Un brillo de rayos gamma que da pistas de la materia oscura

Artículo publicado por Adrian Cho el 27 de julio de 2012 en Science Now

La próxima década será la década de la materia oscura, según afirman algunos científicos, dado que los esfuerzos para detectar este material extraño demostrarán o descartarán las más prometedoras hipótesis acerca de lo que es. Pero los astrónomos puede que hayan detectado señales de materia oscura en el corazón de nuestra propia galaxia, la Vía Láctea, según afirmaron hoy un par de astrofísicos.

Datos recopilados por el telescopio espacial de rayos gamma Fermi de la NASA revelan un exceso de rayos gamma procedentes del centro galáctico, que podrían estar producidos por la aniquilación de partículas de materia oscura entre sí. Kevork Abazajian y Manoj Kaplinghat de la Universidad de California en Irvine, lo recogen en un artículo publicado en el servidor de preimpresión arXiv. “Definitivamente hay una fuente ahí y encaja con la interpretación de que es materia oscura”, afirmó Abazajian. Pero otros investigadores dicen que el exceso pueden ser artefactos por la forma en la que Abazajian y Kaplinghat modelan el flujo de rayos gamma, o quizás pueda generarse a partir de otras fuentes más mundanas.

Rayos gamma en la Vía Láctea Way © by NASA Goddard Photo and Video


Los astrónomos tienen suficientes pruebas de que la materia oscura provee la mayor parte de la gravedad necesaria para hacer que las estrellas no escapen de las galaxias. y los cosmólogos han demostrado que compone el 85% de toda la materia del universo. Pero los físicos no saben qué es la materia oscura.

La hipótesis más aceptada es que la materia oscura puede estar compuesta de partículas masivas que interactúan muy débilmente, también llamadas WIMPs, predichas por algunas teorías. Las WIMPs serían lo bastante masivas para producir mucha gravedad pero por otra parte interactuarían con la materia ordinaria muy débilmente. Cada galaxia se formaría dentro de una vasta nube de WIMPs.

Los físicos buscan WIMPs de varias formas distintas. Algunos tratan de localizarlas utilizando sensores muy sensibles bajo tierra, otros esperan producirlas en el colisionador de átomos más grande, el Gran Colisionador de Hadrones, en Suiza. Las WIMPs también se aniquilarían entre sí al chocar, produciendo partículas ordinarias como los rayos gamma, por lo que los astrofísicos están peinando los cielos buscando señales de estas aniquilaciones.

Abazajian y Kaplinghat afirman que más de 400 investigadores que trabajan con el observatorio espacial Fermi pueden haber encontrado esta prueba. Los dos teóricos analizaron datos recopilados entre agosto de 2008 y junio de 2012 centrándose en una zona de 7 por 7 grados de cielo alrededor del centro galáctico. Para cada uno de los cuatro rangos de energía cartografiaron las emisiones a lo largo del firmamento. Ajustaron cada uno de los mapas con un “modelo de línea base” que incluía 17 fuentes puntuales de rayos gamma que Fermi ya había encontrado en el área, además de un fondo “difuso” que tiene en cuenta la emisión general del centro galáctico y un fondo espacial uniforme.

Luego combinaron los datos con otro modelo que incluía contribuciones de las aniquilaciones de materia oscura, incluyendo estimaciones teóricas de su distribución y de cómo las aniquilaciones de partículas producen rayos gamma. Encontraron que al añadir las aniquilaciones de materia oscura se mejoraba el ajuste, sugiriendo que hay un exceso de rayos gamma que tienen origen en la materia oscura.

Otros investigadores, incluyendo a Daniel Hooper, del Laboratorio Nacional del Acelerador Fermi en Batavia, Illinois, han realizado afirmaciones similares. De hecho, el mismo Abazajian se había posicionado previamente contra esta interpretación. Pero los nuevos análisis demuestran que la hipótesis de la materia oscura se ajusta a los datos de tres formas clave distintas, según dice el propio Abazajian: tiene la distribución energética adecuada, la distribución espacial adecuada, y la intensidad correcta. “Cuando lo vi me dije, ¡Dios mío!” aseguró. Abazajian, no obstante, advierte que los rayos gamma pueden emanar de una fuente menos exótica como púlsares no detectados previamente.

También podrían explicarse de manera más sencilla, afirma Stefano Profumo, físico teórico de la Universidad de California en Santa Cruz, y miembro del equipo del satélite Fermi. Los análisis de Abazajian y de Hooper dependen críticamente del modelo de fondo galáctico difuso, declaró Profumo. Este modelo se ha derivado para describir un área mucho mayor alrededor del centro galáctico, dijo, y “es completamente ciego a los detalles del centro galáctico”. Por lo que su uso para ajustar los datos puede producir resultados confusos, advirtió. Aun así, Profumo está de acuerdo en que el centro galáctico es el primer lugar al que hay que mirar para buscar pruebas de la materia oscura.


Autor: Adrian Cho
Fecha Original: 27 de julio de 2012
Enlace Original

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Comments (15)

  1. Gabo0203

    Perdón, pero en vez de “demuestrarán” debería ser “demostrarán”. Gracias…

  2. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Artículo publicado por Adrian Cho el 27 de julio de 2012 en Science Now La próxima década será la década de la materia oscura, según afirman algunos científicos, dado que los esfuerzos para detectar este material extra……

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  5. Seguimos a vueltas con la “materia oscura”. El mismo nombre ya delata nuestra enorme ignorancia y, desde luego, mientras que no se demuestre lo contrario, la popular “materia” ha sido un gran invento de los cosmólogos para que las cuentas les cuadren y poder explicar lo que no sabían.

    Las galaxias son los bloques básicos que forman el universo; son como los ladrillos que forman una casa. Y, al igual que los ladrillos están compuestos por partículas más pequeñas (granos de arena), las galaxias están formadas por estrellas. Nuestro Sol es una estrella más en nuestra galaxia, muy importante para nosotros porque está muy cerca y nos da luz y calor, pero nada más. Es una estrella como las demás de la Vía Láctea, que está formada por 200.000 millones de estrellas, el Sol entre ellas.

    Las estrellas de una galaxia no están quietas; están en movimiento girando siempre alrededor del centro de la galaxia. Si estuvieran quietas, la atracción gravitatoria haría que inmediatamente cayeran hacia el centro de la galaxia: es lo mismo que les pasaría a la Tierra y a los demás planetas si dejaran de girar en torno al Sol, caerían hacia el Sol.

    Lo que nos preguntamos en concreto es ¿cómo giran las estrellas de una galaxia? La respuesta es muy fácil: usando las leyes de Newton, exactamente igual que las usamos para estudiar el movimiento de los planetas alrededor del Sol, deducimos que deben girar en órbitas circulares o elípticas alrededor del centro de masas (el centro galáctico). Las estrellas más lejanas irán más despacio (tardarán mucho tiempo en dar una vuelta completa a la galaxia); las más cercanas, más rápido. El Sol, que es una estrella ni muy cercana al centro galáctico ni muy alejada (está, aproximadamente, a 2/3 de radio galáctico, hacia afuera) emplea unos 250 millones de años en completar una vuelta. Pero estos números no son lo importante ahora. Lo importante es que podemos calcular con mucha exactitud los movimientos de las estrellas en cualquier galaxia usando las leyes de Newton (en realidad ni siquiera son necesarias las correcciones relativistas de Einstein, ya que las velocidades estelares, pocos cientos de km/s, son mucho menores que la velocidad de la luz; Newton es, a todos los efectos, exacto aquí).

    La rotación de las galaxias se observó por primera vez en 1914, y desde entonces se ha medido con gran precisión en muchas galaxias, no sólo en la Vía Láctea. La gran sorpresa surgió cuando, en 1975, se pudo medir la velocidad de giro de las estrellas que ocupan posiciones muy alejadas del centro: esas estrellas van muchísimo más rápido que lo que les correspondería por las leyes de Newton (es como si los planetas más alejados, por ejemplo Neptuno y Plutón, orbitaran mucho más deprisa de lo que calculamos con las leyes de Newton). El hecho es que esto ocurre no en una, sino en muchas galaxias donde hemos podido medir su rotación: las partes externas de las galaxias giran mucho más deprisa que lo que esperamos. ¿Por qué ocurre eso? No se sabe.

    Desde hace treinta años, los astrofísicos se enfrentan a este dilema: o bien las galaxias tienen mucha materia que no vemos, pero que causa una fuerte atracción gravitatoria sobre las estrellas externas (que por ello orbitarían tan rápido) o bien ni la ley de la gravedad de Newton ni la de Einstein serían válidas para esas regiones externas de las galaxias. Las dos opciones son revolucionarias para la física: la primera implica la existencia de materia oscura en el universo (materia que no vemos pero que sí afecta al movimiento de las estrellas y galaxias), y la segunda implica que una ley básica (la de Newton/Einstein de la gravitación) es incorrecta. En el momento actual, no sabemos cual de esas dos opciones es la buena (podrían incluso ser buenas las dos, es decir, que existiera materia oscura y además que la teoría de Newton/Einstein estuviera mal. No creom que sea ese el problema, debe haber una tercera opción desconocida que debemos encontrar). La gran mayoría de los astrofísicos prefieren explicarlo con la materia oscura (un camino cómodo y fácil) antes que dudar de las leyes de la gravitación de Newton/Einstein. Esto no es sólo cuestión de gustos, es que las leyes de la gravitación funcionan con una increíble exactitud en todos los demás casos donde las hemos puesto a prueba (en los laboratorios, en las naves espaciales y los vuelos interplanetarios, en la dinámica del Sistema Solar, etc.).

    Este problema de la materia oscura (si es que realmente existe y no es que las leyes de Newton sean incompletas) es uno de los más importantes con los que se enfrenta la astrofísica hoy en día.

    Últimamente están saliendo a la luz estudios diversos (algunos contradictorios) en relación a la (posible presencia) de materia oscura rodeando las galaxias, o, situadas en los lugares más diversos.

    Usando una de las más poderosas supercomputadoras del mundo para simular el halo de materia oscura que envuelve a nuestra galaxia, unos investigadores han encontrado densos grumos y filamentos de la misteriosa materia oscura ocultándose en las regiones internas del halo, en el mismo vecindario de nuestro Sistema Solar. – Será por imaginar-

    “En simulaciones anteriores, esta región resultó lisa, pero ahora tenemos suficientes detalles para ver los grumos de materia oscura”. La permanete contradicción nos hace dudar de lo que realmente pueda haber alrededor de las galaxias y cúmulos de galaxias. Y, la materia oscura es la salida más cómoda para explicar lo que desconocemos.

    Parece obvio que la cuestión de la naturaleza de la materia oscura no se puede dejar reposar hasta que alguien, algún proyecto, obtenga una respuesta que, de ser posible, venga acompañada de un buen “pedazo” de esa materia que, seguramente, encontraremos finalmente en el laboratorio.

    Está muy bien generar nuevas teorías y mostrar que la materia oscura se debe comportar de este modo o de aquel otro, pero hasta que podamos aislar algo de esa materia y realmente verla comportándose como se supone que debe hacerlo, muchos no estaremos satisfechos.

    Saludos

    • Fandila

      Emilio, compararar el sistema solar con una galaxia no es muy atinado.
      Ciertamente los planetas exteriores son más rápidos en sus órbitas que los interiores sin llegar a una velocidad angular uniforme de todos ellos.
      La masa del sol no es comparable con la del agujero negro del núcleo de esas galaxias que se estudian. La cantidad de materia, llámese como se llame, en torno al agujero negro comprende también a su conglomerado de estrellas. La trabazón del conjunto se relaciona con el enjambre de masas (estrellas y sus astros) y la gran masa oscura del agujero negro que retiene al conjunto. Nada comparable con un sistema solar que en analogia presenta el mismo margen gravitorio que pueda existir entre el mundo cuantico y la macromateria.

      Un saludo cordial.

      • Fandila

        Perdón. En el anterior mensaje quería decir que los planetas interiores son más rápidos que los exteriores.

  6. Algunos dicen que un resultado asombroso de la teoría de supercuerdas es que pueden dar lugar a otro tipo más de materia oscura. Y, me pregunto yo, ¿aún no hemos encontrado la primera y ya estamos hablando de una segunda? Hay una versiónde la teoría de cuerdas que es muy llamativa desde el punto de vista estético, las ecuaciones parecen sugerir que en el Tiempo de Planck el Universo se separó en dos partes separadas.

    Está nuestro mundo normal con su complemento entero de partículas y compañeras supersimétricas, y hay, además, un mundo de sombra. La materia en ese mundo de sombra tiene un parecido con la del nuestro en que tambien tiene sus partículas y “spartículas”. Dentro de cada mundo, las partículas interaccionan unas con otras a través de un complemento entero de cuatro fuerzas. Sin embargo, las partículas de un mundo pueden interaccionar con las del otro mundo sólo a través de la fuerzqa de gravedad. Un electrón y un electrón de sombra pueden estart cerca el uno del otro y no sentir una fuerza eléctrica, aunque cada uno de ellos lleve consigo su propia versión de carga eléctrica. La única fuerza entre los dos sería la fuerza relativamente débil de la Gravedad.

    La idea de un universo en sombra nos proporciona una manera sencilla de pensar en la “materia oscura”. El Universo dividido en materia y en materia en la sombra situada en el Teimpo de Planck, y cada una evolucionó de acuerdo con sus leyes propias que le dieron también, sus propias propiedades: mientras que la una era luminosa y emitía radiaciones, la otra no lo era y, como consecuencia, no se dejaba ver.

    Existen aspirantes a ser materia en la sombra y, otro “caballero oscuro” lo tenemos en el Axión que es uno de los VIMPs favoritos como el fotino y otros compañeros, una pléyade de nuevas partículas (también, ¿cómo no?) hipótéticas que llegaron por consideraciones de simetría. Sin embargo, a diferencia de las partículas, sale de las Grandes Teorías Unificadas, que describen el universo en el segundo 10-35, más que de las teorías totalmente unificadas que operan en el Teimpo de Planck. La “materia oscura” se ha convertido en un caballo desbocado que nadie sabe hacia donde vá, ni dónde pueda estar, ni de qué está formada, ni…, ni…

    Neutrinos, fotones, quarks, leptones, hadrones: bariones y mesones, todos, en definitiva son lo mismo, distintos estados de la materia que conforman unos y otros en determinadas ocasiones, y, en cada momento, ocupan el lugar que les destina en Universo adoptando la forma que en ese preciso instante les corresponde. Claro que, todos estos, son objetos de nuestro Universo luminoso, el otro, el Universo en la Sombra, ni sabemos si puede estar realmente ahí.

    Durante mucho tiempo, los físicos han sabido que toda reacción entre partículas elementales obedece a una simetría que llamamos CPT. Esto significa que si miramos la partícula de una reacción, y luego vemos la misma reacción cuando (1) la miramos en un espejo, (2) sustituimos todas las partículas por antipartículas y (3) hacemos pasar la partícula hacia atrás, los resultados serán idénticos. En este esquema la P significa paridad (el espejo), la C significa conjugación de carga (poner las antipartículas) y T la reserva del Tiempo (pasar la partícula al revés).

    Un alto en el camino para una explicación: Dado que la antimateria tiene la misma masa que la materia, es decir son de la misma magnitud y signo (la definición de masa es positiva siempre), el efecto gravitacional de la antimateria no debe ser distinto de la materia, es decir, siempre sera un efecto atractivo. Pero, ¿acaso no importa la equivalencia establecida de antipartícula viajando al futuro = partícula viajando al pasado?

    La respuesta es sí. Dicha equivalencia proviene de algo llamado simetría CPT (Charge-Parity-Time), y nos dice que la equivalencia entre las partículas y antipartículas no solo corresponde a realizar una transformación sobre la carga, sino también sobre la paridad y el tiempo. La carga no afecta la gravedad, pero la paridad y el tiempo si la afectan. En otras palabras, al modificarse el tiempo (poner el tiempo al reves) y el espacio (la paridad es “girar” el espacio), estamos alterando el espacio-tiempo, y como la teoría general de la relatividad lo afirma, es la geometría de este el que determina la gravedad. Pero, a la larga, la geometría vendrá dada por la cantidad de materia que el universo pueda contener.

    Se pensaba que el mundo era simétrico respecto a CPT porque, al menos al nivel de las partículas elementales, era simétrico respecto a C, P y T independientemente. Ha resultado que no es este el caso. El mundo visto en un espejo se desvía un tanto del mundo visto directamente, y lo mismo sucede con el mundo visto cuando la partícula pasa al revés. Lo que sucede es que las desviaciones entre el mundo real y el universo en cada uno de esos casos se cancelan una a la otra cuando miramos las tres inversiones combinadas.

    Aunque esto es verdad, también es verdad que el mundo es casi simétrico respecto a CP actuando solos y a T actuando solo; es decir, que el mundo es casi el mismo si lo miran en un espejo y sustituyen las partículas por antipartículas que si lo miran directamente. Este “casi” es lo que procupa a los físicos. ¿Por qué son las cosas casi perfectas, pero les falta algo?

    Los axiones se propusieron por primera vez a finales de la década de 1970 para resolver un misterio en la física de partículas conocido como el problema CP fuerte, aunque más recientemente se han propuesto como candidatos para la materia oscura, que es la misteriosa sustancia que forma casi un cuarto de la masa/energía del universo. Si existen, los axiones sería muy ligeros e interaccionarían muy débilmente con la materia – propiedades que hacen que sean difíciles de encontrar. De hecho, ningún experimento en la Tierra ha descubierto por ahora pruebas de los axiones.

    Los cálculos de los cosmólogos muestran que en un universo en expansión como lo es el nuestro, sería de esperar que los Axiones (si realmente existen) formen una radiación de fondo parecida a la radiación de microondas de fondo de tres grados. Las irregularidades en este fondo de Axiones lo que pueden desempeñar el papel de la “materia oscura”.

    ¿Estamos perdidos y hablamos de fotinos, squarks, etc. Estas partículas que son predichas por las teorías que unifican todas las fuerzas de la naturaleza. Forman un conjunto de contrapartidas de las partículas a las que estamos habituados y que nos son bien conocidas. Se nombran en analogía a sus compaleras : el squars es el compañero supersimétrico del quark, el fotino del fotón, etxc. Las más ligeras de estas partículas ¿podrían ser la materia oscuira?. Si es así, cada partícula probablemente pesaría al menos cuarenta veces más que un protón.

    Así que hablamos de “Materia en la Sombra” en algunas versiones de la Teoría de Supercuerdas en las que existen universos de materia en la Sombra que existen paralelos al nuestro. Los dos universos separados cuando la Gravedad se congeló separándose de las otras fuerzas. Las partículas de sombra interaccionan con nuestro mundo, sólo a tavés de la Gravedad y, algunos creen que son, las candidatas perfectas para ocupar el sitio de la “materia opscura”.

    Hasta el momento, todas las partículas “raras” que hemos mencionado aquí, como posibles candidatas a ser “materia oscura”, son hipotéticas. No hay pruebas de que ninguna de ellas se vayan a encontrar, de hecho, en la Naturaleza. Sin embargo, sería poco serio no prestar alguna atención a la idea y a los argumentos que con ella van aparejados -un diminuto rayo de esperanza- viene a apoyar la existencia de WIMPs.

    Saludos.

    • Fandila

      Si lo entiendo mal, esos dos mundos el normal y el de sombra se refieren a dos dimensiones diferentes cuyo punto de unión sea la gravedad. Lo que pasa a mi entender que la puerta de la grvedad es demasiado difusa para constituirse en el punto de unión-separación de esas dos dimensiones, es decir ambas no podrían ser etancas y la interacción entre ellas sería generalizada no con arreglo a los porcentajes que se observan.

      • Fandila

        Entiendo que partícula y antiparticula poseen la cualidad de que todos sus elementos: subpartículas, oscuros, no oscuros… giran en su relatividad en sentidos contrarios. Verlas como un original y su imagen en un espejo no es lo mas adecuado, es algo más profundo.
        Lacarga es contraria para ambas debido a esa rotación profundamente contraria.
        En cuanto a la masa, depende de que gravedad actúe sobre ella, si la debida a presión del “vacio” o a sus probables ondas gravitacionales, que habrían de producirse en giros de sentido contrario para normal y anti. De imperar solo las segundas (Ondas g.), poco probable, materia y antimateria en lugar de atraerse se repelerían gravitacionalmente. No así eléctricamente.
        Tal vez por ahí ande la explicación de esa “casi” identidad

  7. Últimamente ha sido la protagonista la “hipotética” materia oscura que, según algunos modelos supone el 90% de la materia que compone el universo. El tema ha dado pie a opininiones y algún debate que principalmente han llevado adelante físicos y cosmólogos que, habiendo realizado investigaciones al respecto, se pronucian sobre lo que “eelos creen” haber captado y que, con sus indudables conocimientos y formas de aplicar la lógica, nos llevan de la mano, con alguna metáfora incluída, a que podamos comprender mejor como son las cosas que, no siempre, coinciden con la realidad que algunos nos dibujan. Y, nuestra obligación, aunque el dibujo sea hermoso, armonioso y hasta placentero, debemos desconfiar, y, tomarlo, tan sólo como algo posible, algo que podría ser pero que de momento no es.

    Acordaos de aquel sabio que nos dijo: Todas las cosas son”. Con aquella simple frase, elevó a las “cosas” a la categoría de ser. Claro que las cosas a las que se refería estaban allí y podíamos contemplarlas. Por el contrario, la “materia oscura” nadie la vio nunca, es algo imaginario y supuesto que, al parecer, nos señalan algunos indicios observados, por lo demás, nada podemos concretar de ella.

    Nuestro Universo es tan complejo que, seguramente, todo lo que hemos podido saber de él, es sólo una pequeñísima parte de lo que es. Quizá el inmenso trabajo y esfuerzo, el ingenio de muchos, la intuición de algunos, la genialidad de unos pocos, el avance, costoso avance en el campo de las matemáticas, todo ello unido como un todo, nos ha traído hasta aquí, un momento en el que, se podría decir sin temor a equivocarnos que estamos en la línea de partida para comenzar el camino hacia más grandes logros. Creerse más que eso, sería engañarnos a nosotros mismos, dado que, la cruda realidad es que sabemos menos de lo que creemos y decimos que sabemos.

    Tenemos muchos problemas pero, el problema de es explicar la existencia de la galaxias ha resultado ser uno de los más espinosos de la cosmología. Con todo derecho no deberían estar ahí y, sin embargo, ahí están. Es difícil comunicarl el abismo de frustración que este simple hecho produce entre los científicos. Una y otra vez han surgido nuevas revelaciones y ha parecido que el problema estaba resuelto. Cada vez la solución se debilitaba, aparecían nuevas dificultades que nos transportaban al punto de partida.

    Cada pocos años, la American Physical Society, la Asociación Profesional de físicos, tienen una sesión en una de sus reuniones en la que los Astrofísicos hablan de los más nuevos métodos de afrontar el problema de las galaxias. Si te molestar en asistir a varias de esas reuniones, dos son las sensaciones contradictorias que te embargan: Por una parte sientes un gran respeto por la ingenuidad de algunas propuestas que son hechas “de corazón” y, desde luego, la otra sensación es la de un profundo excepticismo hacia las ideas que proponían, al escuchar alguna explicación de cómo las turbulencias de los agujeros negros, las explosiones durante la formación de galaxias, los neutrinos pesados y la materia oscura fría resolvía todos aquellos problemas.

    Lo cierto es que, a pesar de lo que se pueda leer en la prensa en comunicados oficiales y en artículos como el que hoy comentamos, todavía no tenemos ese “bálsamo milagroso” que nos permita responder a una pregunta simple: ¿Por qué está el cielo lleno de galaxias? ¿Es que desde el comienzo del universo ya estaba aquí la “materia oscura” par sujetar la materia que tendría que conformarlas?

    Las Galaxias no pueden haberse formado antes que los átomos. No es un asunto trivial. Durante muchisimos años se estuvo tratando de entender este proceso, comezando con ideas magicas, hasta que a principios del siglo 19 se empezo a a comprender como funcionan las estrellas y el Universo.

    Las galaxias no tuvieron tiempo de formarse. La Gravedad es la gran fuerza desestabilizadora del Universo, Nunca lo abandona del todo; siempre está actuando tratando de unir trazos de materia, En cierto sentido, la historia entera del Universo se puede pensar como un último y futil intento de superar la Gravedad.

    Sería asombroso, dada la naturaleza universal de la fuerza gravitatoria, que no hubiera desempeñado un papel importante en la formación de las galaxias. Escribir sobre este apartado nos llevaría a tener que explicar muchas implicaciones que están presentes en la dinámica del universo en relación a la materia. De todas las maneras que la queramos mirar, la sensación que percibimnos es la de que, en aquellos primeros momentos, podía existir “algo” (no sabemos qué) que generaba también, como la materia bariónica normal, fuerza gravitatoria.

    La turbulencia tampoco nos vale. El Impulso a través de la turbulencia es una idea simple, cuyas primeras versiones fueron aireadas alrededor de 1950. El postulado es: cualquier proceso tan violento y caótico como las primeras etapas del Big Bang no será como un río profundo y plácido, sino como una corriente de montaña, llena de espuma y turbulencias. En este flujo caótico podemos esperar encontrar remolinos y vórtices de gas. Lo cierto es que, en este maremagnun, era de todo punto imposible que las galaxias se pudieran formar.

    Las Galaxias no han tenido tiempo para formar cúmulos. Quizá estamos encontrando dificultades porque consideramos el problema de las galaxias desde un punto de vista muy estrecho. Quizá lo que deberíamos hacer es ver las cosas en una escala más grande y esperar que si entendemos como se forman los cúmulos de galaxias, la génesis de las galaxias individuales, se resolverá por sí misma. La idea nos conduce naturalmente a la cuestión de cómo se pueden haber formado concentraciones muy grandes de masa al comienzo de la vida del universo. Una de las ideas más sencillas sobre como puede haber sido el universo cuando los átomos se estaban formando es que no importa lo que estuviese pasando, la temperatura era la misma en todas partes. Este se llama modelo isotérmico.

    Si la radiación marcha junto con la materia y la materia con las galaxias, la radiación de microondas cósmicas sería contradictoria. Si la radiación no se hubiera dispersado uniformemente, con independencia de la materia del universo, ¿dónde hubiera estado?

    El resultado final es este: lo que el proceso de formación de galaxcias requiere del entorno de microondas y lo que observamos de su uniformidad son cosas diametralmente opuestas. Lo primero requiere radiación para ser reunida con la materia; así, si la materia estuviera agrupada cuando los átomos se formaron, habría trazas de esa agrupación en el fondo cósmico de microondas de hoy.

    Por otra parte, la uniformidad observada en el entorno de microondas implica que la radiación nunca podría haber estado tan agrupada; si lo hubiera estado, hoy no sería uniforme. Cuando se hacen detallados cálculos núméricos, los astrofísicos encuentran que es imposible conciliar estas dos exigencias en conflicto. La radiación de microondas no puede ser uniforme y no uniforme al mismo tiempo.

    Todos los razonamientos anteriores nos llevan a pensar y demuestran muy claramente que, no podemos dar por supuesto un universo lleno de galaxias y, si de hecho lo está, debemos buscar la causa real que lo hizo posible. Explicar ese universo ha sido mucho más difícil de lo que muchos llegaron a pensar, no tenemos una explicación, ni las razones de peso que justifiquen la presencia de las galaxias.

    ¿Qué había y estaba presente en el comienzo del Universo, que nosotros desconocemos pero que, hizo posible que las galaxias se pudieran formar?

    Yo no lo se.

    • Fandila

      Querido Emilio, nunca entendí lo del Big Bang. En más de una ocasión hemos expuesto nuestros comentarios sobre el tal “inicio”.
      La película, en el buen sentido, de como ocurrieron las cosas no deja de ser supuesta.
      El fondo de microondas puede que tenga un fundamento más generalizado y menos localizado en los “orígenes”.
      ¿Por qué las galaxias tan tempranas? Por que el universo es más viejo de lo que pensamos, y su estructura ha de tener una causa menos tumultuosa. Los puntos de Big Bang serían multiples o mucho más que multiples. La producción de elementos sería aún más antigua. Creo que sería necesaria una revisión profunda de tantos supuestos “atropellados”.
      La gravedad no pudo nacer en un momento determinado pues inherente a la multitud material de que se trate.
      ¿Y la luz? ¿Y el tiempo?

      • Fandila

        Otra cosa que no se entiende es, por qué cuando “miramos al cielo” las inmensas distancias han de corresponderse con eventos ya pasados. Según hacia la dirección a la “que miremos” con respecto al supuesto centro origen de nuestro universo podríamos ver no el pasado sino el futuro.
        Es decir nuestro presente puede ir con retraso ante la sucesión de presentes que nos anteceden. Acontecimientos que nos llevan la delantera.
        ¿Es eso posible en términos luz?
        El cono de luz desde nuestro presente presentará dos sentidos: hacia el futuro o eventos que nos anteceden, o hacia el pasado o eventos que ya fueron. No es nuestra luz la que va hacia el evento y vuelve sino que la luz propia del evento viene hacia nosotros.
        De esa manera nuestro presente es inobservable en su tiepo estricto, pues la luz no es instantanea.
        ¿Lo que vemos a un mismo radio de nosotros pero en cualquier dirección es equivalente con respecto a la distribución de galaxías, cúmulos y supercúmulos?
        ¿No hay unas direcciones determinadas en que las aglomeraciones sean mínimas o no existentes?
        Si la homogeneidad espacialmente no existe, ¿nos es dado consensuar cuales sean las direcciones para la observación de pasado y de futuro (Tiempo precedente?? ¿Cuantas transformaciones, desplazamientos y giros habrán ocurrido para antecedente y precedente, y cómo identificar por tanto la ubicación espacial de las formas alcanzadas para pasado, presente y antecedente o futuro? Creo que no se trata de algo banal.

  8. “Aproximadamente dos tercios de estos objetos nunca se había detectado con anterioridad debido al polvo que bloquea su luz visible.”

    http://www.cienciakanija.com/2012/08/30/wise-descubre-millones-de-agujeros-negros/

    ¿podrían finalmente los MACHOs ser los padres de la materia oscura, y no los elusivos WIMPS?

    • Fandila

      La materia ocura no puede ser única ni de componentes uniformes. Sus dimensionados y caracteristicas, dentro de lo oscuro, serán variables, casi tanto como cualquier materia, en mi opinión. Hablar de WIMPS y de MACHOS en el sentido de su oscuridad no es ventajoso para unos o para los otros. Decir que la materia oscura sea hija de los MACHOS, por fragmentación habría de ser, no quita que dichos fragmentos fuesen los WIMPS. Mejor se diría que ambas formas pudieran coexistir y que sus respectivas “funciones oscuras” difieran en razón de sus magnitudes, y vaya usted a saber cual sería la específica de ´cada uno.
      También pudiera ser al contrario, que los WIMPS se “aglomeraran” en MACHOS

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