Titán, la luna más grande de Saturno, más helada de lo que se pensaba

Artículo publicado por Louis Bergeron el 3 de diciembre de 2012 en la Universidad de Stanford

Un nuevo estudio basado en datos topográficos y gravimétricos de Titán, la luna más grande de Saturno, apuntan que la corteza exterior de hielo presenta el doble de grosor de lo que se pensaba hasta el momento.

La comunidad científica siempre ha especulado con la existencia de un gran océano de agua líquida bajo la corteza. El nuevo estudio propone que el calor interno generado que preserva al océano de la congelación tiene que ver en gran medida, y más de lo que se pensaba, con las interacciones que Titán establece con Saturno y con el resto de sus lunas.

First Image of Saturn and Titan

Primera imagen de Saturno y Titán Crédito: NASA


Howard Zebker, profesor de geofísica e ingeniería electrónica en la Universidad de Stanford, presentó los resultados en el encuentro anual de la Unión Geofísica Americana (American Geophysical Union) (AGU) en San Francisco, el martes 4 de diciembre a la 13:40 h en la sala 2005 del Moscone Center West.

Zebker es parte del equipo dedicado a interpretar los datos de radar recibidos de Titán obtenidos por la sonda Cassini de la NASA, la cual ha estado orbitando Saturno desde 2004. Para su nuevo análisis, Zebker ha estudiado la topografía de Titán combinando unas mejoradas mediciones de radar de la superficie de la luna, con unas novedosas mediciones gravimétricas.

Titán ha despertado desde siempre la curiosidad de la comunidad científica por sus similitudes con la Tierra. Al igual que ella, Titán parece disponer de una estructura a modo de capas, muy parecidas, a groso modo, a las capas concéntricas de una cebolla, aunque muy lejos de ser comestibles.

“Probablemente Titán posee un núcleo mixto formado por roca y hielo”, afirma Zebker. El núcleo está recubierto por el océano y una capa de hielo.

Se cree que la roca del núcleo contiene elementos radiactivos provenientes de la formación del Sistema Solar. Al igual que en el núcleo terrestre, cuando los elementos se desintegran generan calor. En Titán, ese calor es fundamental para evitar que su océano se congele.

Al orbitar Saturno, Titán presenta un giro más lento en su eje, uno por cada vuelta que da alrededor de Saturno. A pesar de ello, ese giro es suficiente para que los instrumentos gravimétricos instalados en la sonda Cassini puedan medir la resistencia que presenta Titán a alterar su giro (también llamado momento de inercia).

“El momento de inercia depende fundamentalmente del grosor de las capas del material que compone Titán”, indica Zebker. De este modo, él y sus estudiantes de grado pudieron utilizar esos datos para calcular la estructura interna de la luna.

“La representación que obtenemos de Titán posee un núcleo de roca y hielo, con un radio ligeramente superior a los 2000 kilómetros, un océano en algún lugar, de entre 225 y 300 kilómetros de espesor y una capa de hielo de 200 kilómetros de espesor” afirma Zebker.

Modelos anteriores de la estructura de Titán estimaban un grosor de unos 100 kilómetros para la capa de hielo. Por lo que si hay más hielo, quiere decir que se genera menos calor desde el núcleo de lo que se pensaba. Una explicación para la menor generación de calor interno es que en el núcleo podría haber menos cantidad de roca y más hielo del que los modelos anteriores predecían.

Dicho así parece sencillo, pero hay algo más. Titán no es una esfera exacta. Su perfil está deformado por el tirón gravitatorio de Saturno, haciendo que la luna sea más bien oblonga, más alargada alrededor de su ecuador y más achatada en los polos.

A partir de las mediciones del campo gravitatorio observado en Titán, uno puede calcular cómo debería ser la forma de Titán. Sin embargo, los nuevos datos indican que Titán está mucho más deformado de lo que supondría la aplicación de un modelo gravitacional estándar.

La interpretación de esta discrepancia es que la estructura interna de Titán no es tan sencilla.

Para que se pueda ejercer sobre Titán el tirón gravitacional observado, la densidad media desde cualquier punto al azar hasta el centro del núcleo tiene que ser la misma, confirma Zebker.

Pero ese no es el caso, al estar Titán, de alguna manera, achatado. Para que los datos cuadren, la densidad del material por debajo de los polos debería ser ligeramente superior de lo que es por debajo del ecuador.

Al ser el agua más densa que el hielo, el equipo de Zebker argumenta que la capa de hielo debe ser más estrecha en los polos que en la zona central y la capa de agua, por tanto, más gruesa.

Los miembros del equipo calcularon que el grosor de la capa de hielo es aproximadamente 3000 metros inferior a la media en los polos y 3000 metros superior a la media en el ecuador. Por otra parte, la combinación de gravedad y topografía sugiere además que el grosor medio de la capa de hielo es de alrededor de 200 km.

Para que la capa de hielo pueda diferir en grosor a lo largo de la superficie de Titán, la distribución de calor en el interior de la luna debe también variar. Pero esta variación no parece que provenga del núcleo de la luna (el calor generado desde allí debe ser prácticamente uniforme en todas direcciones).

Zebker afirma que la variación en el grosor del hielo podría ser la consecuencia de la variación en la forma de la órbita de Titán alrededor de Saturno, que no es exactamente circular.

“La variación en la forma de la órbita junto con la ligera forma achatada de Titán, apuntan a que hay algún tipo de curvatura en el interior de la luna mientras está orbitando Saturno”, afirma Zebker. El resto de lunas también ejercen una fuerza de marea sobre Titán mientras se desplazan por sus órbitas, pero la fuerza de marea principal tiene su origen en Saturno.

“Mientras Titán orbita las fuerzas de marea se desplazan ligeramente y si mueves cualquier cosa generas algo de calor”.

Por ejemplo, si coges una fina tira de metal y la flexionas, comenzará a debilitarse y finalmente la puedes romper. Esta debilidad es el resultado del calor producido mientras flexionas el metal.

Las interacciones de las fuerzas de marea suelen concentrarse más en los polos que en el ecuador, lo que quiere decir que se genera algo más de calor en los polos, que a su vez va derritiendo algo de hielo del fondo de la capa de hielo, provocando su adelgazamiento en esa zona en comparación con otras partes del planeta, afirma Zebker.

La misión Cassini ha recibido recientemente nueva financiación para continuar operando hasta el 2017, lo que se traduce en otros cinco años más de datos recogidos, que pueden contribuir a perfilar con más detalle el modelo de Titán propuesto por Zebker.


Autor: Louis Bergeron
Fecha Original: 3 de diciembre de 2012
Enlace Original

Comparte:
  • Print
  • Digg
  • StumbleUpon
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • Google Bookmarks
  • Bitacoras.com
  • Identi.ca
  • LinkedIn
  • Meneame
  • Netvibes
  • Orkut
  • PDF
  • Reddit
  • Tumblr
  • Wikio
This page is wiki editable click here to edit this page.

Like This Post? Share It

Comments (31)

  1. reneco

    No se si es correcto, pero la palabra luna la tengo asociada al único satélite natural de nuestro planeta, pero aquí se utiliza como un satélite cualquiera

    • Dr. Doolittle

      Lo de correcto o no, siempre es complicado de establecer xD.

      Originalmente, Luna es una palabra latina que significaba exactamente sólo eso, el satélite de la Tierra, pero ni siquiera era percibida como tal cosa porque ese concepto, a pesar de que los griegos llegaron a avanzarlo, no era general (se impuso como creencia común el geocentrismo, por tanto no tenía sentido que hubiese otras cosas girando en torno a otros planetas). Cuando quedó claro que otros planetas tenían satélites, por analogía se les llamó lunas, esto en todas las lenguas (en inglés pasa igual con moon). Se supone que cuando nos referimos a “nuestra” Luna, como es un nombre propio, la pondremos con mayúscula, la Luna, y cuando hablamos de un satélite genérico decimos las lunas de Marte. Fíjate que con el Sol pasa igual, el Sol (mayúscula) es el nuestro, un sol es un sol cualquiera (incluyendo el término astronómico actual, idéntico en inglés -porque está tomado del latín- de “sol” para designar el período de tiempo en la superficie de un planeta -o luna- que transcurre entre dos cénits del Sol en el cielo, o sea, un día local xD).

      En el propio inglés a veces usan Luna (la palabra latina) para evitar la confusión con Moon / moon. Es posible que llegue a desplazar a Moon por completo, no lo creo pero en la historia de las lenguas pasan estas cosas continuamente.

      Otro problema es que las reglas para escribir mayúsculas en nombres propios en castellano son excesivamente arbitrarias.

      El alemán despachó el problema de raíz, en alemán todos los sustantivos comienzan por mayúscula inicial, y fin del asunto. En castellano el criterio es realmente caprichoso, arbitrario y muy inconsistente. Por ejemplo, y tomando ejemplos del inglés, en esta lengua los gentilicios de las lenguas (y personas) se escriben con mayúsculas, porque son nombres propios, el *Castellano (lengua) es único, no hay más “castellanos”, y ellos lo escriben así (Spanish, no spanish), en cambio un castellano sería obviamente el señor de un castillo. El mes de *Enero es único (January), o las estaciones del año, o los días de la semana, sin embargo la norma RAE establece que todo esto debe ir en minúsculas, porque sí sin más. Por esa regla de tres podríamos hacer de antialemanes y poner todo con minúscula (que es más cómodo, la verdad, sobre todo en un teclado xD), porque *josé alfredo o *maría altagracia a pesar de ser nombres propios, son de un corriente de cagarse.

      Lo cierto es que el término unívoco, no ambiguo, y científico, es “satélite”. Llamarles lunas es bastante literario, y puede aportar para algún lector la familiaridad de la palabra Luna (decir que Marte tiene dos satélites es una cosa, decir que desde su superficie verías dos lunas tiene una carga mayor). Lo mismo para “sol” y “estrella”. Creo que para un texto estrictamente científico debería huirse de “lunas” y “soles”, ¿pero en uno de divulgación? Desde luego todo lo que traiga confusión no es recomendable.

      • J.A. Llorente Lomikovsky

        Agradeciendo la extensa y completa explicación de Dr. Doolittle, añadir que hay que tener en cuenta que tanto en inglés como en castellano disponemos de ambos términos, luna (moon) y satélite (satellite). La RAE contempla como acepción de luna la siguiente: “satélite natural de un planeta”. Si bien podría llevar a confusión, es una acepción ampliamente utilizada en el argot astronómico y correcta desde el punto de vista lingüístico.

        Por otra parte, el artículo original, que no se puede considerar extrictamente divulgativo sino más bien científico, al proceder la nota de prensa de la propia Universidad de Stanford, utiliza en el texto el término moon y no satellite. Este es el motivo de que en este artículo aparezca el término “luna”y no “satélite”, intentando siempre ser fiel en lo posible a la publicación original.

        Satellite

      • epicureo

        En español el criterio de las mayúsculas no es arbitrario. Se ponen con mayúsculas los nombres propios y nada más.

        No se puede poner un gentilicio con mayúscula porque no es un nombre propio, es nombre común a todos los que proceden de un sitio. Tampoco los nombres de los meses y las estaciones son propios; hay infinitos de cada clase, tantos como años. Y es muy fácil distinguir entre una luna y la Luna, tanto como lo es distinguir entre una india y la India.

        • Dr. Chomsky

          Me temo que eso es una interpretación ad hoc y a posteriori xD (sobre la norma una vez elaborada). Las estaciones del año son únicas, como los meses (porque son únicos en cada año, no existe confusión), es el mismo tipo de argumento que se le puede aplicar a “Manuel”, porque Manueles hay literalmente millones, es más, en este caso no hay forma de discernir por el contexto a quien no lo conoce (a diferencia de conceptos más generales). Incluso dando por bueno tu argumento, deberían entonces ir con minúscula los “eneros” genéricos pero con mayúscula un “Enero” concreto. ES un nombre propio, ” El que se aplica a seres animados o inanimados para designarlos y diferenciarlos de otros de su misma especie”, “enero” es un mes, y no define otra cosa más que un mes (dentro de una secuencia, porque sólo la duración y su ubicación en el calendario marcan la diferencia), por tanto es un nombre propio, siendo “mes” el nombre común de la categoría definida.

          Veo además que no conces bien la norma (o la desconoces en absoluto).

          En castellano llevan mayúscula (arbitraria igualmente) ciertos nombres colectivos: el Clero, el Reino, usualmente los que representaban poderes fácticos en el momento de la norma (siglo XVIII más o menos), no está claro si la Judicatura debe llevar mayúscula o no, pero evidentemente los bomberos no llevan mayúscula (por favor, qué ordinariez xD). La Policía, a veces sí, a veces no.

          También deben escribirse con mayúscula los cargos de “dignidad, importancia” o “cargo público” (sea democrático o autocrático xD), como Alcalde, Presidente, Autoridad, Director, cargos que por cierto hay a millones igualmente y a punta de pala, y serán con mayúscula incluso en genérico.

          También van con mayúscula los nombres de obras concretas, pero si el título es “muy largo” (sic) entonces no, la diferencia queda al albur de la interpretación: debe escribirse La Galatea, pero puede escribirse Manual de Ortografía Castellana o Manual de ortografía castellana.

          El criterio clásico era comenzar cada estrofa de un verso con mayúscula, ahora se puede hacer lo que se quiera, pero la preferencia universal es seguir el criterio de la prosa.

          No puedo citarte las normas porque como son de la RAE, están sujetas a derechos de autor (tal cual xD), y no tienen libre disposición, y el derecho de cita no abarca a la totalidad del escrito acogido.

          • JD

            En primer lugar, si hay una norma (o varias) que regulan el uso de la mayúscula o minúscula para cada caso, entonces no puede hablarse de que haya arbitrariedad en su uso. En todo caso, en el idioma español puede que estas normas sean más complejas que las de otros idiomas, como quizá el alemán.
            Una de las reglas es que los títulos de los libros se escriben solo con mayúscula inicial (salvo que haya palabras en el título que deban ir con mayúscula). Por tanto en su ejemplo, lo correcto sería escribir “Manual de la otrografía castellana”. Lógicamente, a Ud. se le antoja arbitrario porque desconoce la norma específica.
            Lo mismo sucede con otro de sus ejemplos: “el Clero, el Reino”. No hay arbitrariedad, la norma establece que van en mayúscula cuando hacen referencia a la entidad o colectividad institucional. Los cargos la norma establece que vayan en minúscula, pero menciona casos particulares en que pueden escribir con mayúscula.
            Respecto a su forma de entender el concepto de nombre propio, simplemente le digo que es equivocada. Por eso llega al absurdo de considerar como nombre propio a la palabra que se utiliza para designar un día, un mes o una estación. La norma establece que solo podrá ir en mayúscula cuando forma parte de fechas históricas, festividades o nombres propios (Jueves Santo, Primavera de Praga, etc).
            En conclusión, hay una normativa que regula el uso de mayúsculas y minúsculas en español para todos los casos. La arbitrariedad que se observa en el uso se debe la mayor de las veces a simple desconocimiento, o, en algunos pocos casos, a una actitud de rebeldía hacia la normativa estabecida por la RAE.

            • Dr. Chomsky

              Precisando inexactitudes propias del troll que las dice (que tergiversa adrede): yo no hablo de más norma que la única que se considera tal, la de la RAE. Que yo sepa, no existen otras normas reconocidas. Dicho sea de paso, no tiene ningún rango legal, al menos en el Estado español (ignoro si en algún otro estado de lengua oficial castellana),

              Del resto de su escrito deduzco claramente que o no entiende o no quiere entender lo que digo (más bien creo que lo segundo). Como no sé qué dice, o qué quiere decir, porque yo no he dicho (ahí escrito está) lo que me atribuye, no puedo puntualizar nada de lo que dice excepto lo de los nombres propios: lo siento, la definición oficial de la RAE (en su DRAE) no puede ser más arbitraria: «El que, sin tener rasgos semánticos inherentes, se aplica a seres animados o inanimados para designarlos» (sic). Por tanto, son nombres propios los que ellos a golpe de decreto así lo deciden, y no creo que pueda tergiversar esto.

              Todas las normas son obviamente arbitrarias hasta cierto punto y tienen intencionalidad en todos los casos, ninguna es neutra ni óptima (lejos de ello). Lo que pasa es que algunas son demasié de arbitrarias y la intencionalidad es muy poco recomendable.

              • JD

                Está por verse quién es el “troll” aquí. Ignoro a qué se debe su exabrupto. Acaso no sepa tolerar una discrepancia. Simplemente me limité a aclararle algunos de los casos en los que Ud. mismo manifestó que el uso de mayúsculas o minúsculas le parecían arbitrarios (ver respuesta que le da a Epicúreo a propósito de su afirmación de que en nuestro idioma el uso de las mayúsculas no es arbitrario). Si ahora resulta que ya lo sabía, o que no fue eso lo que quiso decir, tanto mejor.
                Por su comentario final pareciera que ha comprendido finalmente que no hay arbitrariedad en los casos puntuales que antes mencionara como arbitrarios, sino que ahora, indica, lo arbitrario le parecen las normas que determinan aquellos casos. Es un avance. Si sigue interiorizándose un poco más, puede que comience a encontrar razones para las distintas normas y ya no las encuentre simplemente arbitrarias.
                No es la arbitrariedad lo que define a una normativa, aun cuando ciertamente pueda haber algún grado de arbitrariedad a la hora de reglar algo (ya se trate de la normativa de escritura de un idioma, de las reglas de un deporte, de las leyes para la convivencia social). Pero las normas buscan objetivar. Se fundan en razones que en todo caso se podrá no compartir, pero para eso antes hay que conocerlas.
                Respecto de lo que Ud. indica acerca del nombre propio, es cierto que la definición dada en el DRAE resulta tal vez incompleta. Pero la RAE no se expresa tan solo con su diccionario. Le recomiendo, para zanjar sus dudas, que acuda a la Ortografía de la lengua española y a la Nueva gramática de la lengua.

                • Dr. Chomsky taking dumps over and over trolls

                  Si no entiende lo que pongo, y no se molesta en preguntar, yo más no puedo hacer. La norma es arbitraria a más no poder, de todas las lenguas romances, es la más arbitraria de todas (verifíquelo), y a mayores, la reforma de la RAE del XVIII-XIX, de cariz eminentemente político, se cepilló toda la ortografía histórica que el castellano construyó durante la friolera de 600 años, incluyendo la ç (que hasta se llama cédille en francés), letra alegremente tirada por el retrete ellos sabrán por qué (para introducir una confusión gratuita c/z). Obviamente, todas las normas tienen carácter político (excepto las lenguas que no las tienen, por ejemplo esa tan poco importante como el inglés, que hasta carece de organismo “regulador”), pero entre la zafiedad y el golpismo y la honestidad académica me da que existe algo así como un abismo.

                  Yo pensaba que estaba claro, pero a ver si con este lenguaje más directo. Y puesto que ya está todo claro, feliz año :D

                • Dr. Chomsky taking dumps over and over trolls

                  Si no entiende lo que pongo, y no se molesta en preguntar, yo más no puedo hacer. La norma es arbitraria a más no poder, de todas las lenguas romances, es la más arbitraria de todas (verifíquelo), y a mayores, la reforma de la RAE del XVIII-XIX, de cariz eminentemente político, se cepilló toda la ortografía histórica que el castellano construyó durante la friolera de 600 años, incluyendo la ç (que hasta se llama cédille en francés), letra alegremente tirada por el retrete ellos sabrán por qué (que lo saben, no lo van a saber, para introducir una confusión gratuita c/z). Obviamente, todas las normas tienen carácter político (excepto las lenguas que no las tienen, por ejemplo esa tan poco importante como el inglés, que hasta carece de organismo “regulador”), pero entre la zafiedad y el golpismo y la honestidad académica me da que existe algo así como un abismo.

                  Yo pensaba que estaba claro, pero a ver si con este lenguaje más directo. Y puesto que ya está todo claro, feliz año :D

          • Foucault

            Debo decir que esa definición de nombre propio no me convence a mí tampoco. ¿Con ese criterio sería nombre propio todo lo que nombro en concreto? Por ejemplo al hablar de los zapatos que tengo puestos, ¿por tratarse de estos zapatos que tengo puestos en concreto la palabra zapato aquí sería un nombre propio? Distinto si a mis zapatos les pongo un nombre como por ejemplo Palo y Polo.
            En lo que decía epicureo la luna de Saturno va con minúscula porque la palabra luna está usada como nombre común, en cambio al hablar de nuestro satélite la palabra luna pasa a ser nombre propio. Es decir, nuestro satélite se llama Luna. En cambio la luna de Saturno se llama Titán (ese es su nombre propio). Para mí está muy claro. El mes de enero es siempre un nombre común, y no deja de ser un nombre común porque se designe a un mes en particular. Creo que tú estás confundiendo la idea de nombre propio con la individualización de un determinado ente dentro del un conjunto de su clase. Esto último puede hacerse sin necesidad de recurrir a un nombre propio.
            En general concuerdo con las observaciones hechas por JD, aunque puede ser cierto que haya tenido un tono tal vez un poco soberbio, pero no me parece que haya querido ser ofensivo.

            • Dr. Eco

              No tenemos sitio para meternos en discusiones de semiología. Un zapato no es un mes. Las categorizaciones de nombres no son elásticas, no se estiran y encogen. Desde luego, si los zapatos fuesen “sagrados”, Las Santas Sandalias de Jesucristo, no es que fueran a ir en mayúsculas, es que con esta norma VAN en mayúsculas (como las Santas Bragas de Mary Doughnut). Claramente un nombre propio es algo que subraya una individualidad destacable dentro de la categoría general, si tú estimas que tus zapatos caen dentro de ella (algo objetable, porque la referencia yo/resto del mundo no es universal, sino sólo tuya), pues presenta tu CV a la RAE, que hoy le va llorando a Pedro Jeta porque no ha hecho gracia su coñita de cargarse el acento de “sólo”, “solo solo voy al cine”.

              Más inútiles no pueden ser. Eso sí, el españolismo les sale por el culo a 2 viyones de terámetros cúbicos por milisegundo. Es sorpredente que el general Joder, digo Goded, y Millán Ashtray no hayan sido académicos de número, con esas frases tan brillantes que han dejado para la literatura en lengua castellana (española, según ellos, española en el sentido de España, claro, o sea excluyente, no en el sentido neutral del término).

  2. Titán nos puede dar muchas sorpresas.

    Aprovecho para felicitar a toda esta gran familia…

    ¡Felicidades amigos!

  3. Kimiká

    Aprovecho el estupendo artículos y los sabrosos comentarios lingüísticos para desearos a todos lo mejor, especialmente al amigo Emilio. ¡Felicidades, a pesar de la crisis!!!

  4. reneco

    El lenguaje da para mucho, ahora entiendo la definición de lenguaje de Humberto Maturana como coordinación de coordinaciones conductuales consensuales en las cuales los símbolos pasan a segundo plano ¡Felicidades amigos!

    • Dr. Chomsky

      Nos gusta pensar a los humanos que nuestro lenguaje es “mejor”, o al menos, capaz de transmitir más información y de forma más precisa que otros sistemas de comunicación animal -que sepamos, y salvo los cetáceos sobre los cuales pondremos la duda razonable de que tal vez tengan un sistema diferente también, ningún animal “habla” como nosotros. Sin embargo, cabe preguntarse como siempre si es “mejor”: para los efectos de comunicación animal, sus sistemas son *mejores* que los nuestros: se avisan del peligro mutuamente con mucha más precisión y concisión, más rapidez incluso (aunque esto puede ser debido a lo alterada que está nuestra función de relación con la naturaleza), por no enrollarme, cualquiera que tenga un perro sabe perfectamente que puede detectar y registrar nuestros estados de ánimo de una manera que a nosotros, las personas, no pocas veces no se nos pasa por alto.

      Por otro lado, está claro que el lenguaje humano no es apto para una comunicación formal exenta de errores. El lenguaje matemático tiene poco que ver, en realidad, y fue construido precisamente para evitar las limitaciones del lenguaje verbal. Esto no es gratuito: el lenguaje verbal tiene que ser deliberadamente ambiguo hasta cierto punto, tiene que contener demasiadas referencias (y autorreferencias) a conceptos a priori que parecen innecesarios o cuando poco irrelevantes para el mensaje. En realidad empieza a verse claro que quizá, por encima de la función comunicativa (que la tiene, pero que yo sospecho que no es la *principal*), tiene muchas más funciones asociadas a lo que somos y nuestra etología, entre ellas, una función identitaria (no sólo de grupo, sino individual, es decir, deberíamos profundizar más en cómo piensan los sordos de nacimiento, dado que ellos no pueden modelizar en su mente el lenguaje verbal “acústico”), de la que debe formar parte la percepción de las voces -nuestra y ajena-, y sobre todo, la peculiar forma de hablar de cada individuo, precisamente lo que llamamos “estilo”. Cuántas veces no recordamos a alguien por escuchar una forma de hablar parecida, incluso en un idioma diferente.

      ¡Felicidades y cuidado con los excesos nutricionales! xD

      • reneco

        Eso es lo interesante de la definición de lenguaje, cuando se da una coordinación sobre las coordinaciones no importa lo que la causo, pueden haber sido palabras, letras, mirada un silencio o un gesto, entonces se genera el lenguaje, al contrario puede haber una larga discusión pero si no hay un consenso o no se coordina una idea o una conducta entonces no hay lenguaje, esto no quiere decir que se piense de la misma manera

      • JD

        Otra vez Ud., Dr. Chomsky, diciendo cosas que harían reír al verdadero Chomsky. Un verdadero entrevero de conceptos.

        • Dr. Chomsky

          Pues salvo que Chomsky se ría de sus propios escritos…

        • Dr. Chomsky

          Por cierto, aprovecho para sugerirle que se informe, que viene muy a cuento, sobre la “paradoja de Chomsky”, sobre la cual sin duda no tiene la más puta idea.

          • JD

            Otra vez lo noto alterado. ¿Qué le sucede?
            Si lo deja contento, es cierto que no sé a qué se refiere con la “paradoja de Chomsky”. Se me ocurre más de una paradoja que podría surgir de su teoría lingüística, otras muchas a propósito de sus opiniones sobre política-económica e incluso alguna que otra que tiene que ver con la propia froma de ser de Chomsky. La vida, el pensamiento y el lenguaje humanos están llenos de paradojas.

            • Dr. Chomsky taking dumps over and over trolls

              Pues nota mal. Si tiene ganas de fiesta, búsquela en otro sitio :D

              • JD

                Entiendo. He de interpetar entonces que Ud. se expresa con improperios normalmente y no necesariamente por estar con el ánimo alterado. Pero eso es algo que en mi opinión debería corregir, sobre todo para expresarse en un lugar como este.
                Como sea, el artículo versa sobre un tema muy diferente al de esta discusión, con lo cual no veo sentido en persistir en ella. Simplemente quería dejar en claro ciertas afirmaciones equivocadas suyas. Ahora hace otras más que muestran un encono ridículo hacia la RAE cual si se tratara de un demonio que conspira contra los hispanohablantes. En fin, a la cama con el ganso.

                • Dr. Chomsky

                  Bueno, intento distender y tengo un sentido del humor peculiar (esta observación es universal, así que obviamente no voy a tener la razón yo sólo y el resto estar equivocado, porque a fin de cuentas hablamos de relacionarse), si usted lo ve como improperios le agradezco la información y obviamente eso debe ser corregido. Y naturalmente, si le he molestado en algún momento no ha sido deliberado, y le ruego me disculpe, sólo intento replicar de alguna manera que me aproxime al interlocutor (parece obvio que tampoco ha sido logrado).

                  Sí, creo que ha quedado perfectamente clara la postura de cada uno, no creo que la mía sea exactamente como la describe, más precisamente creo que la RAE es una institución tomada por ineptos, totalmente caciquizada (le invito a que repase la lista de miembros, algunos con tantos “méritos” que dan vergüenza ajena), y así lo fue desde su fundación, con la excepción de breves y raros períodos, y que el trabajo que realiza, para el generoso presupuesto que disfruta, es muy cuestionable, por el bajísimo rendimiento y las cargas ideológicas que sigue sin quitarse de encima. Hablo naturalmente de la RAE española, no puedo opinar por desconocimiento de sus correspondientes latinoamericanas (que por cierto, suelen echar pestes de la española), sobre el respecto le diré que ya podríamos darnos con un canto en los dientes si la RAE española fuese la mitad de la mitad de competente que la Academia Argentina de Letras, por decir una que conozco superficialmente, que también tiene mucho que rascar, dicho sea de paso, pero ya se sabe que las comparaciones son odiosas y no sólo en un sentido.

                  • Mirlo

                    Muy bien te expresas. Nuestra querida RAE, y digo querida porque es la que tenemos, mejoraría muchas cosas si aportaras tu criterio (en lo referente a la RAE, no a sus miembros).

                    • Dr. Chomsky

                      El inglés no tiene ningún organismo regulador, ni lo ha tenido nunca, ni puta falta que le hace, como no lo tuvo el castellano -ni ninguna lengua- nunca hasta que parieron la susodicha. Cosas de los ramalazos fascistoides de la Ilustración.

                      Por cierto, cuando la independencia de Chile, y visto el cachondeo de la RAE peninsular (que se estaba cargando la ortografía de siglos, por cuestiones puramente políticas), allá se sacaron otra ortografía más acorde con la fonética de la zona (nunca he podido verla), pero recularon a principios del siglo XX.

                  • JD

                    La verdad es que la escritura acompaña, con mayor o menor rezago, la evolución del habla. Ud. quiere explicarse estas variaciones con razones políticas o ideológicas; hoy día abundan teorías de complots de este tipo que atraen a no pocos fanáticos.
                    Me pregunto si no será Ud. catalán, tal vez a eso podría deberse esta animosidad que muestra por la RAE y sus miembros. Tengo entendido que sobreviven entre ustedes rencores de larga data. Circunstancia esta que no voy a entrar a juzgar, puesto que me es ajena. Pero si este fuera el caso, puede que sea lo que nubla su vista y sea lo que le haga decir algunos absurdos como aquello de la cedilla (ç).
                    La ç, que provenía del latín, se dejó de utilizar en la escritura porque dejó de tener una pronunciación independiente de la s y la z. Bienvenida sea tal eliminación. No hubo razones políticas, un absurdo tal planteo. En cambio, la z y la s se mantuvieron porque sus pronunciación difería; y difiere todavía en gran parte de España y en varios países sudamericanos.
                    Hoy se discute la eliminación de la h muda. Si se eliminara puede que algún loco lo atribuyera a conveniencias políticas o ideológicas, pero sin embargo sería una medida acertada que respondería a la realidad actual de nuestro idioma.
                    El español es uno de los idiomas en los que los grafemas guardan mayor correspondencia con los fonemas. Ideal que debería ser deseable para todo idioma si se entiende a la escritura como una representación del habla. El inglés, que tanto elogia Ud. por no contar con una real academia (lo que para mí está lejos de ser una virtud), está en este sentido muy rezagado respecto del español.

                  • JD

                    Déjeme darle un ejemplo práctico de la ventaja de que haya una normativa clara en la escritura de la lengua y de conocerla. Para poder reconocer la forma en que se acentúa una palabra, en español usamos la tilde. No voy a entrar en detalles puesto que puedo ver que conoce las reglas básicas de tildación. No obstante, veo que no tiene claro el uso de la llamada tilde diacrítica. La tilde diacrítica aparece muchas veces rompiendo con la norma general de tildación para diferenciar conceptos diferentes con la misma escritura y acentuación. Tal era el caso de la palabra “solo”. La RAE indicaba que esta palabra, que por ser grave y terminar en vocal no lleva tilde, la llevara cuando refiriera al adverbio (solamante) para diferenciarlo del adjetivo homónimo. El no conocer esta norma lo lleva a Ud. a tildarlo en ambos casos (ver su comentario anterior). Ud. podrá replicar que poco importa puesto que es el contexto el que aclara el uso que se le está dando a dicha palabra, y en efecto, es esto lo que ha expresado la RAE en su última Ortografía, pero fíjese que conociendo las reglas será fácil comprender que la consecuencia de esto no es tildar la palabra en ambos casos, sino, por el contrario, no tildarla en ninguno de los dos casos.
                    Las normas de escritura son útiles, le serán útiles si se molesta en aprenderlas.

                    • Dr. Chomsky is not catalan, but jew xD

                      Predique con el ejemplo, que tiene usted 23 faltas de la ortografía que defiende (algunas infumables).

                      Definitivamente es usted un troll. Ni me molesto en contestarle, para entrar en un ping pong tiene que haber un poco de salsa, no mamoneo de baja calidad. De todas las chorradas que dice, la más brutal es la de que la cedilla viene del latín. Para qué cojones iban a querer una letra que representa un fonema que nunca existió en esa lengua xD

  5. Monti

    Genial el artículo, aunque una pequeña corrección. Cuando doblas una lámina de metal repetidas veces, lo que haces es propagar las grietas existentes, debilitando el material. El calor es una consecuencia de la rotura de la estructura cristalina, y no la causa de la rotura.
    Aparte de esta pequeña corrección, ¡Felicidades por un gran blog!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *