El calentamiento global retrasa los patrones naturales de glaciación

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Artículo publicado por Donna Hesterman el 9 de enero de 2012 en la Universidad de Florida

Unos niveles sin precedentes de gases invernadero en la atmósfera terrestre están perturbando los patrones normales de glaciación, de acuerdo con un estudio del que es coautor un investigador de la Universidad de Florida, y que se publica on-line en el ejemplar del 8 de enero de Nature Geoscience.

El periodo cálido actual de la Tierra, que empezó hace aproximadamente 11 000 años, debería dar lugar a otra edad de hielo en los próximos 1500 años, de acuerdo con los modelos astronómicos aceptados. No obstante, los actuales niveles de dióxido de carbono están atrapando demasiado calor en la atmósfera para permitir que la Tierra se enfríe, como sucedió en el pasado prehistórico en respuesta a los cambios en los patrones orbitales de la Tierra. El equipo de investigación, una colaboración entre el University College de Londres, la Universidad de Cambridge y la Universidad de Florida (UF), dice que sus datos indican que la próxima edad de hielo puede retrasarse decenas de miles de años.

Edad de Hielo © by hans s


Esto pueden parecer buenas noticias, pero probablemente no lo son, dice Jim Channell, Distinguido Profesor de Geología en la UF y coautor.

“Las placas de hielo como las de Antártida Occidental ya están desestabilizadas por el calentamiento global”, dice Channell. “Cuando finalmente se fundan y se conviertan en parte del volumen oceánico, tendrán un efecto drástico en el nivel del mar”. Las capas de hielo continuarán fundiéndose hasta que empiece la siguiente fase seria de enfriamiento.

El estudio observa los elementos que dirigen los cambios climáticos del pasado para proyectar el inicio de la siguiente edad de hielo. Usando modelos astronómicos que muestran el patrón orbital de la Tierra con todas sus fluctuaciones y bamboleos a lo largo de los últimos millones de años, los astrónomos pueden calcular la cantidad de calor solar que ha alcanzado la atmósfera terrestre durante los anteriores periodos glaciares e interglaciares.

“Sabemos por los anteriores registros que las características orbitales de la Tierra durante nuestro actual periodo interglaciar son iguales a las características orbitales de un periodo interglaciar de hace 780 000 años”, dice Channell. El patrón sugiere que nuestro actual periodo de calidez debería terminar en unos 1500 años.

Sin embargo, ahora hay mucha mayor concentración de gases invernadero atrapando el calor del Sol en la atmósfera terrestre respecto a lo que hubo en, al menos, los últimos millones de años, comenta. Por lo que el enfriamiento que se produciría de forma natural debido a los cambios en las características orbitales de la Tierra es incapaz de dar la vuelta a la marea térmica.

A lo largo del último millón de años, los niveles de dióxido de carbono de la Tierra, tal como se registra en las muestras de núcleos de hielo, nunca han alcanzado más de 280 partes por millón en la atmósfera. “Ahora estamos en 390 partes por millón”, dice Channell. El súbito pico ha tenido lugar en los últimos 150 años.

Durante millones de años, los niveles de dióxido de carbono han subido y bajado entre las edades de hielo. Los patrones orbitales inician periodos de calentamiento que provocan cambios en la circulación oceánica. Estos cambios provocan que el agua rica en dióxido de carbono de las profundidades oceánicas suba a la superficie, donde se libera el dióxido de carbono en forma de gas que vuelve a la atmósfera. El incremento en el dióxido de carbono atmosférico crea entonces un mayor calentamiento y, finalmente, el patrón orbital cambia de nuevo y baja la cantidad de calor solar que alcanza la Tierra.

“El problema es que ahora hemos aumentado la cantidad total de CO2 circulante en el sistema mediante la quema de combustibles fósiles”, dice Channell. “Las fuerzas de enfriamiento no pueden mantener el ritmo”.

Channell dice que el estudio, patrocinado por la Fundación Nacional de Ciencia de los Estados Unidos, el Consejo de Investigación de Noruega y el Consejo de Investigación Medioambiental Natural del Reino Unido, trae al primer plano la importancia del dióxido de carbono atmosférico, debido a que muestra el drástico efecto que está teniendo en un ciclo natural que ha controlado el clima de la Tierra durante millones de años.

“No hemos visto una concentración tan alta de gases invernadero en la atmósfera en varios millones de años”, dice Channell. “Cualquier cosa es posible”.


Autor: Donna Hesterman
Fecha Original: 9 de enero de 2012
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