Los bloques básicos de la vida pueden originarse a partir de reacciones interestelares

Artículo publicado el 13 de junio de 2016 en Wellesley College

El Profesor Chris Arumainayagam anuncia las conclusiones de su investigación llevada a cabo en el Wellesley College el 13 de junio, como parte de la rueda de prensa que da inicio a la conferencia nacional anual de la Sociedad Astronómica Americana en San Diego, California. Arumainayagam, profesor de química en Wellesley, hablará de su trabajo — el primer estudio sistemático para demostrar que los bloques básicos para la vida pueden producirse cuando los electrones de baja energía (< 20 eV) interactúan con el hielo cósmico (interestelar, planetario, y cometario). Sus resultados, recientemente publicados, sugieren que las reacciones de ffase condensadas de baja energía inducidas por los electrones pueden contribuir a la síntesis interestelar de moléculas prebióticas que anteriormente se pensaba que se formaban exclusivamente mediante fotones ultravioleta. En los términos más sencillos posibles, su trabajo es coherente con la idea de que realmente procedemos del polvo de estrellas, y es relevante para la primera detección inequívoca de glicina en un cometa, de la que se informó en mayo de 2016.

astroquimica

Astroquímica

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¿Qué es una “partícula”?

Artículo publicado por Matthew R. Francis el 2 de junio de 2016 en Symmetry Magazine

“¿Es un punto o una mota? ¿Cuando se sumerge bajo el agua, se moja? ¿O es el agua la que se impregna de él? Nadie lo sabe”. —They Might Be Giants, “Particle Man”.

Aprendemos en la escuela que la materia está compuesta de átomos, y que los átomos están hechos de ingredientes más pequeños: protones, neutrones y electrones. Los protones y los neutrones están hechos de quarks, pero los electrones no. Hasta donde sabemos, los quarks y los electrones son partículas fundamentales, no están formadas por nada menor.

Qué es una partícula

Qué es una partícula. Crédito: Sandbox Studio, Chicago with Corinne Mucha

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Nuevo estado de la materia detectado en un material bidimensional

Artículo publicado por Sarah Collins el 4 de abril de 2016 en la Universidad de Cambridge

Los investigadores han observado la “huella” de un misterioso y nuevo estado cuántico de la materia, en el cual los electrones se rompen, en un material bidimensional.

Un equipo internacional de investigadores ha encontrado pruebas de un misterioso y nuevo estado de la materia, predicho por primera vez hace 40 años, en un material real. Este estado, conocido como líquido cuántico de espín, provoca que los electrones – que se piensa que son bloques básicos indivisibles de la naturaleza – se rompan en pedazos.

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Concepto de dispositivo que usa fermiones de Majorana Crédito: Harlan Evans

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Poniendo a prueba el tiempo de respuesta de los electrones

Artículo publicado el 16 de febrero de 2016 en el Instituto Max Planck

Los primeros pulsos  de attosegundos visible permiten a los investigadores determinar el retardo con el que los electrones de los átomos responden a las fuerzas electromagnéticas de la luz.

La luz podría ser la fuerza motriz que haga a los dispositivos electrónicos aún más rápidos en el futuro. Por esta razón, los físicos persiguen su objetivo de usar pulsos cortos de luz para controlar corrientes eléctricas a la misma velocidad que la frecuencia de la luz. El descubrimiento de la attofísica realizado por un equipo internacional que trabaja con Eleftherios Goulielmakis, Jefe del Grupo de Investigación de Attoelectrónica en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica, puede hacer posible en el futuro usar la luz para controlar electrones con mucha mayor precisión que nunca antes. Esto se debe a que los electrones siguen, aparentemente, las fuerzas electromagnéticas de la luz con un ligero retraso. Los investigadores determinaron el tiempo necesario para que los electrones reaccionasen a la luz mediante la excitación de los electrones en átomos de kriptón con pulsos de attosegundos de luz visible. Observaron que se necesitaban unos 100 attosegundos (un attosegundo es una trillonésima de segundo) hasta que la reacción de las partículas a los pulsos de luz se hace evidente. Los físicos previamente habían supuesto que la fuerza de la luz tenía un efecto inmediato, dado que no eran capaces de medir el retardo.

Pulso de attosegundo

Pulso de attosegundo Crédito: Christian Hackenberger

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