¿La Vía Láctea ha perdido peso?

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Artículo publicado por Govert Schilling el 10 de enero de 2013 en Science NOW

Supón que te subes a la balanza una mañana y descubres que pesas la mitad que el día anterior. Comprobarías la balanza, ¿verdad? De hecho, una pérdida de peso de proporciones cósmicas es exactamente lo que sucedió cuando Alis Deason recalibró la balanza usada para pesar nuestra galaxia de la Vía Láctea. “Encontramos que la Vía Láctea solo tiene la mitad de masa de lo que normalmente se supone”, dice Deason, astrónomo en la Universidad de California en Santa Cruz, que presentó su nueva estimación en la 221 reunión de la Sociedad Astronómica Americana.

Determinar la masa de la Vía Láctea es complejo, en parte debido a que la mayor parte procede de la invisible materia oscura. Los científicos normalmente miden la velocidad de rotación de la galaxia (a unos 45 000 años luz del centro) y combinan el resultado con las ideas teóricas sobre la forma en que está distribuida la materia oscura. Usando esta técnica, un equipo liderado por Mark Reid del Centro Harvard-Smithsonian para Astrofísica en Cambridge, Massachusetts, dedujo una masa total de unos billones de veces la masa del Sol, un resultado que publicó en 2009. Aun así, dice Reid, “estimar la masa total de la galaxia es complejo”, y hay una gran incertidumbre.

Vía Lácte y estrellas fugaces

Vía Láctea y estrellas fugaces.


Deason y sus colegas usaron un enfoque distinto. En un estudio que se publica en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, buscaron inicialmente estrellas muy lejanas en el halo de la Vía Láctea: una enorme bola de espacio de casi 1 millón de años luz de diámetro, en la que las estrellas viejas zumban alrededor del centro de la galaxia como mosquitos sobre una farola. La dispersión de velocidades en las estrellas de este halo lejano revela cuánta masa contiene la Vía Láctea, explica.

La conclusión es que, la Vía Láctea, pesa “apenas” entre 500 000 millones y 1 billón de veces la masa del Sol—menos de la mitad de la anterior estimación de Reid. Deason advierte que el resultado depende de suposiciones hechas sobre el tamaño del halo y la forma en que sus estrellas orbitan al centro galáctico, pero señala que hay razones teóricas de peso para sus elecciones.

Otros investigadores recibieron la noticia con un cauto interés. La técnica de Deason “es, en principio, sólida”, dice  Piet van der Kruit, astrónomo de la Universidad de Groningen, en los Países Bajos, especialista en estudios galácticos. Pero las estrellas del halo son demasiado raras para dar algo más que un resultado provisional en este momento, apunta. “Idealmente, te gustaría tener una confirmación procedente de una muestra mayor”, dice, “pero estos autores pueden perfectamente estar en los cierto”.

Una masa total menor para nuestra galaxia madre tendría varias implicaciones, en particular para el contenido y distribución de materia oscura de la Vía Láctea. Las actuales teorías predicen que las galaxias como la nuestra deberían estar rodeadas de cientos, o incluso miles, de galaxias satélite menores – muchas más de las halladas por los astrónomos. La nueva estimación podría, potencialmente, ayudar a explicar esta discrepancia, dice van der Kruit, debido a que una galaxia menor no puede atraer a tantas seguidoras.

Reid añade que conocer la masa de la Vía Láctea “es importante para comprender cómo se formó y para descubrir el destino del Grupo Local [de galaxias] en los próximos miles de millones de años”. Debido a que las galaxias del Grupo Local (incluyendo la cercana galaxia de Andrómeda sienten cada una la atracción gravitatoria de la otra, “la mejor forma de lograr la masa total sería tener las velocidades completas en 3D del Grupo Local de galaxias”, comenta.

Las técnicas actuales no puedo darnos esta información, pero Deason espera que observaciones adicionales con telescopios más grandes confirmarán pronto sus resultados. “Necesitamos más estrellas [del halo], y tenemos que llegar a distancias más lejanas del centro de la Vía Láctea”, comenta.


Autor: Govert Schilling
Fecha Original: 10 de enero de 2013
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