Betelgeuse se prepara para una colisión

Artículo publicado el 22 de enero de 2013 en ESA

En esta nueva imagen del observatorio espacial Herschel, de la ESA, se muestran arcos alrededor de Betelgeuse, la estrella supergigante roja más cercana a la Tierra. La estrella, y sus arcos en forma de escudos, podrían colisionar con un intrigante “muro” de polvo dentro de 5000 años.

Betelgeuse se sitúa en el hombro de la constelación de Orión, el Cazador. Puede verse fácilmente a simple vista en los cielos nocturnos del hemisferio norte como una estrella anaranjada-rojiza, encima y a la izquierda del famoso cinturón de Orión, compuesto por tres estrellas.

Betelgeuse se prepara para una colisión

Betelgeuse se prepara para una colisión Crédito: ESA


Con, aproximadamente, 1000 veces el diámetro del Sol y 100 000 veces más brillante, las impresionantes estadísticas de Betelgeuse tienen un coste. Esta estrella está, probablemente, camino de una espectacular explosión de supernova, habiéndose ya hinchado para formar una supergigante roja, y arrojado una fracción significativa de sus capas exteriores.

La nueva visión de Herschel del infrarrojo lejano muestra cómo están impactando los vientos de la estrella están impactando contra el medio interestelar, creando un arco de choque cuando la estrella se mueve a través del espacio a velocidades de alrededor de 30 km/s.

Una serie de arcos de polvo rotos por delante en la dirección del movimiento de la estrella, atestiguan una turbulenta historia de masa perdida.

Más cerca de la propia estrella, una envoltura interna de materia muestra una pronunciada estructura asimétrica. Las grandes células convectivas en la atmósfera externa de la estrella han dado lugar, probablemente, a eyecciones localizadas y agrupadas de restos de polvo en distintas etapas pasadas.

También se observa una interesante estructura lineal más lejos de la estrella, más allá de los arcos de polvo. Aunque algunas teorías previas propusieron que esta barra era el resultado del material eyectado durante una etapa previa de la evolución estelar, el análisis de la nueva imagen sugiere que es, o bien un filamento lineal vinculado al campo magnético de la galaxia, o el borde de una nube interestelar cercana que se ve iluminada por Betelgeuse.

Si la barra es un objeto completamente distinto, entonces, teniendo en cuenta el movimiento de Betelgeuse y sus arcos, y la separación entre ellos y la barra, el arco más externo colisionará con la barra en apenas 5000 años, y la propia supergigante roja lo hará 12 500 años más tarde.


Fecha Original: 23 de enero
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Comments (6)

  1. JD

    ¿Y el puntito rojo que se ve en la barra qué vendría a ser?

  2. Carolina

    Hola, excelente página, una observación, este blog es leído también en el hemisferio sur, y para mejorar la difusión y empatizar con los más legos o los más jóvenes, no estaría demás recordar que el espacio no tiene un “arriba” y un “abajo” (me pasé toda la infancia creyendo que los pies de Orión eran la cabeza de Orión) y mencionar la dirección para la otra mitad del mundo, que no es arriba y a la izquierda sino abajo y a la derecha.

    • Muy buen apunte Carolina. La mayor parte de artículos de la web están escritos por (y para) lectores del hemisferio norte, sin embargo es cierto que pueden resultar confusos para nuestros lectores del sur. En sucesivos artículos intentaré tener en cuenta estos detalles.

      Un saludo

  3. No puedo evitarlo, y, cuando aparece en escena estrellas como Betelgeuse, Alnitak, Alnilam y Mintaka las tres estrellas brillantes y azuladas, conocidas también como el Cinturón de Orión, estas tres estrellas supergigantes azules son más calientes y mucho más masivas que el Sol.

    Se encuentran a alrededor de 1.500 años luz de distancia, nacidas de las bien estudiadas nubes interestelares de Orión. De hecho, las nubes de gas y polvo a la deriva en esta región tienen curiosas y algo sorprendentemente familiares apariencias, como la oscura nebulosa Cabeza de Caballoy la nebulosa de la Llama.

    Cerca de Alnitak en la parte inferior izquierda. La propia famosa nebulosa de Orión se sitúa fuera de la parte inferior del colorido campo estelar que, tantas veces hemos contemplado y grabado con una cámara digital SLR modificada y un pequeño telescopio.

    Alrededor de estas estrellas siempre surgieron muchas historias: “Todo comienza en la constelación de Orión que posee entre sus más importantes estrellas a Betelgeuse, Rigel, Bellatriz, Almitak, Almilan, Mintaka, Saiph, Meissa, Tabit, Atiza y Eta Orionis; siendo Betelgeuse el lugar de partida de la historia.

    Betelgeuse esta situada en lo que llamaríamos el hombro derecho de Orión. Posee un diámetro aproximado de 450 millones de kilómetros. Si la colocáramos en el centro de nuestro sol, su radio abarcaría a Mercurio, Venus y la Tierra. Se encuentra a 310 años luz de nuestro sistema y está en vía de extinción convirtiéndose poco a poco en una estrella súpergigante roja.

    “Ella posee 33 planetas de alta vibración y desde ellos se manejan muchos designios que ocurren en el orden de los pléyades. Sus habitantes son amorosos, bondadosos, pero igualmente guerreros y en uno de esos planetas habita el señor EO disfrutando de todo el amor de la creación compuesto por la luz, la energía, y la fuerza -decían-.”

    De todas las maneras, lo que se ve en la imagen que aquí se muestra, a mi me produce una impresión diferente de la que dan en el artículo que comentamos.

    Una estrella está limitada para su existencia en unas 120 – 150 masas solares, ya que, de tener más masa, su propia radiación las destruirían.

    Betelgeuse está en la fasse terminal de su existencia y tiene unas 20 veces la masa del Sol. Estas estrellas supergigantes, para estabilizarse y buscar la simetría precisa entre radiación y gravedad, suelen eyectar grandes cantidades de masa al espacio interestelar y así, tranquilizan posibles intranquilidades físicas.

    Precisamente, esos muros que ahí se ven, podrían ser el fruto de esas eyeccciones, es decir, la propia masa arrojada por la estrella.

    En los últimos diez o 15 años, el diametro de la estrella se ha reducido y, no sería de extrañar que, tal fenónemo se deba, precisamente, a la expulsión al espacio interestelar de sus capas exteriores.

    Ya lo dicen todos los registros donde queramos mirar: “Betelgeuse está rodeada por una nebulosa de aspecto complejo formada por silicatos y polvo expulsados por la estrella en erupciones estelares y convección en su atmósfera, y que se extiende hasta a una distancia de 400 unidades astronómicas.”

    Esa debe ser la verdadera naturaleza de esa “muralla”.

  4. IHR

    Hola Don Emilio,
    Parece que el artículo desmiente precisamente esa idea que, al parecer, era lo que se pensaba según se dice: “Aunque algunas teorías previas propusieron que esta barra era el resultado del material eyectado durante una etapa previa de la evolución estelar, el análisis de la nueva imagen sugiere que es, o bien un filamento lineal vinculado al campo magnético de la galaxia, o el borde de una nube interestelar cercana que se ve iluminada por Betelgeuse.”
    Cualquiera sabe lo que es (aunque seguro que, al final, lo sabremos)
    Saludos.

    • ¡Hola, amigo!

      Realmente es una de las muchas incognitas que surgen de los fenómenos obervados en el inmenso universo, ¡son tántas! ¡están tan alejadas! Que lo único que podemos hacer es emitir conjeturas conformes a los datos que tenemos y a los conocimientos que poseemos sobre el tema de que se trate y, esto, como tantos otros, es un enigma más… Sin resolver.

      Saludos cordiales.

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