Un equipo internacional reveló el origen del anillo gigante de gas en el grupo de galaxias de Leo. Con el Telescopio de Canadá-Francia-Hawai, los científicos fueron capaces de detectar en el anillo una firma óptica correspondiente a regiones de formación estelar. Esta observación descarta la naturaleza primordial del gas, que tiene origen galáctico. Gracias a simulaciones numéricas realizadas en el CEA, se ha propuesto un escenario para la formación de este anillo: una violenta colisión entre dos galaxias, hace poco más de mil millones años. Los resultados serán publicados en Astrophysical Journal Letters.



