El oceáno de Europa puede ser demasiado ácido para la vida

Artículo publicado por Charles Q. Choi el 1 de marzo de 2012 en SPACE.com

El océano que se encuentra bajo la corteza helada de Europa, la luna de Júpiter, podría ser demasiado ácido para dar soporte a la vida, debido los compuestos que pueden migrar regularmente hacia abajo desde la superficie, dicen los investigadores.

Los científicos creen que Europa, que tiene aproximadamente el tamaño de la luna terrestre, posee un océano de aproximadamente 160 kilómetros de profundidad. Este océano está cubierto por una corteza helada de grosor desconocido, aunque algunas estimaciones indican que podría tener apenas unos kilómetros de espesor.

Dado que virtualmente hay vida en la Tierra allí donde hay agua líquida, durante muchos años los científicos han barajado la idea de que esta luna joviana podría dar soporte a extraterrestres. Recientes hallazgos incluso sugieren que su océano podría estar repleto de oxígeno, suficiente para dar soporte a millones de toneladas de vida marina del tipo que tenemos en la Tierra.

Europa © by amusedartichoke


Los investigadores han propuesto misiones para penetrar en la capa exterior de Europa y  buscar vida en sus océanos, aunque otros han sugerido que Europa podría albergar fósiles de vida marina justo en la superficie, fáciles de encontrar para los buscadores dado que el agua, aparentemente, se ve regularmente empujada desde abajo.

Sin embargo, los compuestos químicos encontrados en la superficie de Europa podrían complicar cualquier posibilidad de que la vida evolucionase allí, según hallaron los científicos. El nivel resultante de acidez en sus océanos “probablemente no es amigable para la vida – termina complicando cosas como el desarrollo de membranas, y podría ser difícil construir polímeros orgánicos a gran escala”, dice Matthew Pasek, astrobiólogo de la Universidad del Sur de Florida.

Compuestos químicos destructivos

Los compuestos en cuestión son oxidantes, los cuales son capaces de recibir electrones de otros compuestos. Normalmente son raros en el Sistema Solar debido a la abundancia de los compuestos químicos conocidos como reductores, tales como el hidrógeno y el carbono, que reaccionan rápidamente con los oxidantes para formar óxidos como el agua y el dióxido de carbono.

Europa resulta ser rica en potentes oxidantes tales como el oxígeno y el peróxido de hidrógeno, que se crean mediante la irradiación de su corteza helada por medio de partículas de alta energía procedentes de Júpiter.

Los oxidantes en la superficie de Europa probablemente son transportados hacia abajo en cantidades potencialmente sustanciales mediante el mismo movimiento que provoca que el agua suba desde abajo. Los oxidantes podrían ser de gran uso para cualquier tipo de vida en los océanos de Europa – por ejemplo, el oxígeno fue clave en la evolución de la vida compleja en la Tierra.

Sin embargo, los oxidantes procedentes de la superficie de Europa podrían reaccionar con sulfuros y otros compuestos oceánicos antes de que la vida pudiese aprovecharlos, generando ácido sulfúrico y otros ácidos, dicen los investigadores. Si esto ha tenido lugar durante la mitad del tiempo de vida de Europa, no sólo tal proceso habría robado los oxidantes del océano que dan soporte a la vida, sino que se haría relativamente corrosivo, con un pH de aproximadamente 2.6 — “más o menos igual que un refresco medio”, dice Pasek.

Este nivel de acidez sería un desafío significativo para la vida, a menos que los organismos consumieran o secuestraran los oxidantes lo bastante rápido como para aminorar la acidificación, comentan los investigadores. El ecosistema tendría que evolucionar rápidamente para afrontar esta crisis, desarrollando los metabolismos del oxígeno y la tolerancia a ácidos en sólo unos 50 millones de años, para poder manejar la acidificación.

¿Extremófilos en Europa?

Cualquier ecosistema que sobreviva en el océano de Europa podría ser análogo a la comunidad microbiana encontrada en las zonas ácidas mineras de la Tierra, como las de Río Tinto en España. Los microbios predominantes encontrados allí son “acidófilos” que dependen del hierro y los sulfuros como fuentes de energía metabólica.

“Los microbios han encontrado formas de combatir la acidez del entorno”, dice Pasek. “Si la vida hizo lo mismo en Europa, Ganímedes o incluso en Marte, podrían haber sido muy aventajados”.

Otros han cuestionado si el rocoso lecho marino de Europa podría neutralizar los efectos de esta acidez. Pasek no cree que sea probable – incluso si tales minerales estuviesen presentes, probablemente no hay expuestos los suficientes para reducir tanto la acidez, comenta.

Los materiales basados en calcio de los que están hechos los huesos y conchas de la Tierra podrían disolverse con bastante rapidez en un entorno tan ácido. No obstante, “una de las posibilidades más interesantes es que, en lugar de ésto, podrían haber usado fosfatos azules como material para los huesos de grandes organismos”, dice Pasek. “Si tienes fosfatos de hierro, creas un bonito mineral azul conocido como vivianita”.

Pasek y el coautor Richard Greenberg detallan sus hallazgos en el ejemplar del 27 de enero de la revista Astrobiology.


Autor: Charles Q. Choi
Fecha Original: 1 de marzo de 2012
Enlace Original

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Comments (6)

  1. Luis

    El artículo dice “posee un océano a aproximadamente 160 kilómetros de profundidad”, pero quiere decir más bien que “posee un océano de aproximadamente 160 kilómetros de profundidad”, ¿no?

  2. [...] y archivada en Astrobiología. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio web. [...]

  3. Interesante noticia y, desde luego, no creo que la acidez ni el pH que se supone allí presente, sea, de ninguna manera, una barrera que impida la presencia de la vida.

    La falta de tiempo me impide dar más detalles pero, simplemente con fijarnos en lo que aquí, en la Tierra tenemos, es más que suficiente para decir que, en Europa puede estar la vida que, como aquí en la Tierra, prolifera por todas partes y a pesar de los muchos inconvenientes que, en todas esas partes, se encuentra.

    Lo de Rio Tinto lo conozco bien, está a pocos kilómetros de mi casa en Huelva, y, cuando estuvieron por aquí los de la NASA, hice más de un viaje para seguir de cerca los trabajos de Amils y los demás técnicos.

    La Vida, amigos míos, se abre paso allá dónde menos nos podamos imaginar y, mi sensación es que, está presente en todos esos lugares que en el artículo se nombran y, en algunos más.

    Si tengo tiempo más tarde, extenderé mi opinión con más datos.

    Un saludo cordial a todos.

  4. Amigos, cuando la nave espacial Galileo, allá por el año 1997, nos dijo que, también en Europa podíann ser vistos icebergs como los que hundieron al Titanic, pudimos tomar conciencia de que, además de en la Tierra, también en otros cuerpos situados en el espacio, podría estar presente la vida.

    Europa con sus 3 318 Km de diámetro, tiene un tamaño similar al de la Luna y, por lo que sabemos, podría ser un pequeño mundo de agua y, si exceptuamos a Marte, no parece, al menos de momento, que exista algún otro en el que la Ciencia tenga puestas tantas esperanzas para encontrar en él, alguna clase de vida, con el aliciente de que en esta luna joviana ha ocurrido un proceso opuesto al del planeta rojo.

    Mientras que los ingenios espaciales enviados a Marte nos dijeron que aquel planeta era bastante hostíl para la vida (al menos en su superficie), las sondas Voyager y Galileo encontraron en Europa el mejor candidato del Sistema solar para albergar la vida extraterrestre. Sin embargo, ahora nos dicen que, la acidez del agua, podría ser un gran impedimento para que ésta (la vida), pudiera proliferar como lo hizo aquí en la Tierra.

    Para los exobiólogos, esos científicos que estudian la posible existencia de la vida en otros lugares del Universo, Europa ha sido la gran revelación del pasado siglo, y Titán, una luna de Saturno que es la segunda más grande del Sistema solar, y que sabemos que tiene una atmósfera similar a la que tuvo la Tierra hace algunos miles de millones de años, es una gran incognita pero, podría albergar todos los ingredientes para que, la Vida, pudiera surgir vigorosa.

    Así que, tenemos algunas dudas que despejar en Europa, Marte, Titán, Encelado y…algún que otro lugar que, de momento, sólo son grandes incognitas que transportan la promesa de vida.

    Claro que, el océano que según todos los indicios alberga Europa, es la mayor promesa de que, en él, podamos encontrar esas formas de vida que nos confirmarían de una vez por todas que, de ninguna manera, estamos solos en tan descomunal universo. Lo del alto pH del agua, lo considero una simple anécdota que, en nada varía la esperanza de encontrar allí, esa presencia tan largamente buiscada.

    Una cuestión que no debemos dejar de lado es, que las leyes del universo, según se ha demostrado, son las mismas en todas las regiones del mismo por muy alejadas que éstas puedan estar y, lo que pasa “aquí”, también pasará “allí”. Los mundos son los mundos y, aparte de las variantes que puedan tener, lo cierto es que, cuando un planeta como la Tierra (existen a cientos de miles de millones) se encuentre en la zona habitable de su estrella…¡La Vida andará cerca!

    Un saludo cordial

  5. David

    Pues es una lastima lo de la acidez tan elevada de las aguas de Europa, parecía un mundo prometedor, todo lleno de agua liquida bajo su superficie de hielo. Imaginaba algun tipo de vida parecida a los peces, crustáceos, cefalópodos y puede que algún aracnido, como los que tenemos aqui en la Tierra, pues tiene profundidad el oceano global de Europa.

    Tendremos que poner nuestras esperanzas en otros lugares como Encelado, que podría tener también un oceano bajo su superficie, que esperemos, no sea tan ácida como la dela luna Europa, que permita prosperar la vida más allá de la microbiana como la de los estremófilos, hacia algo parecido a peces, cefalópodos crustáceos y otras criaturas marinas o acuaticas ¿Todas las grandes masa de agua tienenn que ser saladas como nuestros mares o también pueden haber grandes superficies de agua dulce?

    Titan, tambien puede ser interesante, pero parece que en lugar de agua, podría tener un océano de hidrocarburos o de metano líquido. Si pudiese proliferar algún tipo de vida parecida a nuestros peces, cefalopodoss y anfibios allí, sin duda, ¡sería algo sorprendente!… Al menos, en cuanto a mi se refiere.

    Un saludo a todos.

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