Introducción a los agujeros negros

Artículo publicado por Ali Sundermier el 12 de enero de 2016 en Symmetry Magazine

Déjate introducir en el enigmático mundo de los agujeros negros.

Imagina, en algún lugar de la galaxia, el cadáver de una estrella tan densa que rasga el tejido del espacio y del tiempo. Tan densa que devora cualquier materia a su alrededor que esté lo suficientemente cerca, atrayéndola en un remolino de gravedad del que nada, ni siquiera la luz, puede escapar.

Y una vez que esta materia cruza el punto de no retorno, el horizonte de sucesos, cae en una espiral sin remedio hacia un punto infinitamente pequeño, un punto donde el espacio-tiempo está tan curvado que todas nuestras teorías colapsan: la singularidad. Nadie sale vivo de allí.

Los agujeros negros suenan a algo demasiado extraño como para ser verdad, pero en realidad son bastante comunes en el espacio. Hay docenas de ellos conocidos y, probablemente, millones más en la Vía Láctea, y miles de millones merodeando por ahí fuera. Los científicos también creen que podría haber agujeros negros supermasivos en el centro de cada galaxia, incluyendo la nuestra. La formación y dinámica de estas monstruosas curvaturas del espacio-tiempo ha desconcertado a los científicos desde hace siglos.

The View Near A Black Hole

Agujero negro Crédito: April Hobart

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La Teoría de Cuerdas se une a la Gravedad Cuántica de Bucles

Artículo publicado por Sabine Hossenfelder el 12 de enero de 2016 en Quanta Magazine

Las dos principales candidatas a una “teoría del todo”, que durante mucho tiempo se pensó que eran incompatibles, podrían ser las dos caras de la misma moneda.

Ocho décadas han pasado desde que los físicos se dieron cuenta de que las teorías de la mecánica cuántica y la gravedad no encajaban entre sí, y el misterio de cómo combinarlas sigue sin resolverse. En las últimas décadas, los investigadores han trabajado en el problema en dos vertientes distintas — la teoría de cuerdas, y la gravedad cuántica de bucles — que se consideran incompatibles por aquellos que las estudian. Pero ahora, algunos científicos defienden que unir fuerzas es la forma de avanzar.

Strings For Everything

Una Teoría del Todo Crédito: Rein Nomm

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Émilie du Chatelet: la mujer olvidada por la ciencia

Artículo publicado por Robyn Arianrhod el 5 de octubre de 2015 en Cosmos Magazine

Émilie du Châtelet fue una matemática de gran talento, y la amante de Voltaire. Juntos encabezaron la revolución de de Newton en Francia. Robyn Arianrhod nos cuenta la historia de esta mujer olvidada por la ciencia.

Un animado debate se propagaba por la Europa del siglo XVIII acerca de qué era lo que gobernaba el movimiento de los planetas. En Inglaterra, Sir Isaac Newton y sus seguidores decían que era la gravedad: la misma fuerza invisible que impulsa a una manzana que cae de un árbol, también guía a los planetas en sus caminos maravillosamente ordenados.

Émilie du Chatelet

Émilie du Chatelet Crédito: DEAGOSTINI / GETTY IMAGES Obra atribuida a Maurice-Quentin de La Tour

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La constante gravitatoria parece ser universalmente constante

Artículo publicado por Charles E. Blue el 6 de agosto de 2015 en NRAO

La gravedad, una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza, parece ser tranquilizadoramente constante en todo el universo, de acuerdo con un estudio de dos décadas de duración sobre púlsares lejanos. Esta investigación ayuda a responder una vieja pregunta de la cosmología: ¿La fuerza de la gravedad es la misma en todos los lugares y momentos? La respuesta, por el momento, parece ser sí.

Un equipo de astrónomos, usando el Telescopio de Green Bank (GBT) en Virginia Occidental y el Observatorio de Arecibo en Puerto Rico llevaron a cabo un estudio de 21 años para medir con precisión el ritmo de un púlsar conocido como PSR J1713+0747. Esta laboriosa investigación produjo la mejor restricción hasta el momento para la constante gravitatoria medida fuera del Sistema Solar.

Pulsar

Púlsar

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Cómo la gravedad mató al gato de Schrödinger

Artículo original publicado por Elizabeth Gibney el 17 de junio de 2015 en Nature News

Los teóricos defienden que un espacio-tiempo curvado evita las superposiciones cuánticas de objetos a gran escala.

Si el gato del famoso experimento mental de Erwin Schrödinger se comportase de acuerdo con la teoría cuántica, podría existir en varios estados a la vez: tanto vivo, como muerto. La explicación habitual que dan los físicos a por qué no vemos estas superposiciones cuánticas — en gatos o en cualquier otro aspecto del mundo cotidiano — es la interferencia con el entorno. Tan pronto como un objeto cuántico interactúa con una partícula aislada o pasa a través de un campo, cae en un estado, colapsando en nuestra visión clásica y cotidiana.

schrodinger cat

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