Cavernas marcianas capturaron ríos de agua hace dos mil millones de años

Artículo publicado el 8 de enero de 2013 en SINC

El agua de las mayores inundaciones del sistema solar se filtró en el subsuelo de Marte a través de un gran sistema de cavernas. Así lo recoge un estudio internacional, coordinado por un español desde el Planetary Science Institute de Tucson (EE UU) y en el que también han participado geólogos de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Una investigación internacional aporta nuevos datos a uno de los misterios de Marte: el destino de las mayores inundaciones conocidas de nuestro sistema solar, que excavaron los canales de descargas del antiguo sistema Hebrus Valles hace dos mil millones de años.

Marte

Marte Crédito: NASA


El estudio, dirigido por el científico español J. Alexis Palmero Rodríguez, del Planetary Science Institute de Tucson (EE UU), plantea que esta ingente cantidad de agua se filtró en el subsuelo a través de un amplio sistema de cavernas desvelado tras un detallado estudio geomorfológico.

Las inundaciones que excavaron los valles de Hebrus se han relacionado con el origen de los océanos de Marte. Tras originarse a partir de dos puntos de descarga de aguas subterráneas, formaron los denominados outflow channels o canales de descarga de Hebrus Valles, situados en una región conocida como la Cuenca de Impacto de Utopia.

Estos canales recorren unos 250 kilómetros para desaparecer bruscamente en su parte final. Las causas de esta desaparición y el destino del agua transportada han sido un enigma que la comunidad científica ha tratado de esclarecer durante años.

Ahora la investigación, en la que han colaborado los geólogos Mario Zarroca y Rogelio Linares de la Universidad Autónoma de Barcelona, aporta nuevos datos que sugieren que en esa zona se habían producido antes numerosas erupciones volcánicas de barro.

La trampa de las cavernas

El equipo plantea la hipótesis de que la red de fracturación y de conductos abiertos, generada como consecuencia del vulcanismo, creó un sistema de cavidades en la criosfera que actuó a modo de trampa. A través de este sistema cavernoso gran parte de flujo de agua y de sedimentos superficiales se infiltró de nuevo en el subsuelo recargando la  hidrosfera de Marte.

“Las zonas finales de los canales de descarga son muy difíciles de analizar, porque generalmente están enterradas o modificadas, pero la nueva tecnología de que disponemos desde hace pocos años nos permite obtener imágenes de alta resolución, como las capturadas por el satélite Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), y hacer estudios geomorfológicos más detallados”, explica Zarroca.

El sistema de cavernas hubiera sido inestable en la Tierra por la naturaleza de los materiales expelidos por los volcanes, pero en Marte adquirieron rápidamente una solidez y resistencia mecánica similares a la de la piedra caliza, que forma la mayoría de las cuevas terrestres, debido a la temperatura de la zona (-65 ºC).

De momento, la edad y las dimensiones de las cavernas son inciertas, pero el descubrimiento demuestra su existencia en el planeta rojo desde hace miles de millones de años.

Los resultados tienen un impacto significativo en los actuales modelos hidrológicos globales y en la exobiología del planeta rojo. Según Zarroca, “la posibilidad de estudiar cavidades que hayan permanecido preservadas durante tanto tiempo sería una gran oportunidad para poder avanzar en el conocimiento de la historia y evolución del planeta”.

En la investigación, financiada por la NASA y publicada en Geophysical Research Letters, han participado también investigadores del Astrogeology Science Center, US Geological Survey, Space Science and Astrobiology Division, NASA Ames Research Center y Universidad de Arizona (EE UU), del Center for Research into Earth Energy Systems de Durham (Reno Unido) y de las universidades de Tokio (Japón), Trinity College (Irlanda) y Auckland (Nueva Zelanda).


Referencia bibliográfica: Rodriguez, J. A. P., Bourke, M.,  Tanaka, K.L., Miyamoto, H., Baker, V., Kargel, J.,  Fairén, A.G., Davies, R.J.,  Bridget, L., Linares, R., Zarroca, M., Berman, D.C., 2012. “Infiltration of Martian outflow channel floodwaters into lowland cavernous systems”. Geophysical Research Letters 39: L22201, 2012. Doi:10.1029/2012GL053225.

Fecha Original: 8 de enero de 2013
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Comments (2)

  1. Interesante y esclarecedor trabajo el llevado a cabo por estos científicos que, de alguna manera, vienen a dar la razón a comentarios por mi efectuados en este mismo lugar.

    En innegable que, el subsuelo del planeta Marte está lleno de esas cavernas que, la intensa actividad volcánica del pasado del planeta dejó por el todo el subsuelo en el que construyó una inmensa red de ellas, algunas conectadas entre sí y otras no.

    No me cuadran las temperaturas de las que hablan de -65 ºC que, en algunas profundidades, debe estar muy por encima.

    De toda esa agua recogida en esas cavidades, se deben haber formado ecosistemas que -no me cabe la menor duda-, serán los habitáts de formas de vida que, en el futuro, cuando podamos acceder a esos lugares, nos sorprenderán.

    Sí, quizás sea cierto que Marte hoy nos ofrece una imagen desolada pero, una cosa es cierta, continúa siendo de gran interés para los biólogos, por una sencilla razón, no siempre fue un planeta yermo y congelado. Hay evidencias abundantes de que en el pasado remoto Marte estuvo caliente y húmedo como la Tierra, y era mucho más hospitalario para la vida.

    Por los indicios hallados, por la historia del planeta que hemos podido reconstruir, por su pasado volcánico, por las intensas e inmensas huellas que el agua líquida dejó sobre la superficie del planeta y, por otras muchas razones, debemos creer que Marte pudo estar en posesión de alguna clase de vida y, posiblemte, no lo podemos descartar, podría aún tenerla en el subsuelo bajo ciertas condiciones que se sospechan existen en profundas galerias que, en tiempos, dejaron las corrientes de magma volcánico.

    Si miramos aquellas fotografías tomadas por las sondas espaciales Viking y Mariner (y las que vinieron después), es fácil decir que el planeta Marte fue en tiempos más favorable para la vida.

    Un accidente característico destaca en las fotografías cuando las examinamos: valles fluviales. Allí, entre las revueltas tierras altas, cruzando llanuras arenosas, excavando profundamente las faldas de las colinas, brotándo de los bordes de los cráteres, hay canales fácilmente reconocibles esculpidos por corrientes de agua.

    Se completan con afluentes, deltas y llanuras anegadas y, se debería añadir que, estos cursos de agua, no se parecen en nada a los famosos canales en línea recta de los que nos hablaban Lowell y Schiaparelli; más bien son dendríticos y sinuosos, como los ríos de la Tierra, e innegablemente naturales antes que artificiales.

    Bueno, con el trabajo aquí presentado, al menos ahora podemos saber, el destino, del agua desaparecido en aquel planeta y que, como hemos podido ver en algunas imágenes de la NASA, el algunos lugares emerge hasta la superficie donde queda congelada.

    Otro dato a tener en cuenta es que, la mayoría de las inundaciones catastróficas parecen haber ocurrido hace ya mucho, mucho tiempo, porque los canales de descarga están adornados por un montón de cráteres pequeños y bien conservados. Es la falta de erosión durante la mayor parte de la historia marciana la que ha mantenido sus cursos de agua extraordinariamente antiguos en una condición virginal. En la Tierra, ningún valle fluvial sobreviviría durante miles de millones de años.

    Así que, amigos míos, tendremos que pensar, a partir de ahora, en otras posibilidades que nos ponen sobre la mesa estos nuevos hallazgos -ya presentidos- del agua subterránea y, dado que, donde hay agua hay vida, la perspectiva favorable a la vida ha ganado algunos puntos.

    Saludos.

  2. Sin duda alguna al respecto, el planeta Marte nos dará muchas sorpresas. Sin embargo, no creo que éstas vengan de la mano de las sondas robotizadas que tenemos por allí y que se limitan a mirar en el superficie, cuando, lo mejor se encuentra en subsuelo de aquel planeta.

    De todas las maneras, tendremos que esperar y, ¡quién sabe! si Curiosity “toca la flauta” y nos dice lo que todos esperamos…¡Que la vida está presemnte!

    No creo que estemos solos, y, la primera forma de vida que encopntremos, será microbiana.

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