Nuevo estado de la materia detectado en un material bidimensional

Artículo publicado por Sarah Collins el 4 de abril de 2016 en la Universidad de Cambridge

Los investigadores han observado la “huella” de un misterioso y nuevo estado cuántico de la materia, en el cual los electrones se rompen, en un material bidimensional.

Un equipo internacional de investigadores ha encontrado pruebas de un misterioso y nuevo estado de la materia, predicho por primera vez hace 40 años, en un material real. Este estado, conocido como líquido cuántico de espín, provoca que los electrones – que se piensa que son bloques básicos indivisibles de la naturaleza – se rompan en pedazos.

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Concepto de dispositivo que usa fermiones de Majorana Crédito: Harlan Evans

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Poniendo a prueba el tiempo de respuesta de los electrones

Artículo publicado el 16 de febrero de 2016 en el Instituto Max Planck

Los primeros pulsos  de attosegundos visible permiten a los investigadores determinar el retardo con el que los electrones de los átomos responden a las fuerzas electromagnéticas de la luz.

La luz podría ser la fuerza motriz que haga a los dispositivos electrónicos aún más rápidos en el futuro. Por esta razón, los físicos persiguen su objetivo de usar pulsos cortos de luz para controlar corrientes eléctricas a la misma velocidad que la frecuencia de la luz. El descubrimiento de la attofísica realizado por un equipo internacional que trabaja con Eleftherios Goulielmakis, Jefe del Grupo de Investigación de Attoelectrónica en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica, puede hacer posible en el futuro usar la luz para controlar electrones con mucha mayor precisión que nunca antes. Esto se debe a que los electrones siguen, aparentemente, las fuerzas electromagnéticas de la luz con un ligero retraso. Los investigadores determinaron el tiempo necesario para que los electrones reaccionasen a la luz mediante la excitación de los electrones en átomos de kriptón con pulsos de attosegundos de luz visible. Observaron que se necesitaban unos 100 attosegundos (un attosegundo es una trillonésima de segundo) hasta que la reacción de las partículas a los pulsos de luz se hace evidente. Los físicos previamente habían supuesto que la fuerza de la luz tenía un efecto inmediato, dado que no eran capaces de medir el retardo.

Pulso de attosegundo

Pulso de attosegundo Crédito: Christian Hackenberger

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