el físico Nathan Seiberg del Instituto de Estudios Avanzados en Princeton, Nueva Jersey, en un artículo de 2006 (arXiv.org/abs/hep-th/0601234).

Si la materia en su composición más básica está formada de diminutas cuerdas vibrantes, por ejemplo, se hace imposible estudiar el espacio a una distancia arbitrariamente pequeña, observa Seiberg. Ésta es otra forma de decir que a distancias menores que una distancia dada (muy corta), la idea de espacio pierde su sentido.

Un mayor estudio de teorías sin espacio puede que ayuden a resolver algunos serios problemas a los que se enfrentan los físicos actuales, cree Seiberg. La Teoría de Cuerdas implica incontables estados posibles de vacío – es decir, espacios de distintas propiedades físicas – sin un método obvio para determinar cuál debería haber elegido el universo visible. Saber cómo surge el espacio a partir de un estado sin espacio podría ayudar a explicar por qué los humanos existen en un espacio particular entre las incontables posibilidades.

Librarse del tiempo supone problemas más difíciles, reconoce Seiberg. Las nociones básicas de la física, tales como que las causas preceden a los efectos, o predecir la salida de un experimento antes de que se realice, parecen perder su significado su no hay tiempo para definir antes y después. Por lo que algunos físicos, por ejemplo Markopoulou, han sugerido que incluso si el espacio es emergente, el tiempo puede seguir siendo fundamental. De hecho, conjetura que el tiempo es necesario para permitir que los procesos cuánticos creen la ilusión del espacio. El espacio puede que no estuviese por allí en el inicio, pero ese inicio sería aún un nonato sin tiempo para que la realidad se iniciara.

Seiberg, sin embargo, cree que espacio y tiempo desaparecerán en el desagüe cósmico juntos.

“Mi prejuicio personal es que estas objeciones y cuestiones no son obstáculos para un tiempo emergente”, escribe Seiberg. “En lugar de esto, deberían verse como desafíos y, tal vez, incluso como pistas para las respuestas”.

Más intrigante aún, señala, es que el estatus final del espacio y el tiempo en la naturaleza puede tener algo que decir sobre la práctica de la ciencia. Gran parte de la ciencia moderna se basa en el concepto de reduccionismo – explicar los fenómenos a gran escala a partir de las leyes que funcionan a escalas menores. Esta idea, finalmente colapsará su hay una escala mínima por debajo de la cual el espacio deja de existir.

“Por tanto, una vez comprendamos cómo surge el espacio-tiempo, podríamos buscar leyes aún más básicas, pero estas leyes no operarían a distancias más cortas”, escribe. “Esto se sigue del simple hecho de que la noción de “distancias más cortas” dejaría de tener sentido. Esto podría significar el final del reduccionismo estándar”. Y el principio de una nueva visión no sólo del espacio, sino de la propia ciencia.

Tan pequeño como pueda ser

Las actuales teorías son incapaces de describir el espacio y el tiempo por debajo de ciertos límites definidos por lo que llamamos “unidades naturales”. Estas unidades, propuestas por el físico alemán Max Planck, se derivan de cantidades fundamentales como la velocidad de la luz. Una teoría que unifique mecánica cuántica con gravedad tendrá que revelar si es espacio y el tiempo son conceptos con sentido a escalas menores.

Longitud de Planck: 1,616 x 10–35 metros

La longitud de Planck se deriva de la constante gravitatoria de Newton, la velocidad de la luz y la propia constante de Planck de la teoría cuántica. Es increíblemente pequeña: Comparar su tamaño con el de una bacteria es como comparar el tamaño de una bacteria con el del universo visible. Muchos físicos creen que a longitudes más cortas el espacio no puede estudiarse, y la idea de distancia pierde su sentido.

Tiempo de Planck: 5,391 x 10–44 segundos

El tiempo de Planck también se calcula a partir de la constante gravitatoria, la velocidad de la luz y la constante de Planck, de tal forma que moverse a una longitud de Planck cada tiempo de Planck sería igual a moverse a la velocidad de la luz. Las actuales teorías serían incapaces de describir el universo a una edad menor que el tiempo de Planck; los físicos esperan que una teoría de la gravedad cuántica pudiera iluminar tal época.


Autor: Tom Siegfried
Fecha Original: 23 de abril de 2011
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Comments (20)

  1. Información Bitacoras.com…

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  2. Xoco

    ¿Y cómo cuadramos el espacio y el tiempo con el entrelazamiento cuántico? si representa que el estado de entrelazamiento cuántico es permanente e instantáneo, y por tanto se puede dar entre dos partículas separadas en cualquier parte de nuestro universo, quiere decir que “pasa” de la velocidad de la luz y se la “suda” el espacio de separación entre ambas.

    ¿Cómo lo veis?

  3. jurl

    Interpretar la mecánica cuántica no tiene sentido. De hecho, sacar conclusiones no es nuestro fuerte, porque incluso se nos da mal prever las consecuencias de nuestros actos, así que como para ponernos a hacer sucedáneos de filosofía. Las paradojas realmente son eso, divertimentos, si una “paradoja” viola realmente alguna ley de la física o hace entrar en conflicto leyes, entonces no es paradoja, es un problema con las 8 letras, si no está violando nada (como suele ser el caso de muchas de las llamadas paradojas), es paradoja para el que quiera divertirse con ella.

    Lo que más me ha gustado de todo el artículo ha sido lo de “mi prejuicio personal”. xD.

    Sobre el tiempo, el consenso más bien es (o era) que es una magnitud aparente, muy vistosa, pero aparente, algo así como la temperatura, que nos parece de existencia real sólida pero que en realidad se deriva de nuestra percepción (orgánica) particular del universo, y que debería ser una especie de agregado de otras magnitudes físicas (igual que la temperatura es cómo percibimos la relación entre la energía cinética de las partículas, vibratoria, rotacional, etc., y cómo fluye). Esto explicaría muy bien por qué el tiempo es relativo a cada observador. En cuando al espacio, en esta interpretación de momento no tiene acomodo, aunque existen versiones similares algo más rebuscadas (a fin de cuentas las cuerdas vienen a ser tres cuartos de lo mismo). Claro que este artículo va más lejos, porque se refiere a lo que ambas cosas son realmente en último término, sean magnitudes fundamentales o derivadas.

  4. Xoco

    Pues yo creo que lo que debemos hacer es intentar interpretar, sacar conclusiones, e hipotetizar, filosofar, especular, y compartirlo aquí. Y más en este tipo de teorías o por ejemplo las relacionadas con el multiverso, que no dejan de ser simples especulaciones de la estructura que puede existir “ahí fuera”.

    En estas especulaciones tenemos los mismos datos nosotros, que Stephen Hawking y cia., es decir, ninguno. Se habla que quizás hay agujeros negros capaces de “resistir” ciclos de universos, capaces de aguantar la contracción y posterior expansión, pero aún así será complicado sacar algún dato concluyente de un agujero negro.

    El otro día por ejemplo en Redes daban lo que podrían haber titulado como “Multiverso para torpes” (por la forma de explicarlo sobre todo), donde se planteaban burbujas de universos posibilistas donde, con la misma estructura atómica, se daban todas las combinaciones válidas. Luego representa que hay una burbuja de universos para cada tipo de combinación cuántica, el famoso 10e500 de la teoría M, y estas burbujas se alejan unas de las otras a la velocidad de la luz (o más, no recuerdo bien), con lo que así descartan la posibilidad de que una civilización avanzadísima viaje u observe a otra burbuja. No hablaban tampoco de la posibilidad de poder salir de un universo para ir a otra combinación de universo dentro de la misma burbuja, y eso que aquí no hablaban del desplazamiento relativo entre los posibles universos dentro de la misma burbuja. Mi conclusión es que, mientras más tiempo pase, más complicada se volverá la teoría del multiverso, y quizás es mucho más simple.

    Coincido en lo aparente del tiempo, podríamos decir que el tiempo comienza cuando suceden cosas, una vez arrancado un universo ya no paran de suceder cosas (como mínimo a nivel atómico). Con el espacio se podría decir lo mismo, quizás en el espacio que hay fuera de nuestro universo podríamos decir que no existe como tal, si realmente fuese un vacío real en el que no hay ningún tipo de vibración ni de estructura, entonces no existiría ni el espacio ni el tiempo en estas regiones (ya que al no haber nada tampoco sucedería nada).

    Es un poco de sucedáneo filosófico…

    • radomirez

      A que “contracciones” te refieres? se supone que la teoría del universo oscilante se abandonó hace tiempo ya.

  5. Hector04

    Excelente articulo, deja planteada la Duda de si existe el espacio-tiempo y quien surge de quien,¿ las apuestas hacia el tiempo se apoyan en las leyes de la termodinámica?
    Bueno , el asunto es que algo así debiera explicar a pequeña escala las consideraciones macroscopicas de un universo en expansión y la posible polarización de la constante de estructura fina(El satelite Planck debiera refutar o confirmar esto ultimo)

  6. Bruno

    Hola,
    Tengo una duda, relacionada con el tema, aunque no lo parezca.
    Suponiendo que la luz perdiese energía en su recorrido (por rozamiento con el espacio, por ejemplo), en el análisis espectroscópico ¿cómo se diferenciaría este fenómeno físico del efecto Doppler?

    • reneco

      para que la luz pierda energía necesita interactuar con algo, la luz por si sola no pierde energía, en algunos medios (aire por ejemplo) puede perder energía pero esta depende de la frecuencia de la luz y no es pareja para todo el espectro como lo es en el efecto Doppler. El rozamiento con el espacio no existe, solo puede haber rozamiento entre cuerpos (fricción)

      • Bruno

        Gracias reneco, pero me has dejado como estaba. Era un supuesto (o experimento mental). Por tanto vuelvo a replantear la prgunta: ¿Qué sucedería en el análisis espectroscópico de un rayo de luz, que viajese por un universo en el que existiese un rozamiento muy tenue entre la estructura del espacio y la luz? En concreto, ¿se diferenciaría el “efecto rozamiento”, del efecto Doppler?

    • Fandila

      Pienso que en cierto modo llevas razón, Bruno.
      Aunque realmente lo que la luz perdería es intensidad, quiero decir amplitud de onda. A muy largo plazo ha de ocurrir también la elongación o pérdida de frecuencia, es decir de energía.
      En principio, no queda muy claro pues, que el corriimiento al rojo o al azul sea interpretable al 100% como alejamiento o acercamiento.
      De forma global sin embargo los efectos dichos han de ser muy pequeños, o insignificantes, incluso para distancias muy grandes.
      El “rozamiento” en el “vacío” ya viene contabilizado en C. Los campos fotónicos: eléctricos y magnéticoa, se realimentan con la energío del propio vacío. Otra cosa será si la luz pasa zonas enrarecidas de alta o muy baja densidad o grandes campos.
      Pese a todo ha de existir un equilibrio(compensación), de forma que el resultado global sea válido.
      ¿Cuánto tiempo necesita la luz para envejecer?

  7. Es posible que el espacio y el tiempo no sean fundamentales sin embargo proponer como argumento para defender esto el hecho de que existen unidades mínimas de espacio y de tiempo (la longitud y el tiempo de Planck) me parece que no se sostiene por ningún lado. En realidad, en su estado más fundamental todo está cuantizado (la energía, la carga, etc) y esto es consecuencia de la existencia de las constantes fundamentales. Por esta regla de 3 ninguna magnitud es fundamental por que todo es “discreto”. Por otro lado, es lógico que en la física al contrario que en matemáticas no existan cantidades infinitas, debe haber límites tanto superiores como inferiores. El valor de estos límites está fijado por las constantes fundamentales y dichos valores estarían determinados por las características concretas y los aspectos fundamentales del universo en el que vivimos. El explicar estos valores es uno de los retos más importantes de la física.

    • Hay más argumentos a favor, Planck (aparte de consideraciones generales como que “todo está cuantizado” o la existencia de las unidades de Planck), aunque es verdad que no hay evidencia experimental “directa” que apunte a ello. Si el procedimiento utilizado, por ejemplo, para obtener la ecuación de Wheeler-DeWitt es correcto (ha funcionado con el resto de la mecánica cuántica), el conjunto base de soluciones obtenido por Smolin y Rovelli apunta en esa dirección. Otra cosa es que esas soluciones describan realmente el universo. Y hay evidencias abundantes procedentes de otras áreas: por ejemplo, todos los follones de la renormalización en teoría cuántica de campos surgen por la existencia inevitable de singularidades en un espaciotiempo continuo.

      • Bueno, como bien dices puede haber ciertos indicios en la dirección de que el espacio-tiempo es una especie de “propiedad emergente” no fundamental pero no parece haber todavía nada realmente sólido. Además, como dices el hecho de la existencia de ciertas ecuaciones que describan un universo sin tiempo no quiere decir que éstas describan nuestro universo real. Gödel (para sorpresa de Einstein) encontró unas soluciones para la RG que describían un espacio tiempo con bucles temporales en los que uno podía volver a un sitio antes de salir (riete tu de Matrix) y por si fuera poco él concluyó que puesto que un universo así es en teoría posible con una configuración de energía adecuada el tiempo por tanto no puede existir. Sin embargo, el hecho de que un universo así sea posible no quiere decir que tenga nada que ver con nuestro universo.

  8. Hermes

    No soy físico y seguramente voy a decir una burrada, pero ahí va… supongamos que podemos extraer de un volumen de un metro cúbico todo tipo de materia o partículas que haya en su interior. Eso no es la nada ni el vacío, está lleno de espacio-tiempo. Sería como el sustrato o tejido básico que sustenta la existencia de la materia, el tejido que admite y soporta determinadas reacciones y procesos. Creo que el tiempo es inherente al espacio, no solo para definir un antes o un después de un proceso físico, el desplazamiento espacial, sin mas, implica al tiempo. Haciendo una burda analogía, diría que una sopa de agua pura y destilada no sabe a nada, pero es esa matriz básica la que sustenta al resto de ingredientes.

    • jurl

      No está lleno de espacio-tiempo, ese vacío estaría (y está) lleno de partículas (tal y como se “entienden”) y de fotones (ídem) virtuales que se crean en pares normal-anti de la nada, por efectos cuánticos. No se puede fabricar vacío, si se pudiese hacer eso (y aparte enfriarlo al cero absoluto, algo imposible por definción termodinámica, porque si no estaría lleno de radiación, naturalmente) pasaría lo que te comento.

      En consecuencia surgirían en todo su esplendor las leyes de la física, sus causalidades y la flecha del tiempo, pero todo esto asociado desde luego a toda esa sopa de materia-energía. No existe ese vacío ideal, las propiedades del espacio-tiempo están asociadas a no-vacío. De ahí que el artículo discuta qué pasa con ese espacio-tiempo en las distancias cuánticas últimas donde “el espacio” y “el tiempo” dejan de tener sentido.

  9. [...] Fuera de la estructura. El enigma de la materia oscura persigue a la comunidad científica [...]

  10. Jesus Castañeda

    El tema del espacio me resulta maravilloso, a veces he pensado algunas cosas extrañas acerca de él, por ejemplo que pudo ser que la energía después del big-bang comenzó a expandirse y que en su expansión fue creando el espacio, y no era que la entropía surgiera de la dispersión de la energía en el espacio, sino que mas bien el espacio surge de la entropía de la energía, jajaja, así el efecto doppler del fondo de microondas se explicaría como que el fotón perdió energía no porque hubiese crecido el espacio, sino mas bien que con la energía del fotón se creó mas espacio…

    Otra idea loca que se me ocurrió es que el espacio en realidad no existe, jajaja, sino que mas bien nuestra percepción interpreta a dos partículas que interaccionan fuertemente como dos partículas que se encuentran “cerca en el espacio”, y dos partículas que interaccionan débilmente como “lejos en el espacio”. Se me ocurre que en realidad no existe el espacio y que todo esta junto de una forma absurdamente junta, y que simplemente unas partículas se miran de frente y otras se dan la espalda, así como podemos ir en el transporte publico junto a otras personas a las que simplemente ignoramos, ni siquiera deseamos verlas, jajaja, o como estar frente a un computador del cual no apartamos ni un milisegundo la vista, jajaja.

    Así el entrelazamiento cuántico tendría una explicación muy simple, jajaja, simplemente las dos partículas gemelas no dejan de verse la cara, su relación “intima no cambia”, pero si cambia su relación de cada una de ellas con respecto al resto del universo, son como dos enamorados que ni se dan cuenta de lo rápido que cambia su entorno, hasta que chocan con la dura realidad, PUM!, jajaja

  11. Fandila

    LA CUANTIZACIÓN DEL TIEMPO
    FANDILA SORIA

    No hace mucho debatimos sobre la posibilidad de que el tiempo esté cuantizado. Profundizar en el tema nos aporta ciertas conclusiones. La cosa se complica un poco, pese a ello creo conseguir una exposición clara.
    La masa según la curvatura. El tiempo.
    Una onda-partícula totalmente lineal no existe. Toda onda en su evolución va ocupando un volumen (superficie para el plano). Pero la multitud existencial, que nunca es estática, significa una evolución isotrópica (al menos en su conjunto). Su transcurrir viene a ser, tanto en expansión como en concentración siguiendo el radio o direcciones radiales de crecimiento hacia una conformación esférica, esferoidal o en forma de disco, lo que se dice según crecimiento o decrecimiento de curvatura.
    La curvatura es proporcional a la densidad de materia, y por tanto a la acreción y la presión consecuentes; su celeridad propia de transformación daría pie a la consideración de tiempo, relativo con respecto a otras de densidad distinta. El tiempo “será más veloz” en estructuras o aglomeraciones más densas, y menos en las menos densas. ¿Por qué esto es así? Porque en el primer caso la materia está más concentrada, y por tanto, para desarrollar sus “variables-constantes”: velocidad, masa y energía, como habitualmente, necesita permanentemente un incremento de superficie o de volumen. En un espacio muy pequeño (condensado), ha de circular y girar muchas veces para conseguirlo, de una manera frenética. Por eso el tiempo local es más rápido que de tratarse de una densidad menor. Todo ocurre más aprisa. Y a qué se debería la constancia de “velocidad cuántica”: al engranaje multiplicador ilimitado de la materia en su infinito profundo. Puede parecer un chiste, pero no si se considera que en la relatividad cualquier punto es infinito.
    Ésta es la tónica general, dependiendo de la naturaleza de los elementos, partículas o moléculas y su grado de complejidad o estatus evolutivo. No es lo mismo para partículas más masivas que menos masivas, o sea, para partículas onda balanceadas a su vertiente másica, que balanceadas a su vertiente energética, y ambas formas son complementarias.
    Pero clasificar a un corpúsculo onda de energético o de másico depende de las circunstancias. En un agujero negro, si su densidad crece y crece, habrá de darse la fragmentación progresiva, y si los ínfimos elementos han de mantener la relación de sus variables en la estrechez de espacio debido a la presión, ante tal “achuchín” seguro será que se balanceen para energéticas, que necesitan menos volumen. En los casos de materia normal, en espacio tiempo normal, poco denso, su condición másica impera. Caso aparte es el de aquellos subespacios a alta presión y temperatura, como en las estrellas y su complicación en fenómenos nucleares.
    El tiempo no es lineal, pues para ello las partículas y la acción habrían de ser lineales. Si son posibles campos aproximadamente lineales, o de resultante en una dirección pero que nunca constituyen la generalidad. No se podría identificar el tiempo con la velocidad de la luz, así por las buenas: primero, porque la luz se justifica inmersa en el espacio tiempo: no puede decirse que la luz cree el espacio tiempo por el que circula, sino que circula por donde hay espacio tiempo. El tiempo vendrá establecido si acaso, que tampoco, por una generación material, más antigua que la propia luz. Segundo, porque el fotón o cualquier partícula onda hace que el “tiempo se balancee o expanda en su oscilación” (aparte de avanzar pasan cosas en su interior), pues como decimos ninguna onda es lineal. No puede medirse el tiempo como el equivalente a una velocidad o su espacio recorrido (longitud), porque el tiempo es volumétrico y se esparce con la acción (los hechos ocurren en tres dimensiones); por ello es extensible a todo el presente. Identificar la lejanía de un fenómeno cósmico por el espacio recorrido por la luz que emana de él como su antigüedad respecto a nosotros, no será del todo correcto.
    Mejor se hablaría de volumen de tiempo (infinitesimal para el instante), en una localización (de ET) con arreglo a su densidad, o un tiempo medio para todo un ET.
    La curvatura del espacio tiempo curvo, todos lo son, será relativa a la distancia al centro de una masa, y relativa también a las masas que se consideren.
    v = e/t t = e/v
    t³ = e³/v³ = volumen/velocidad³
    El “tetratiempo”, el real, vendría a ser el volumen (la tridimensión) dividida por el cubo de la velocidad máxima de actuación, y en él se englobaría el tiempo lineal del ET respecto a otros más menos cercanos.
    Aunque los fenómenos micro y macro materiales se rijan, en aparencia, por la velocidad de la luz, estos no van a rastras de la velocidad de luz, que sólo incumbiría a las materias más micro como su velocidad estándar. Existen otras partículas aparte del fotón, de velocidad equiparable, confirmadas, cuya función no es viajar por el espacio sino “entretenerse” en accionar la masa dentro de ella, o servir de enlace entre partículas, más responsables incluso de la acción y por tanto del tiempo.
    Si la luz fuese la medida del tiempo, sería la protagonista de todas las acciones, todo ocurriría a la velocidad de la luz, lo que no es verdad. Pero ni siquiera el transcurso desde el Big- Bang será exacto si sólo se mide por el tiempo fotónico.
    Le llamamos tetratiempo (la cuarta dimensión) porque además de esparcirse en las tres direcciones espaciales también se dirige en la dirección-tiempo expansión o concentración universales equivalente al de la velocidad lineal máxima (c en nuestra macro-micro dimensión)
    Así, espacio-volumen/ (velocidad)³ = tetratiempo se extiende a cualquier espacio que se considere, y globalmente hacia el infinito.
    En un cubo de lado c el tiempo sería igual a 1. De ahí se incrementaría con el volumen creciente y tendería a 0, sin alcanzarlo nunca, para el decreciente. Sin embargo la velocidad en el espacio Infra (por debajo del límite de Planck) sería mayor que la de luz, sin que ello signifique un tiempo negativo, pues a la máxima velocidad posible (infinita): Vol./ ∞ = 0
    Pero el progreso material no se realiza por cubos.
    Si por sencillez, consideramos el volumen esférico, que se expande o se concentra según diferencial de volumen esférico, resulta:
    volumen/(velocidad)³ = 4/3 πv³/ v³ = 4/3 π
    Que sería el valor del tetratiempo “absoluto” adimensional de regencia para cualquier espacio esférico de radio la longitud recorrida por la velocidad máxima, c.
    El tiempo no puede quedar definido para una sola dirección. La “juventud o vejez” de un ET no puede definirse por su edad fotónica sino por su grado de deterioro o evolución. ¿Y qué significa ese deterioro?: la sucesiva pérdida de entropía y por tanto su grado de desintegración.
    Sin embargo las densidades, que “cuantifican” el tiempo, no son uniformes, como no lo son los grados de curvatura. Solamente en una superficie de curvatura dada la densidad podría ser constante. Por ejemplo en un horizonte o presente determinado. Habrá que considerar pues, una función que relacione la densidad con la evolución material, el volumen y la velocidad máxima, integrarla y obtener un valor exacto de lo que llamamos el tetratiempo.
    Llamemos a ese tiempo volumétrico.
    = Vol./c³ = (M/ρ)/ c³
    Según nuestro estudio, para la expansión de una masa, en el grado que le sea posible, se cumple:
    M = (1/4π) (S/G) (ν/t)) ; Donde: S = superficie esférica del ET masa
    ν = velocidad de expansión
    t = tiempo lineal de expansión
    =(1/4π) (S/G) (ν/t)) / c³ ρ
    Pero la densidad, ρ, es variable, y sus valores no cambian de manera continua pues hay grandes escalones con arreglo a las distintas tongadas de materia y sus cuantificados, por lo que se necesitarían valores medios, ρm.
    El radio del ET será: ν •t = R ; La superficie S = 4π (ν t)² ;
    t = tiempo lineal
    Y, ν/t = aceleración gravedad = g
    =[ 1/4π • {4π(ν t)²/G} • g] / c³ ρm = (ν² t²/G • g) /c³ ρm

    = ν² t²/G g c³ ρm ν =vel. Expansión
    t = tiempo lineal
    El tiempo global que incluye el de expansión podrá establecerse como:

    Kt viene a ser la masa mínima, o partícula masiva más pequeña, que puede moverse libre en la tetradimensión. Lo que también puede interpretarse como el cuanto de tiempo para la materia másica (la que posee más energía cautiva). Por debajo del orden de dimensión los elementos comenzarán a ser más energéticos que masivos y más libres (electrones, quarks, fotones, neutrinos…) A partir de ahí, subiendo en los órdenes dimensionales: W, protones, neutrones, átomos, moléculas… lo másico impera.
    Kt sería ese instante entre inacción y movimiento o el del acopio de energía para desligarse.
    Es de suponer que por debajo del límite de Planck , el supuesto cuanto irá decreciendo, porque la velocidad “dominante” vaya creciendo progresivamente.
    En un espacio determinado, el tiempo no uniforme sería la integración de una función muy complicada.
    El tiempo como magnitud nos da una idea de cómo la acción se extiende a un volumen en la forma energética (más velocidad y fraccionamiento) o con arreglo a la interacción másica (más inercial y lenta)
    Todo esto viene a propósito, para colegir, que el efecto gravitacional como consecuencia de la curvatura, resulta ser algo virtual. Para esta concepción, habría de considerarse la curvatura en si misma como una onda, y la intersección de tales ondas de masas aparte, para que se atrajesen. Pero aunque la distribución de curvaturas se puede interpretar como un campo, no explica nada sobre su causa cuántica, ni la participación del “vacío” en las curvaturas. A no ser que se contemple la gravedad por la curvatura, como el movimiento expansión concentración, y que las masas se “engullan” o agreguen unas a otras, por expandirse o contraerse a velocidades distintas con arreglo a las dichas masas, con la dificultad de admitir la expansión de las masas “sólidas”. Por consiguiente, ha de haber algo en los entornos de las dichas masas (en sus espacio tiempos) que las impulse unas contra otras. Aquí entramos de lleno en lo oscuro, las materias y energías oscuras (infras) y la presión oscura.

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