El oculto lazo de Orión

Artículo publicado el 15 de mayo de 2013 en ESO

Esta nueva e impactante imagen de nubes cósmicas en la constelación de Orión revela lo que parece ser un encendido lazo en el cielo. Este brillo anaranjado representa la débil luz que proviene de granos de frío polvo interestelar, en longitudes de onda demasiado largas para ser vistas por el ojo humano. Fue observado por el experimento APEX (Atacama Pathfinder Experiment), operado por ESO en Chile.

Las nubes de gas y polvo interestelar son la materia prima de la cual se componen las estrellas. Pero esos diminutos granos de polvo bloquean nuestra visión de lo que se encuentra dentro y detrás de las nubes — al menos en longitudes de onda visibles — dificultando la observación del proceso de formación estelar.

An APEX view of star formation in the Orion Nebula

Formación estelar en la Nebulosa de Orión por ESO


Este es el motivo por el cual los astrónomos necesitan utilizar instrumentos capaces de ver en otras longitudes de onda de la luz. En longitudes de onda submilimétricas, en lugar de bloquear la luz, los granos de polvo brillan debido a sus temperaturas de unas decenas de grados por encima del cero absoluto. El telescopio APEX, con la cámara LABOCA, que trabaja en el rango submilimétrico, situado a una altitud de 5000 metros sobre el nivel del mar, en el Llano de Chajnantor, en los Andes chilenos, es la herramienta ideal para este tipo de observaciones.

Esta nueva y espectacular imagen muestra solo una parte de un complejo mayor llamado la Nube Molecular de Orión, en la constelación de Orión (El Cazador). Esta región, una rica mezcla de brillante nebulosa, estrellas jóvenes calientes y nubes de polvo frío, tiene un tamaño de cientos de años luz y se encuentra a unos 1350 años luz de nosotros. En esta imagen, el brillo del rango submilimétrico, procedente de las nubes de polvo frío, se ve en colores anaranjados, y está superpuesta sobre una imagen de la región tomada en luz visible.

La gran nube brillante de la parte superior derecha de la imagen es la conocida Nebulosa de Orión, también llamada Messier 42. Es fácilmente visible a simple vista y se identifica como la ligeramente difusa “estrella” central en la espada de Orión. La Nebulosa de Orión es la parte más brillante de una enorme guardería estelar en la que están naciendo estrellas nuevas, y es el lugar de formación estelar masiva más cercano a la Tierra.

Las nubes de polvo forman hermosos filamentos, láminas y burbujas como resultado de procesos que incluyen el colapso gravitatorio y el efecto de los vientos estelares. Estos vientos son chorros de gas eyectados desde las atmósferas de las estrellas, que son lo suficientemente potentes para dar a las nubes de su entorno las retorcidas formas que vemos en la imagen.

Los astrónomos han utilizado estos y otros datos obtenidos por APEX, junto con imágenes obtenidas por el Telescopio Espacial Herschel, de la ESA, para buscar protoestrellas en la región de Orión — la protoestrella es un estadio temprano de la formación estelar. Han sido capaces de identificar 15 objetos que aparecían mucho más brillantes en longitudes de onda largas que en longitudes de onda más cortas. Estos nuevos y raros objetos descubiertos son, probablemente, algunos de los objetos protoestelares más jóvenes encontrados hasta ahora, lo que acerca a los astrónomos al momento en el que la estrella empieza a formarse.


Fecha Original: 15 de mayo de 2013
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Comments (7)

  1. reneco

    Tengo una duda tecnológica, los radiotelescopios son antenas, pero en APEX y creo que ALMA ocupan algo así como conjuntos de censores de temperatura (a temperaturas cercanas a cero k) para detectar esas frecuencias milimétricas, entonces ya no tendrían la estructura antigua de una antena de microondas

  2. ¡La fotografía es realmente fantástica! Llevo ya un tiempo observando fotos del espacio y nunca había visto tonos de colores como esos. Aparte de los rojizos y azulados hay un tono tabaco que me recuerda mucho al traje de luces tabaco y oro. Me la guardo.

    • reneco

      Tienes razón estas imágenes tienen belleza pero hay que tener en cuenta que si bien son basadas en observaciones estas pertenecen a un mundo invisible al ojo humano porque son microondas o cercanas al infrarrojo o sea que son artificiales

  3. Si nuestros aparatos tecnológicos captan esas imágenes es porque están ahí, y, el que el ojo humano no las pueda ver y sean para nosotros invisibles, no quiere decir que no existan ni que sean artificiales, es decir, no creadas por la Naturaleza que es, precisamente, la responsable de su presencia independientemente de la longitud de onda con la que nos las pueda mostrar.

    En fin, no soy ningún experto en esto pero, así me lo parece al menos.

  4. Orión, no sólo tiene oculto “el lazo”, son muchas las cosas que de esta inmensa Nebulosa desconocemos y, como laboratorio Natural para los Astrofísicos no tiene precio. Allí, en todo su extensa región de 24 años-luz, ocurren ‘tántas cosas!

    La zona que está ocupada por la Nube Molecular Gigante, es una grandiosa Nebulosa en la que, los vientos estelares de las estrellas jóvenes hace posible que se forman olas como las que podemos ver en los mares y océanos de la Tierra.

    Estas estrellas jovenes y masivas emiten tal cantidad de radiación ultravioleta que ioniza toda la zona que las circunda y cuando los telescopios las captan, sobresale el azulado claro que produce ese material ionizado por los fotónes energéticos ultravioletas que, con su potencia, modulan la nune en la que se esculpen formas arabescas que a veces, tienen una extraña belleza.

    Todso esos potentes flujos de energía hacen posible que, en la nebe, se transforman los materiales allí presentes y surjan moléculas más complejas. Han sido detectadas más del centener y algunas, son azúcares y aminoácidos necesarios para la vida ?quién lo diría? “Ladrillos de la vida en Nubes moleculares gigantes a más de mil años luz de nosotros”. Lo cierto es que, en todas las Nebulosas se producen trnasiciones de fabe como esas y parecidas. Estas nubes están formadas esencialmente moléculas de hidrógeno y de monóxido de carbono.

    Lo cierto es que, el Universo, la Naturaleza, es la misma en todas partes y en todas las regiones, por muy alejadas que puedan estar, rigen las mismas fuerzas y constantes que, en definitiva, son los parámetros que hacen de nuestr5o Universo el que podemos obervar y, siendo así (que lo es), cada lugar, cada objeto y en los momentos adecuados para ello, se producen las transformaciones requeridas para que todo cambie y todo siga igual.

    Mueren estrellas y nacen otrtas nuevas. En las galaxias espirales, por ejemplo, se produce una continua lucha contra la entropía y, al igual que nosotros hacemos (a nuestra manera con la reproducción de la especie), allí nacen nuevas estrellas y nuevos sistemas solares para regeneral a partir de lo viejo que la entroìa destruyó.

    En cualuqier objeto del Universo que nos podamos parar para observar lo que allí pasa y por qué pasa, nos encontramos con una historia interesante que nos enseña un sin fin de cosas que, si queremos conocer el Universo… ¡Deberíamos conocer!

    Saludos.

    .

  5. Las Nebulosas, esas nubes de gas y polvo que abarcan extensiones de años-luz y que pueblan el cielo. Son en realidad, criaderos de estrellas y de sistemas solares. De una de ellas, hace ya de eso miles de millones de años, surgió nuestro propio Sistema Solar. Es curioso constatar que fueron dos filósofos,Immanuel Kant y pocos años más tarde Pierre Simon de Laplace, los que por primera vez expusieron en sendos libros, una teoría sobre el nacimiento del sistema solar y, aunque sus teorías no fueran perfectas y adolecieran de visibles carencias (vistas en perspectiva retrógrada desde esta fecha), no deja de llamar la atención que, filósofos y no astrónomos, pusieran su mirada en el amanecer del sistema al que pertenecemos.

    Bueno, si queremos ser precisos, René Descartes (1596-1650) fue el primero en intentar buscar una explicación científica, en el sentido moderno. Le siguió el naturalista Buffon (1707-1788) propuso la primera teoría catastrofistade la formación del Sistema Solar. La llamada teoría de las Mareas. Buffon sugirió que el Sistema Solar surgió de la eyección de materia solar tras el choque del Sol con un cometa hace 70.000 años.

    Si continuamos profundizando, siempre nos encontraremos con algún que otro pensamiento que nos lleve a querer desvelar ese principio del conjunto planetario al que pertenecemos, ningún gran descubrimiento ha nacido por generación expontánea y, casi siempre, ha sido fruto del enlace de muchas ideas que, con el tiempo, se fueron perfeccionando.

    Aunque ya en épocas en que se confundían con las galaxias los astrónomos griegos anotaron en sus catálogos la existencia de algunas nebulosas, las primeras ordenaciones exhaustivas se realizaron a finales del siglo XVIII, de la mano del francés Charles Messier y del británico William F. Herschel.

    En el siglo XX, el perfeccionamiento de las técnicas de observación y la utilización de dispositivos de detección de ondas de radio y rayos X de procedencia no terrestre completaron un detallado cuadro de Nebulosas, claramente diferenciadas en origen y características de las galaxias y los cúmulos de estrellas, lo que hizo posible estudiar sus propiedades de forma sistemática. En la Tabla de Objetos Messier, existen clasificadas muchas de ellas, y, entre las más conocidas podríamos citar a muchas.

    Existen casi 4 000 nubes de este tipo sólo en nuestra Galaxia,y cada una tiene una masa que oscila entre 100 000 y 200 000 masas solares. El Hidrógeno y el Helio presentes en las Nebulosas existen desde el principio del Universo. Los elementos más pesados, como el Carbono, Oxígeno, Nitrógeno y Azufre, de más reciente formación, proceden de transmutaciones estelares que tienen lugar en el interior de las estrellas.

    Las Nebulosas tienen y cumplen una importante misión en el contexto del Universo, allí se forman las nuevas estrellas y los mundos nuevos, los sistemas planetarios y, se crean moléculas que van incluídas en esos objetos del cielo para que, muchos miles o millones de años más tarde, con los ingredientes necesarios, puedan surgir en forma de “vida!

    ‘Las Nebulosas! Mucho más que el simple gas y polvo que contienen.

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